El Mundo

Un manto de sombra y mito rodea alespionaje ruso

Dudas sobre si la operación para envenenar a Serguei Skripal fue realizada con torpeza o con intención.

Domingo 09 de Septiembre de 2018

Parece la parodia de una película de espías: dos robustos agentes rusos alojados en un hotel de baja categoría en Londres adulteran un frasco de perfume con un mortífero agente neurotóxico sin darse cuenta de que unas cámaras de seguridad los graban en todo momento. La operación para envenenar al ex espía Serguei Skripal en Gran Bretaña fue realizada con torpeza o bien con toda la intención de que saliera a la luz. Los expertos dicen que esto es característico del GRU, la agencia militar de inteligencia rusa con fama de brutal que en forma creciente emprende misiones arriesgadas y de gran repercusión, sea para atacar a los enemigos de Rusia o simplemente provocar miedo. Cuando las autoridades británicas identificaron esta semana a dos presuntos agentes del GRU y apoyaron la acusación con fotos de sus pasaportes y videos de cámaras de seguridad, las redes sociales rusas estallaron con caricaturas y memes que se mofaban de la acusación. La insinuación era clara: el GRU jamás haría algo tan idiota.

Sin embargo, la ciudadanía rusa tal vez nunca sepa la verdad de lo sucedido, dado el manto de sombra y mito que rodea el GRU desde la era soviética. "Ningún ciudadano ruso común tiene la menor idea de lo que hacen o si están modificando su estrategia", dijo el analista militar independiente Alexander Golts.

No es la primera vez que presuntos agentes del GRU dejan sus huellas, lo que genera sospechas de que en realidad tratan de transmitir un mensaje. La premier británica, Theresa May, dijo que el envenenamiento de Skripal en marzo pudo ser una advertencia a otros rusos en Londres, de que no están a salvo. Sea como fuere, las acusaciones al GRU refuerzan la imagen de una Rusia dispuesta a proteger sus intereses en suelo extranjero a toda costa.

El Kremlin dice que las pruebas británicas son bazofia, como todas las acusaciones contra el GRU de los últimos años: la injerencia en las elecciones estadounidenses de 2016, el intento de golpe en Montenegro, el derribamiento de un avión de Malaysian Airlines sobre Ucrania o la presencia de mercenarios en Siria. Cualquiera que sea la verdad, el GRU vive una época de oro. Creado en medio de la guerra civil que dio nacimiento a la Unión Soviética, el GRU —llamado oficialmente Directorado del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas— fue purgado por Stalin en la década de 1930 cuando actuaba con excesivo descaro en el exterior, según historiadores militares. Desde entonces ha actuado mayormente en la sombra, supervisando las fuerzas especiales y operaciones de escucha, antes realizadas por equipos de vigilancia radial y ahora por hackers, según el analista Pavel Felgenhauer.

El jefe del GRU responde al ministro de Defensa, Serguei Shoigu, pero fue designado por el presidente Vladimir Putin, otrora jefe de espías. La agencia mantiene una rivalidad con otros organismos de inteligencia como el FSB y el SVR. A medida que crecen las tensiones con Occidente desde la anexión de Crimea en 2014, el GRU adquirió mayor prominencia. "Tiene una mentalidad de «todo es posible», le interesa más aprovechar las oportunidades que evitar los riesgos", dijo Mark Galeotti, un analista de la seguridad rusa. "Por eso el GRU acaso es el más activo en el extremo más agudo de la actual guerra de espías entre Rusia y Occidente".


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