El Mundo

Ultimátum de Obama: Kaddafi debe retirarse de manera incondicional

El gobierno de Muammar Kaddafi declaró ayer un cese del fuego en Libia, cuando los aviones de guerra occidentales ya calentaban los motores para atacar a sus fuerzas armadas.

Sábado 19 de Marzo de 2011

El gobierno de Muammar Kaddafi declaró ayer un cese del fuego en Libia, cuando los aviones de guerra occidentales ya calentaban los motores para atacar a sus fuerzas armadas.  Pero como el anuncio no se concretó, poco después el presidente de EEUU, Barack Obama, le lanzó un ultimátum al dictador libio para que cesaran completamente las hostilidades contra los civiles y sus fuerzas se retiraran del este de Libia. Obama subrayó que estas dos condiciones “no son negociables”. Francia agregó a su vez que Kaddafi debe restituir los servicios de agua y electricidad a las ciudades bajo asedio. Desde el frente, los rebeldes denunciaron que el alto el fuego era falaz, dado que una gran ciudad estaba sufriendo intenso fuego de artillería y además se combatía al sur de Bengazi. Libia prometió sin embargo no atacar a esta última ciudad.

La jornada empezó en Trípoli, donde por sorpresa el gobierno de Kaddafi anunció un presunto alto el fuego. “Como miembro de Naciones Unidas aceptamos que estamos comprometidos a respetar las resoluciones del Consejo de Seguridad”, declaró el ministro de Asuntos Exteriores libio, Mussa Kussa. “Haremos todo para proteger a la población civil”, agregó Kussa, ex jefe de los temidos servicios de inteligencia de Kaddafi. Apenas horas antes, en la noche del jueves, Kaddafi había amenazado con convertir al mundo “en un infierno” si atacaban a sus tropas, y afirmado que la ONU no tenía “ningún mandato” para decretar la zona de exclusión.

La reacción occidental a la movida de Kaddafi no se hizo esperar. Barack Obama señaló que Kaddafi puede evitar la acción militar acordando un alto el fuego “a ser implementado de inmediato”, y que incluya la retirada de sus tropas de los bastiones rebeldes. “Esto significa que debe ponerse fin a todos los ataques contra de civiles”, destacó el mandatario. “Estos términos no son negociables”, subrayó.

Poco después, el gobierno del presidente francés Nicolás Sarkozy también exigió a Kaddafi detener los ataques a la población civil y retirar sus tropas. Pero además exigió que se restablezcan los servicios de electricidad, gas y agua cortados a las ciudades rebeldes y que no se obstaculice la provisión de ayuda humanitaria.

En el terreno, sin embargo, las cosas no habían variado, y al contrario la ofensiva de Kaddafi se habría intensificado. Residentes de Misurata, ciudad en el oeste del país bajo ataque de las tropas de Kaddafi, dijeron que estaba siendo intensamente bombardeada. “Están bombardeando todo, casas, mezquitas y hasta ambulancias”, denunció un portavoz rebelde a la agencia Reuters por teléfono. Otro declaró: “Creemos que quieren entrar a la ciudad a toda costa antes de que la comunidad internacional comience a implementar la resolución de la ONU”. Al sur de Bengazi, en Ajbadiya, un nudo carretero clave para controlar el este de Libia, los choques armados tampoco habían cesado. Y las tropas de Kaddafi siguieron avanzando hasta situarse a menos de 50 km de Bengazi, pero el gobierno libio prometió que no intentaría ingresar a la ciudad. Sintetizando la situación, un portavoz francés comentó: “Kaddafi está empezando a tener miedo, pero en el terreno la amenaza no ha cambiado”. Hoy, en París, los países occidentales, árabes y africanos analizarán la situación libia y posiblemente tomarán una decisión final sobre el espinoso tema.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario