El Mundo

Un escándalo de corrupción se cierne sobre el naciente gobierno de Bolsonaro

Investigan movimientos sospechosos por más de u$s300.000 entre Flavio Bolsonaro, hijo del presidente electo, y su ex chofer Fabricio Queiroz.

Viernes 28 de Diciembre de 2018

Un escándalo que involucra a un hijo del presidente electo de Brasil, Jair Bolsonaro, empaña la toma de su mandato el 1º de enero de 2019 y mancha la reputación del ex diputado de extrema derecha, que ganó la elección bajo la promesa de poner fin a años de malas prácticas políticas. La conmoción se debe a que, al parecer, hubo movimientos bancarios no declarados por parte del diputado por el Estado de Río de Janeiro y senador electo Flavio Bolsonaro a su ex chofer Fabricio Queiroz. Tanto Bolsonaro como su hijo y Queiroz negaron cualquier irregularidad. Sin embargo, algunos críticos comenzaron a cuestionar las credenciales anticorrupción del presidente electo y a preguntarse si el clan político de los Bolsonaro realmente representa un nuevo tipo de política en un país cansado de investigaciones por corrupción. "Desde que este caso salió a la luz, hubo un espectáculo de evasiones y explicaciones no convincentes por parte de los Bolsonaro... (Sobre) un episodio con implicaciones relevantes para la política nacional", publicó el Folha de Sao Paulo, el periódico más grande de Brasil, en un editorial ayer, un día después de que Queiroz habló en una estación de televisión favorable a Bolsonaro.

De empleado a empresario

El escándalo surgió luego de que el Consejo para el Control de Actividades Financieras (COAF) de Brasil identificó que entre 2016 y 2017, Queiroz movilizó en sus cuentas bancarias 1,2 millón de reales (unos 307.000 dólares) que fueron detectados por el Ministerio Público que investiga un escándalo de corrupción y lavado de dinero en la Asamblea Legislativa de Río. Según la fiscalía, el monto es incompatible con los ingresos de Queiroz. En la época, Queiroz era chofer oficial de Flavio Bolsonaro, diputado provincial de Río de Janeiro y hoy senador nacional electo, y depositó un cheque por 24.000 reales (unos 7.000 dólares) en la cuenta de la futura primera dama, Michelle Bolsonaro.

Y aunque Jair Bolsonaro —que durante su campaña prometió combatir la extendida corrupción en Brasil— explicó en un principio que se trataba del reembolso parcial de un préstamo, días después afirmó que se deberá "pagar" por cualquier "error" que se compruebe en esos movimientos de dinero sin declarar. "Si hubiese algo errado, conmigo o con mi hijo, lo mejor es que paguemos la cuenta de ese error, porque no podemos comulgar con el error de nadie", dijo.

Luego de alegar problemas de salud como el motivo para no asistir a cuatro reuniones previas con fiscales para explicar el origen del dinero, Queiroz dijo en una entrevista con el canal de televisión SBT, del magnate Silvio Santos, que el dinero en su cuenta se debía a un negocio aparte de compraventa de autos. "Soy un hombre de negocios. Hago dinero con la compra-venta de autos", aseguró Queiroz, quien además negó ser un testaferro. "En el despacho parlamentario (de Flavio Bolsonaro) no se podía hablar de dinero; nadie daba dinero a nadie. No soy testaferro: soy un trabajador y un hombre de negocios con gastos mensuales altos", dijo el hombre, que estuvo un mes sin dar explicaciones sobre el movimiento de su cuenta investigado por la fiscalía. Amigo personal de Bolsonaro desde los 80, Queiroz tenía a una de sus hijas como asesora parlamentaria del futuro presidente en el Congreso. Tanto ella como el padre renunciaron el 15 de octubre, en medio de una operación del Lava Jato en Río de Janeiro sobre coimas y movimientos financieros sospechosos en la Asamblea Legislativa. Por su parte, Flavio Bolsonaro, que fue citado por investigadores para que explique la procedencia del dinero después de que su ex chofer no se presentó la semana pasada, dijo que Queiroz le dio una explicación plausible y que las acusaciones tienen como objetivo desestabilizar a la familia Bolsonaro, previo a la asunción presidencial de su padre. Michelle Bolsonaro no comentó públicamente sobre el tema.

El juez Moro minimiza el caso

El ex juez Sergio Moro, designado ministro de Justicia, también minimizó el asunto al afirmar que Bolsonaro "ya dio las explicaciones del caso". El Consejo de Control de Actividades Financieras (Coaf) que detectó los movimientos financieros depende del Ministerio de Hacienda pero por orden de Bolsonaro ahora será controlado por el futuro ministro Moro, famoso por haber encarcelado y condenado al ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva. La investigación detectó que siete empleados de Flavio Bolsonaro en la Asamblea Legislativa de Río de Janeiro entregaron parte de sus salarios para la cuenta de Queiroz.

Bolsonaro, que fue congresista durante casi 30 años, asumirá la presidencia de Brasil el 1º de enero después de que una sólida victoria electoral le dio el mandato para contener a violentas bandas de narcotraficantes, reducir la burocracia para reactivar a la economía brasileña y perseguir a la corrupta clase política del país. El ultraderechista, de 63 años, conquistó el voto de 57 millones de brasileños en la contienda de octubre (55 por ciento) contra el izquierdista Fernando Haddad; y su fuerza política, el hasta entonces minúsculo Partido Social Liberal (PSL), se convirtió en la segunda mayor representación en la Cámara de Diputados.

En la mira. Bolsonaro negó que su hijo Flavio, flamante senador, estuviera involucrado en el caso.

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