El Mundo

Un ambicioso repertorio de reformas económicas

Para el gobierno de Jair Bolsonaro, que asume mañana, lograr la aprobación de las reformas es el principal obstáculo.

Lunes 31 de Diciembre de 2018

Para el gobierno de Jair Bolsonaro, que asume mañana, lograr la aprobación de las reformas es el principal obstáculo. Bolsonaro y su equipo económico asumen con grandes expectativas, pero no será fácil colocar a la economía brasileña sobre sus carriles.

El nuevo gobierno, con sus proyectos reformistas y liberales, puede representar el camino definitivo para que el país deje atrás una recesión que aún se hace sentir, pavimentando el camino a la reanudación de un ciclo de crecimiento finalmente sostenible. Pero nadie se hace la ilusión de que será fácil. El diagnóstico es conocido: es necesario hacer reformas, y la más importante y urgente es el cambio de la Seguridad Social, el sistema de jubilaciones brasileño. Marcelo Caetano, secretario de Previsión del Ministerio de Hacienda, y quien dio la batalla por la aprobación de la reforma previsional sin éxito, dice que hacer ese cambio ya no es una elección. "Brasil ya sabe el tamaño del problema. Manos a la obra", dice.

El economista Gustavo Franco recuerda que la reforma previsional es prioridad, sugiriendo una versión aún más amplia que la tentada por Michel Temer. Pero también afirma que es necesario ir mucho más allá, iniciar un "viaje a lo desconocido" para "arreglar la economía". Y "arreglar la economía", para José Roberto Mendonça de Barros, pasa por la productividad. "El desarrollo económico sólo ocurre y se sostiene a través del crecimiento persistente de la productividad". Y, según Elena Landau, la receta está también en la reducción del Estado, lo que significa una venta generalizada de empresas estatales. "Hasta que se pruebe lo contrario, privatiza todo".

Otra salida para dar más previsibilidad a inversores, sería dar independencia del Banco Central. Para hacer todo esto será necesario un alineamiento de visiones y objetivos entre el nuevo gobierno y el nuevo Congreso, que toma posesión en febrero. También sería buena la ayuda de la economía internacional, que viene dando señales de desaceleración. Brasil debe, por lo menos, no cometer errores no forzados en política económica.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

script type="text/javascript"> window._taboola = window._taboola || []; _taboola.push({flush: true});