El Mundo

Un hombre de Putin dirigió la campaña encubierta en favor de Trump desde 2014

Las pruebas presentadas por el fiscal especial Robert Mueller y el FBI contra 13 rusos han puesto furioso al presidente republicano.

Lunes 19 de Febrero de 2018

Mientras Estados Unidos está de duelo por los 17 estudiantes y profesores asesinados en Florida, avanza el affaire conocido como "Rusiagate" y que enfrenta cada día con más tensión a Donald Trump con el FBI e incluso con sus propios funcionarios. Una trama de cuentas falsas en las redes sociales, comentarios a favor y en contra de Donald Trump, manifestantes pagados: una vasta operación de propaganda fue conducida desde Rusia para promover la victoria del candidato presidencial republicano en 2016, según afirma la Justicia estadounidense. No por nada Trump no pierde oportunidad en descalificar al FBI, al fiscal especial Robert Mueller e incluso a los propios funcionarios de su administración, como el asesor nacional de seguridad, general H.R.McMaster, quien dijo que la investigación del FBI era "irrefutable".

El fiscal especial Robert Mueller, encargado de investigar la "colusión" entre el equipo de campaña de Trump y Rusia, culpó el viernes a 13 ciudadanos rusos de conspirar para engañar a Estados Unidos. También acusó a tres empresas rusas. El auto de acusación detalla una extensa tarea de desestabilización en las redes sociales, financiada con millones de dólares desde Rusia. La campaña, que habría empezado en 2014, estuvo dirigida por una sociedad con sede en San Petesburgo llamada "Agencia de Investigación en Internet", financiada por Evgeny Prigojine, un hombre muy cercano al presidente ruso Vladimir Putin.

La agencia llevó a cabo "una guerra de información contra Estados Unidos" mediante el uso de identidades falsas en las redes sociales y los medios online con el objetivo de crear "inestabilidad política con el apoyo de grupos radicales, usuarios insatisfechos con la situación económica y social y de los movimientos de la oposición". La operación se inició junto con los inicios de las primarias republicanas y demócratas, para favorecer a Trump y perjudicar a Hillary Clinton y a los respecivos partidos, Republicano y Demócrata.

En septiembre de 2016, la agencia rusa recibió un presupuesto mensual de más de 1,2 millones de dólares. La agencia del amigo de Putin creó varias páginas, incluso rivales de Facebook e Instagram, dedicadas a las relaciones raciales ("Blacktivists"), a la inmigración ("Fronteras seguras") y a la religión ("Musulmanes Unidos de América" y "El ejército de Jesús") con el fin de "desinformar", según la acusación federal.

Según el informe de Mueller y su grupo de expertos del FBI, también controló muchas cuentas falsas de Twitter y Facebook favorables a Trump. Una de ellas, del Partido Republicano en Tennessee, filtró información falsa sobre una investigación por fraude electoral en las primarias demócratas en Carolina del Norte.

A partir de 2016, la agencia rusa propagó ampliamente algunos hashtags para influir en las tendencias de Twitter (#Trump2016 o #Hillary4Prison). Unos días antes de la crucial votación, "Blacktivists" finalmente pidió el voto para la candidata ecologista, Jill Stein, y "Musulmanes Unidos de América" publicó un mensaje que decía que "la mayoría de los musulmanes se niegan a votar por Hillary Clinton".

La agencia rusa "produjo, compró y publicó" espacio publicitario en la Web "apoyando expresamente al candidato Trump y oponiéndose a Clinton", incluso mediante la promoción de manifestaciones y actos. Para mantener esta actividad, la empresa habría abierto fraudulentamente cuentas bancarias en Estados Unidos usando documentos de identidad falsos, pagado a través de PayPal o con criptomonedas. La compra de publicidad política por parte de un extranjero está prohibida en Estados Unidos.

Utilizando identidades falsas y cuentas falsas en las redes sociales, los operadores de la agencia contactaron a los grupos de apoyo locales de Trump para organizar concentraciones y reclutar activistas, incluso en Florida, un Estado clave, ganado finalmente por el republicano. La agencia rusa presuntamente pagó por una doble de Clinton, vestida con el uniforme de los presos, durante una concentración en West Palm Beach. Luego le habrían pagado el viaje para participar, siempre en traje de reo, en una manifestación en Nueva York. Según los informes, la agencia rusa publicitó y financió otros actos después de las elecciones, incluidas dos manifestaciones rivales celebradas el mismo día en Nueva York y una marcha contra Trump en Charlotte.

Por todo esto, Trump no pierde oportunidad de castigar al FBI, incluso escudándose en la matanza de Florida y el error que en ella cometió el "Buró", al no responder a una alerta. Trump aseguró el sábado en Twitter que los rusos se están "muriendo de risa" con las investigaciones del FBI sobre la injerencia rusa. Lo más llamativo tal vez sea que en 2017 el Congreso promulgó sanciones contra Rusia por estas interferencias y Trump firmó la ley. Pero nunca la aplicó. Trump no duda en atacar a todos, incluidos sus propios funcionarios. En otro tuit, le respondió a su asesor de seguridad nacional, general H. R. McMaster, quien había calificado de "irrefutables" las pruebas de la injerencia rusa en la campaña de 2016. "Al general McMaster se le olvidó decir que los resultados de la elección de 2016 no resultaron afectados ni cambiados por los rusos y que la única conspiración fue entre Rusia y la corrupta H (Hillary Clinton)", alegó Trump. Luego, Trump quiso aclarar que él "nunca" dijo "que Rusia no interfirió en las elecciones" de 2016. "Dije: 'Puede que fuera Rusia, o China u otro país o grupo, o puede que fuera un genio de 180 kilos sentado en la cama y jugando con su computadora'. El 'fraude' ruso fue que la campaña de Trump conspirara con Rusia. Nunca lo hizo!". "Si el objetivo de Rusia era crear discordia, desestabilización y caos dentro de Estados Unidos, entonces, con todas las audiencias en comités, investigaciones y odio de los partidos, han triunfado más que en sus mejores sueños. Se están muriendo de risa en Moscú. Hay que ser más listos, Estados Unidos!", agregó en Twitter.

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