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Un ex rehén relató la frustrada fuga de Ingrid Betancourt de las Farc

Bogotá. — El dramático intento de fuga de las Farc de la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt y detalles de sus duras condiciones de cautiverio fueron conocidos ayer en Colombia gracias al anticipo del libro de un ex cautivo. Betancourt fue secuestrada en 2002, junto con la recientemente liberada Clara Rojas.

Lunes 21 de Enero de 2008

Bogotá. — El dramático intento de fuga de las Farc de la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt y detalles de sus duras condiciones de cautiverio fueron conocidos ayer en Colombia gracias al anticipo del libro de un ex cautivo. Betancourt fue secuestrada en 2002, junto con la recientemente liberada Clara Rojas.
  La editorial Planeta pondrá a la venta la próxima semana “Mi fuga hacia la libertad”, escrito por el suboficial de policía John Frank Pinchao, secuestrado por las Farc durante nueve años y que logró fugarse en 2007.
  El diario bogotano El Tiempo dio a conocer partes de un capítulo en el que Pinchao relata un frustrado intento de fuga de la ex candidata junto al senador Luis Eladio Pérez, quienes huyeron por cinco días y luego fueron recapturados. Pinchao se hizo famoso cuando en mayo de 2007 su imagen demacrada y con una cadena al cuello dio la vuelta al mundo.
Sentenciados. Las Farc se dieron cuenta de que Betancourt y Pérez se había fugado porque faltaban dos ollas y dos pares de botas. “El Tigre estaba de guardia y le pareció escuchar gritos en una dirección, dio la alerta y un grupo de guerrilleros salió hacia allá, pero volvieron a la hora, todos tristes y preocupados, pues ya estaban sentenciados a muerte: se decía que si Ingrid lograba «volarse» matarían a los responsables de la seguridad”, relata Pinchao.
  Pero Betancourt y “Lucho” Pérez estuvieron perdidos en la selva cinco días, se les terminó el alimento y además el senador tenía mala salud. Ante esto fueron a pedir ayuda a quienes creyeron unos pescadores en canoa, que resultaron ser hombres de las Farc. “Se les ocurrió pedirles ayuda, pero cuando se acercaron se llevaron la sorpresa de que eran guerrilleros. Les dijeron: «Súbanse, hijos de puta» y los llevaron al campamento de nuevo. Lucho e Ingrid durante esos días tuvieron un desgaste físico impresionante, llegaron totalmente deteriorados, delgados y demacrados”, precisa el libro.
Intento de abuso. Además, Pinchao reveló que poco antes Ingrid tuvo una discusión con un guerrillero y fue porque éste trató de “tocarla abusivamente. Ingrid me contó el motivo real por el cual Pata (un guerrillero) se había puesto así ese día: fue que en el momento en que ella se fue para el chonto (carpa que sirve de baño) apareció Pata de entre el monte y se le abalanzó con intenciones de tocarla abusivamente, ella le lanzó una cachetada mientras lograba salir de ese lugar. Pata quedó ofendido y por eso después se portó como un maldito salvaje”, relató Pinchao.
Lluvia y cadenas. Todo el relato es revelador de las extremas condiciones de cautiverio en la selva. “La noche en que se fugó Ingrid era oscura y lluviosa y los guerrilleros prestaban su turno de guardia, como siempre. A mí me encadenaban al capitán Bermeo (otro militar cautivo). En ocasiones nos podíamos sacar la cadena pero en otras nos era imposible, y esa noche era una de esas en que era imposible. Llovía torrencialmente. Nos estaban haciendo un encierro (corral) con alambre de púas”, así como un tanque de agua y un sanitario.
  Pinchao revela que “se hacían simulacros en caso de que llegara un operativo militar” para liberarlos.
  Al día siguiente de la noche en que llovió torrencialmente, “cuando llegó el desayuno, pusimos la olla para que nos sirvieran y, como siempre, ellos contaron las ollas para que no se quedara nadie sin desayuno. Cuando dijeron que hacían falta dos, todos nos preguntamos quién podía faltar, hasta que alguien finalmente dijo: «Faltan los doctores», por Ingrid y el senador Pérez”. Ingrid había robado dos pares de botas a los guerrilleros y las había puesto frente a su choza.   
  En represalia por el escape, los demás rehenes perdieron sus botas, quedaron descalzos y dentro del corral de púas.
  Cuando ambos resultaron recapturados y devueltos al campamento, por primera vez fueron encadenados como los rehenes militares y policías.
“Moral”. “Primero procedieron con Lucho y luego con Ingrid, pero ella se resistía. Llegó Gira, una guerrillera que era la segunda al mando. Ingrid le decía que no permitiera que la encadenaran, que eso era una violación, que ella era mujer y que le ayudara. La tenían entre dos guerrilleros, se resistía, pero terminaron por ponerle la cadena a la fuerza. Ingrid le decía a Gira que se le grabara esa imagen porque no la olvidaría nunca, pero la guerrillera le decía «cállese que usted no tiene moral». Le decía eso porque supuestamente fugarse es inmoral para ellos. ¡Qué locura pensar que eso es inmoral! ¿Qué es moral para ellos entonces?”, se pregunta el ex rehén Pinchao.
  Ingrid Betancourt y el senador Pérez forman parte de un grupo de entre 47 y 50 rehenes que las Farc consideran “canjeables” por 500 guerrilleros presos. 

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