El Mundo

Un doble atentado en Noruega provocó al menos 17 muertos

Un bombazo destrozó la zona gubernamental de Oslo, la capital noruega. En un segundo ataque, un hombre acribilló a jóvenes del partido de gobierno en un camping.

Sábado 23 de Julio de 2011

Oslo.- Noruega fue víctima de dos ataques terroristas que dejaron un número indeterminado de muertos y totalmente devastado el centro de Oslo, la capital del país escandinavo. La cantidad oficial de víctimas mortales era estimada anoche en al menos 17, pero el nivel de destrucción parecía indicar que los muertos podrían ser más. La nación no sufría una violencia semejante desde la II Guerra Mundial y de hecho jamás había sufrido un atentado terrorista. Un hombre fue detenido en el segundo ataque, fuera de Oslo, e identificado como noruego. La policía noruega tiende a descartar la hipótesis del terrorismo internacional. Igualmente se especula con una célula islamista o terroristas enviados por el dictador libio Muammar Kadaffi. Noruega participa de la misión de la Otán sobre Libia con una escuadrilla de cazas, y Kaddafi ha amenazado con represalias terroristas a Europa. Noruega además cuenta con un contingente en la misión de la Otán en Afganistán, lo que le ha valido amenazas de grupos integristas islámicos.

Todo comenzó cuando se produjo una potente explosión a las 15.26 locales en el centro de Oslo. Fuentes hospitalarias mencionaron más de un centenar de heridos y el Banco Noruego de Sangre pidió a la población que haga donaciones. Ningún miembro del gobierno resultó herido. Cuando ya era de noche en Oslo, el número de víctimas mortales todavía era confuso. Las autoridades cifraron anoche los muertos en al menos 17. En el corazón de la capital se confirmaron por lo menos siete muertos, aunque "esos números pueden ser más altos", admitió el ministro de Exteriores, Jonas Gahr Store, a la BBC. Se produjeron "una o varias explosiones potentes en el distrito gubernamental de Oslo. Puede haber sido un coche bomba", estimó el alto mando policial Thor Langli. Ante uno de los edificios gubernamentales atacados había un coche completamente destrozado. El nivel de desvastación de los dos mayores edificios gubernamentales era pasmoso, con sus frentes totalmente barridos por la onda expansiva. La zona se veía cubierta de restos de todo tipo, desde escombros y vidrios a documentos caídos de los cientos de oficinas desventradas.

Segundo ataque. Dos horas después del bombazo, un hombre armado que se hizo pasar por policía atacó a tiros un campamento juvenil organizado por el gubernamental Partido Laborista en la isla de Utoya (a 40 km de Oslo), donde medio millar de jóvenes acampa para debatir con figuras del gobierno que visitan el lugar. La policía aseguró que el agresor -un hombre de 1,90 de altura y aspecto nórdico, que fue detenido- es noruego y está vinculado con la explosión de Oslo. De hecho, fue visto en el lugar de la explosión antes de que ésta se produjese. Anoche se lo sindicó como vinculado a la extrema derecha.

La cifra de víctimas en Utoya subió dramáticamente al paso de las horas. Si las primeras informaciones hablaban de cuatro víctimas, la policía confirmó luego la muerte de nueve o 10 personas, aunque numerosos testigos citados por medios locales y las agencias Reuters y AP hablaban de una veintena: "Hay muchos muertos en la orilla. Hay unos 20 o 25 muertos", dijo un testigo. El propio ministro de Exteriores Gahr Store admitió que el balance era de "un número grande de fallecidos y muchos, muchos heridos". Algunas fuentes han dicho que el primer ministro noruego, el laborista Jens Stoltenberg, se encontraba en la isla cuando comenzaron los disparos. La policía no ha querido revelar su ubicación pero dijo que estaba a salvo. Stoltenberg tenía previsto visitar el campamento hoy, sábado.

"Hay una situación crítica en Utoya", dijo poco después del ataque el premier Stoltenberg. Varios testigos indicaron que el asaltante llegó al camping y se identificó como policía, alegando que había venido como refuerzo tras las explosiones en la capital. Poco después, empezó a disparar indiscriminadamente contra los jóvenes.

Destrucción. En Oslo, la potente explosión hizo desaparecer por completo la primera y la segunda planta del edificio donde están las oficinas del primer ministro. El edificio tiene 15 pisos. El vidrio de las ventanas voló por toda la zona, mientras una nube de humo se elevaba sobre Oslo. La ciudad parecía sometida a un bombardeo aéreo. También la sede de un importante diario noruego, el VG, quedó destrozada. El lugar ardió completamente. Las mesas de un café cercano estaban llenas de sangre. Decenas de personas en estado de shock o con ataque de pánico fueron asistidas por los paramédicos llegados al lugar. Los que habían sufrido heridas cortantes por los vidrios eran decenas.

El ejército noruego tomó posiciones en Oslo y la policía pidió a la población que abandone el centro de la capital y que evitara las grandes concentraciones de gente. "La situación está bajo control, pero ha sido un día terrible", comentó a la CNN el alcalde de Oslo, Fabian Stang.

Gran incógnita

Inicialmente el grupo terrorista Ansar al-Jihad al-Alami (“Colaboradores de la Yihad Global”) emitió un comunicado reivindicando la responsabilidad, pero después se retractó. La policía noruega no cree en la pista del terrorismo internacional. Noruega, que es miembro de la Otán, había sido amenazada por Al Qaeda. David Lea, analista de Risks Control, explicó que “sin duda no hay grupos terroristas nacionales de Noruega, aunque ha habido algunas detenciones vinculadas a Al Qaeda”.

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