El Mundo

Turquía advierte a Trump que puede perder a un socio estratégico de EEUU

En plena guerra por los aranceles y el desplome de la lira turca, Erdogan dijo que si no se revierte la crítica situación buscará nuevos aliados.

Domingo 12 de Agosto de 2018

En vista de los elevados aranceles estadounidenses al acero turco, el presidente de ese país Recep Tayyip Erdogan lanzó ayer duras acusaciones contra Washington, al que amenazó con buscarse otros socios. En caso de que Estados Unidos, socio en la Otán, siga comportándose de forma irrespetuosa, buscaré nuevos amigos y socios", señaló Erdogan en una columna que publicó en el diario The New York Times. Si el gobierno estadounidense no respeta la soberanía de Turquía, "nuestra colaboración podría correr peligro", añadió. La lira turca sufrió una fuerte devaluación el viernes con respecto al dólar y el euro.

El presidente estadounidense, Donald Trump, avivó la crisis de la divisa turca de forma consciente al ordenar a partir de mañana una suba de los aranceles del 25 al 50 por ciento al acero de Turquía. Para el Secretario de Comercio estadounidense, Wilbur Ross, es una medida firme para asegurar la capacidad de supervivencia de la industria del acero local, según señaló en un comunicado que emitió la noche del viernes la Casa Blanca en Washington. Según Trump, el aluminio turco también se verá afectado con aranceles del 20 por ciento. Trump había señalado antes en un tuit que la lira turca estaba "cayendo rápidamente frente a nuestro dólar fuerte".

Oro por liras

Erdogan pidió el viernes a la población que resista y habló de una "guerra económica" contra Turquía. También instó a los turcos a demostrar su solidaridad cambiando sus reservas escondidas de oro o de divisas por liras turcas para ganar la "guerra de la independencia". "Ninguna amenaza, chantaje u operación podrá atemorizar Turquía", dijo en Twitter Ibrahim Kalim, portavoz de Erdogan. "Turquía también va a ganar esta batalla", añadió. El gobierno turco no asumió ninguna responsabilidad por la drástica caída de la lira turca. Turquía exportó a Estados Unidos el año pasado acero, hierro y aluminio por valor de 1.100 millones de dólares (950 millones de euros), lo que supone un 0,7 por ciento de todas las exportaciones, según cifras del Ministerio de Comercio.

Las relaciones bilaterales atraviesan un momento especialmente tenso. Estados Unidos pide la liberación del pastor Andrew Brunson, detenido en Turquía, así como otros ciudadanos, razón por la que impusieron sanciones contra dos ministros turcos. En la columna escrita por Erdogan, éste acusa al gobierno de Trump, de no extraditar al clérigo turco Fethullah Gülen, a quien responsabiliza del fallido golpe de Estado de hace dos años. Erdogan aseguró que el golpe de Estado se asemeja "sin duda a lo que el pueblo estadounidense vivió tras Pearl Harbor y los atentados del 11 de septiembre". Gülen vive autoexiliado en Pensilvania. Brunson se encuentra bajo arresto domiciliario. Trump pide su liberación. "Es malo atreverse a poner a Turquía de rodillas con amenazas relativas a un pastor", lanzó el dirigente turco en Unye, a orillas del mar Negro. "Qué vergüenza! Qué vergüenza! Cambian a su socio estratégico de la Otán por un sacerdote", dijo. Aseguró además que se conformaría a la ley en el caso del pastor Brunson. "No hicimos hasta ahora concesiones en materia de Justicia y no las vamos a hacer nunca", dijo.

Ataques y amenazas

El presidente de Turquía y su homólogo estadounidense se han lanzado ataques y amenazas en los últimos días, después de meses de crecientes tensiones políticas, económicas y geoestratégicas. La confrontación con Turquía es de especial relevancia: es un aliado militar clave para Estados Unidos, en la confluencia de Medio Oriente y Europa, y en la órbita de interés de Rusia. Turquía es un socio indispensable para Washington en la Organización del Tratado del Atlántico Norte (Otán), de la que es miembro desde 1950. Estados Unidos tiene una importante base aérea en su territorio —fronterizo, entre otros, con Siria, Irak e Irán— y es un pilar del sistema antimisiles ante un potencial ataque del régimen islámico iraní.

Erdogan mantuvo el viernes una conversación telefónica con el presidente ruso Vladimir Putin, centrada en temas económicos. Fue poco después de que se supiera que la Casa Blanca había decido doblar los aranceles a las importaciones de acero y aluminio de Turquía, en plena crisis de la divisa turca.

El jefe de Estado turco criticó asimismo la respuesta de Washington tras el golpe diciendo que no fue "satisfactoria". "El pueblo turco esperaba que Estados Unidos condenase el ataque claramente y manifestarse su solidaridad con la cúpula nacida de las elecciones", pero no lo hicieron. La depreciación de la lira afecta sobre todo al sector bancario. También preocupa al Banco Central Europeo (BCE) y las entidades con fuerte presencia en Turquía como es el banco español BBVA, el francés BNP Paribas y el italiano Unicredit, que están bajo observación especial.

Irán rechaza volver a la mesa de negociaciones

El ministro de Exteriores iraní, Mohamad Javad Zarif, descartó ayer una reunión entre Estados Unidos e Irán próximamente, después de que Washington restableciera las sanciones contra Teherán. Es la primera vez que Irán rechaza de manera tan explícita la propuesta de diálogo que hizo el presidente Donald Trump. Interrogado sobre un posible encuentro con el secretario de Estado, Mike Pompeo, al margen de la próxima asamblea de la ONU en septiembre en Nueva York, Zarif dijo: "No, no habrá reunión". Trump y presidente iraní, Hasan Rohani, estarán presentes en esta asamblea de Naciones Unidas. Estados Unidos restableció las sanciones contra Irán el martes, tras retirarse de forma unilateral en mayo del acuerdo sobre el programa nuclear iraní, concluido en 2015 entre Teherán y las grandes potencias.

Trump aseguró la semana pasada que estaba dispuesto a reunirse con los líderes iraníes "en cualquier momento" y sin condiciones previas.

Rohani no ha rechazado una reunión con Trump pero exige que exista un orden del día claro "con perspectivas de éxito". Teherán opina que la salida de Washington del acuerdo nuclear de 2015 y la imposición de nuevas sanciones contra Irán han puesto en duda la credibilidad internacional de Washington. Por ello creen que los resultados de nuevas conversaciones podrían ser ignorados nuevamente por Estados Unidos al igual que ocurrió con el pacto nuclear. De acuerdo con el país persa, las conversaciones sólo tendrían sentido si Washington regresa al acuerdo de Viena y levanta las sanciones.

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