Un atentado en el mayor aeropuerto de Rusia deja al menos 35 muertos
Moscú.— Un atacante suicida causó ayer la muerte de al menos 35 personas en el mayor aeropuerto de Rusia, en un atentado que lleva la marca de militantes que luchan por la creación de un Estado islámico independiente en la región del norte del Cáucaso.

Martes 25 de Enero de 2011

Moscú.— Un atacante suicida causó ayer la muerte de al menos 35 personas en el mayor aeropuerto de Rusia, en un atentado que lleva la marca de militantes que luchan por la creación de un Estado islámico independiente en la región del norte del Cáucaso.

El presidente ruso, Dimitri Medvedev, prometió perseguir y castigar a quienes están detrás del ataque, que también dejó a unas 130 personas heridas, incluyendo extranjeros, durante una tarde movida en el aeropuerto Domodedovo de Moscú.

La detonación, con una carga explosiva de cinco a diez kilos de TNT, tuvo lugar muy cerca de un café en la zona de embarque, señalaron agencias rusas citando a la policía. La televisión citó reportes sobre dos explosivos cargados con trozos de metal.

“La explosión fue justo al lado mío, no me impactó pero sentí la onda expansiva, la gente comenzó a caerse”, dijo Yekaterina Alexandrova, una traductora que se encontraba en el área de arribos. “Se empezó a acumular humo, había mucho humo”, relató por teléfono. “Muchos de los heridos salieron por su cuenta conmocionados. Luego comenzaron a anunciar información sobre a dónde había que ir”, agregó.

Humo y sangre. Usuarios de Twitter publicaron imágenes tomadas con teléfonos celulares de decenas de personas tiradas en el piso mientras una columna de humo salía de la zona de equipaje de la terminal y una pared se prendía fuego.

Gotas de sangre estaban esparcidas por la pista cubierta de nieve fuera de la terminal de llegadas, donde fueron encontradas las huellas de la metralla.

La seguridad fue reforzada en otros dos aeropuertos de Moscú, que reciben a los pasajeros desviados que volaban hacia Domodedovo.

Según la agencia Interfax, los investigadores encontraron un cadáver que sería al parecer el del atacante suicida. Se trata de un hombre de entre 30 y 35 años de “apariencia árabe”, señaló un investigador que pidió el anonimato. Oficialmente no se dieron informaciones sobre la posible identidad del cadáver.

El presidente Medvedev criticó las medidas de seguridad “demasiado laxas”, que según él llevaron al atentado. Según dijo, las leyes no son respetadas como se debe. Asimismo, canceló su discurso inaugural en la cumbre del Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, y viajará recién hoy.

Amenazas. Los rebeldes prometieron aumentar su violenta campaña en el corazón de Rusia este año, atacando blancos importantes para la economía y el transporte. También lanzaron amenazas contra los Juegos de Invierno 2014, que se realizarán en Sochi, región que ellos reclaman como parte de su “emirato”.

El primer ministro, Vladimir Putin, que comparte el poder en un “tándem” con el menos influyente Medvedev, puso en juego su reputación política al intentar combatir a los rebeldes en el Cáucaso, de mayoría musulmana.

Putin lanzó una guerra a fines de 1999 en Chechenia para derribar al gobierno secesionista. La campaña logró su objetivo inmediato y le ayudó a ganar la presidencia meses después. Pero, desde entonces, la insurgencia se ha expandido a las áreas vecinas de Ingushetia y Daguestán.

“Perdiendo el control”. “La explosión en Domodedovo consolidará la visión entre la élite rusa de que Putin está perdiendo el control de la seguridad en la capital, lo que favorece a sus enemigos”, dijo Glen Howard, presidente del instituto de investigación estadounidense Jamestown Foundation.

Analistas creen que los rebeldes están planeando intensificar su campaña mientras el país se prepara para las elecciones presidenciales de 2012.

Moscú sufrió su peor atentado en seis años en marzo de 2010, cuando dos atacantes suicidas mujeres de la volátil región de Daguestán detonaron sus explosivos en el subte provocando la muerte de 40 personas.

Los principales mandatarios del mundo, desde el presidente estadounidense Barack Obama a la canciller alemana Angela Merkel, condenaron el ataque ocurrido ayer.