Un calamar gigante causó sensación en un puerto de Japón durante nochebuena
El inmenso cefalópodo, de cuatro metros de largo, fue descubierto por unos pescadores en el puerto de la ciudad de Toyama, en el noroeste de Japón. Casi una semana después, un buzo lo ayudó a regresar a aguas más profundas.

Miércoles 30 de Diciembre de 2015

Un calamar gigante dejó boquiabiertos a expertos y curiosos al ser hallado en un puerto japonés, desde donde fue devuelto a altamar días más tarde, en nochebuena.

El inmenso cefalópodo, de cuatro metros de largo, fue descubierto por unos pescadores el 24 de diciembre en el puerto de la ciudad de Toyama, en el noroeste de Japón. Casi una semana después, un buzo lo ayudó a regresar a aguas más profundas.

“Sus ventosas eran tan poderosas que me hicieron daño ”, contó a la televisión Asahi Akinobu Kimura, dueño de una tienda de artículos de submarinismo en Toyama.

“Intenté hacerlo salir (del puerto), pero se enroscó alrededor de mi cuerpo y se me agarró al brazo”, explicó.

Un curador de un acuario local, que visitó el puerto y tomó fotos submarinas, se quedó anonadado con el tamaño de la misteriosa criatura. “Era inesperadamente hermoso, con un cuerpo de un rojo brillante” , aseguró.

Los pescadores japoneses encuentran a veces calamares gigantes, aunque es inusual que se pueda fotografiar o grabar a alguno vivo.

Akinobu Kimura, uno de los buzos que se encontraba en el lugar y pudo filmar al inmenso cefalópogo asegurado que se trataba de un calamar Architeuthis, un animal que por lo general vive en las profundidades y puede alcanzar los 14 metros de largo. Sus ocho brazos y sus enormes ojos -que pueden alcanzar hasta 25 centímetros de diámetro- son dos de sus rasgos físicos más característicos, junto con una boca con pico de loro y una bolsa de tinta relativamente pequeña.

Su cercanía con la superficie marina podría estar relacionada con el hecho de que su estado de salud no fuera óptimo, tal y como han señalado varios expertos a la BBC.

El biólogo danés Japetus Steenstrup descubrió a estos seres en 1857 y los bautizó como Architeuthis dux, el príncipe de los calamares. Más de 150 años después la información sobre ellos sigue siendo escasa y lo que se conoce ha llegado principalmente a través del estudio de ejemplares sin vida que han aparecido en la superficie.

Por eso el impulso de Kimura no es casual. Hasta hace pocos años captar imágenes de este tipo de animales en movimiento era una quimérica que motivó numerosas y costosas expediciones, muchas de ellas infructuosas.

Las primeras imágenes en vídeo de un calamar gigante vivo y en libertad fueron tomadas en verano de 2012 a unos 15 kilómetros al este de la isla de Chichijima, en Japón, cuando un equipo conjunto integrado por profesionales de Discovery Channel y NHK logró la proeza a 630 metros de profundidad. Las imágenes se emitieron en enero de 2013 en Japón y Estados Unidos