El Mundo

Un hijo de Kaddafi prometió reformas y admitió excesos represivos en Libia

El ejército usó ametralladoras y los muertos son más de 200. Las protestas llegaron a Trípoli. También hubo marchas en Marruecos y Túnez. En Bahrein exigen un diálogo nacional.

Lunes 21 de Febrero de 2011

Trípoli. — El régimen del dictador libio Muammar Kaddafi se tambalea, y uno de sus hijos dio anoche un mensaje por televisión mientras por primera vez las protestas se extendían a la capital, Trípoli. En la ciudad libia había rumores sobre que Kaddafi había huido al exterior. El ejército libio además se habría rebelado en Benghazi, la segunda ciudad del país y corazón de la revuelta. Al menos 200 a 223 manifestantes fueron muertos según fuentes independientes. El alzamiento se da en el contexto de las rebeliones en Egipto y Túnez, países vecinos de Libia.

Uno de los hijos de Kaddafi, Saif el Islam, de 38 años, habló por la televisión estatal y admitió que la represión militar era excesiva. Las tropas abrieron fuego, explicó, porque no están entrenadas para manejar protestas civiles. A la vez aseguró que Libia es víctima de un complot para destruir el país y sustituirlo por varias naciones islamistas. Kaddafi Jr. sostuvo que el llamado Congreso Popular se reunirá hoy para discutir una agenda “clara” de reformas y adelantó que el gobierno “incrementará los salarios”. Aseguró que decenas de miles de libios se dirigían a Trípoli para defender a Kaddafi y que existe riesgo de guerra civil. Su discurso llegó horas después de que las protestas alcanzaran Trípoli por primera vez. El retumbar de las armas de fuego se podía escuchar en la ciudad. Testigos dijeron que gases y munición de guerra fueron utilizados por las fuerzas represivas. Los rumores sobre la fuga al exterior de Kaddafi corrían por la ciudad. El hijo del dictador dijo en TV que estaba en el país y tenía el respaldo del ejército, pero no explicó porqué no habló al país y debió hacerlo él en su lugar.

En la ciudad de Benghazi, en tanto, un médico de un hospital dijo a la agencia Reuters que miembros del regimiento “Relámpago” llegaron al nosocomio con soldados heridos en enfrentamientos con la guardia personal de Kaddafi. La represión en Benghazi, en todo caso, ha sido brutal. Un médico declaró que al menos 50 personas fueron muertas a tiros solamente desde el mediodía de ayer. De acuerdo con el portal opositor Al Youm había hasta ayer más de 200 muertos en Libia. El grupo Human Rights Watch hizo subir ese número a 223. El ejército disparó granadas autopropulsadas y otras armas de guerra contra los manifestantes. Amnistía Internacional dijo que se usaron ametralladoras.

Un testigo, Ali Belaqasem, señaló a Al Yazira que los cadáveres presentaban heridas de bala en la cabeza o en el pecho. Otro testigo dijo que los soldados no eran libios, sino mercenarios de Mali, país del centro de Africa.

Las protestas continuaron ayer por sexta jornada consecutiva. El este de Libia, donde se halla Benghazi, se opone a Kaddafi desde hace años.

Muchas informaciones no han podido ser confirmadas, dado que los periodistas independientes no pueden, por ejemplo, viajar hasta Benghazi. La falta de imágenes también resulta evidente: el régimen sólo permite tomar fotos y videos de actos oficiales. Desde el viernes internet está bloqueada, y Al Yazira no puede emitir su señal en árabe. Los teléfonos celulares tampoco funcionaban por orden del régimen. El uso de los celulares y de internet ha sido clave en las rebeliones de Túnez y Egipto, y Kaddafi ha tomado nota.

Túnez y Marruecos. Miles de manifestantes rodearon el palacio de gobierno en Túnez en demanda de la dimisión de las autoridades provisionales, que asumieron las riendas del país tras la salida del dictador Zine El Abidine Ben Alí. En Túnez permanece en su cargo el primer ministro de Ben Alí, Mohamed Ganuchi, algo que molesta a muchos tunecinos y que limita las perspectivas de un cambio más profundo. En seis meses debería haber elecciones generales.

En Marruecos, el Ministerio del Interior anunció que el rey Mohammed VI pronunciará próximamente un discurso ante la nación y anunciará reformas políticas, después de que miles de marroquíes salieran a las calles para pedir cambios democráticos. Los opositores reclaman una reforma constitucional que recorte los poderes del monarca.

Bahrein. En Bahrein, siete grupos de la oposición exigieron al gobierno que adopte un diálogo nacional, tras los enfrentamientos violentos de la semana que pasó. Los representantes de los grupos opositores se reunieron para debatir un llamamiento conjunto al diálogo nacional al príncipe heredero Salman bin Hamad al Jalifa. Miles de manifestantes permanecían en la plaza de la Perla, en la capital Manama, tras regresar luego de que el sábado el príncipe ordenara al ejército retirarse del lugar. El gesto fue saludado por la oposición, y al parecer fue inducido por los Estados Unidos.

Diálogo en Yemen

Tras días de protesta y de violencia, el presidente yemení, Ali Abdullah Saléh, ofreció diálogo a la oposición. En un discurso en la capital de Yemen, Sanaá, se mostró dispuesto a hablar sobre “todas las exigencias legítimas”. “Lamentamos también que algunos periodistas se hayan visto afectados por las protestas violentas”, dijo el presidente. Saléh, en el poder desde 1978, ya prometió que no se presentará a un nuevo mandato, pero los manifestantes consideran insuficiente esa concesión.

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