El Mundo

Ucrania pide auxilio a la Otán ante una potencial agresión rusa

Poroshenko quiere buques, pero la Alianza Atlántica dijo que ya tiene naves en el Mar Negro. Alemania volvió a negarse a los pedidos de Kiev.

Viernes 30 de Noviembre de 2018

El presidente de Ucrania pidió a la Otán que despliegue buques en el mar de Azov ante el enfrentamiento con Rusia, que el domingo atacó y se apropió de tres naves ucranianas en el estrecho de Kerch, brazo de mar compartido por ambos países y de libre navegación para los dos. En este contexto de tensión y de solidaridad de Occidente con Ucrania, el presidente Donald Trump anunció que suspendía un encuentro previamente agendado con Vladimir Putin en Buenos Aires en la cumbre del G-20 (ver pag. 12).

El domingo pasado, guardacostas rusos abrieron fuego e incautaron dos patrulleras ucranianas y un remolcador que se dirigían desde el mar Negro al puerto de Mariupol en la costa del mar de Azov a través del estrecho de Kerch. Rusia tomó ilegalmente el control total del estrecho en mayo, cuando inauguró un puente desde Rusia a la pensínula de Crimea, ocupada a su vez por Moscú en 2014.

En el grave incidente del domingo, la guardia costera rusa abrió fuego contra los tres buques ucranianos. El estrecho de Kerch une el mar Negro con el mar de Azov, que se ubica al Noreste de la ocupada península de Crimea. Hasta 2014 era una provincia de Ucrania. Desde la anexión es imposible penetrar en el estrecho de Kerch sin navegar por aguas que Rusia considera propias. Los medios de comunicación rusos afirman, y no pocos medios occidentales repiten, que los buques se internaron en "aguas territoriales" rusas anteriores a la anexión de Crimea. Pero un tratado bilateral de 2003 indica sin margen de duda que Ucrania ejerció su derecho, dado que da libertad de navegación a ambas naciones, tanto en Kerch como en Azov. Rusia y Ucrania discrepan sobre si hubo o no aviso previo, pero este no es requerido por el tratado de 2003. Los marineros ucranianos exhibidos por el FSB (ex KGB) afirmaron que cumplían órdenes y uno de ellos dijo "haber sido consciente que el paso (del estrecho) tenía un carácter de provocación". La televisión estatal rusa magnifica estas declaraciones, editadas de forma recortada, sin aludir al marco legal que ampara la travesía de buques ucranianos por el estrecho de Kerch y mar de Azov.

En mayo, el presidente Vladimir Putin inauguró un puente sobre el estrecho de Kerch. El puente, además de dudosa legalidad porque conecta con la península de Crimea, cuya pertenencia a Rusia la comunidad internacional no reconoce, es un impedimento físico para buques de alto tonelaje. La jugada de Rusia de estos días parece apuntar a estrangular económicamente al Este de Ucrania. El puerto de Mariupol, al que se dirigían las tres naves atacadas, es el principal de Ucrania en el mar de Azov. Desde allí salen grandes cargamentos de trigo y minerales hacia el exterior. Mariupol se halla a pocos kilómetros de la línea del frente entre el ejército ucraniano y las milicias prorrusas armadas por Moscú, lo que vuelve aún más precaria su situación.

Pese a que la Otán condenó las acciones rusas, es poco probable que los aliados atiendan la solicitud de Poroshenko. La portavoz de la Otán, Oana Lungescu, dijo que la alianza ya tiene una fuerte presencia en la región y que los barcos de la Otán rutinariamente patrullan y llevan a cabo ejercicios en el Mar Negro, en especial en aguas de Bulgaria, Rumania y Turquía.

Alemania fue la primera en decir que no responderá a la petición de Ucrania. Desde fines de los años 90 Alemania tiene grandes inversiones e intereses en Rusia. El ministro de Exteriores alemán, Heiko Maas, rechazó la petición de Poroschenko, de que Alemania, como país de la Otán, envíe buques de guerra al Mar Negro. "Entiendo las preocupaciones que existen en Ucrania", declaró Maas en Berlín. La acción del ejército ruso ha sido desproporcionada y carece de todo fundamento jurídico, indicó. "Pero lo que no queremos es una militarización de este conflicto, queremos un proceso político". En una entrevista publicada en Alemania, Poroschenko solicitó a Alemania que envíe buques de guerra al Mar Negro y también pidió "detener el proyecto de gasoducto Nord Stream 2", que abastecerá a Alemania con gas de Rusia. También eso fue rechazado por Maas. "La retirada de las empresas alemanas de este proyecto no conduciría a que no se construyera este gasoducto, sino que sólo Rusia lo construiría", dijo el ministro, un socialdemócrata. Por su lado, la jefa del Ejecutivo alemán, Angela Merkel, dijo que tenía previsto presionar al presidente Putin durante la cumbre del G-20 en Argentina para la liberación de las embarcaciones y sus tripulantes. "Solo podemos resolver esto en conversaciones porque no hay solución militar para todos estos conflictos", agregó.

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