Sábado 29 de Mayo de 2021
Los republicanos en el Senado de Estados Unidos obstaculizaron la creación de un panel bipartidista que investigue el mortífero asalto del 6 de enero contra el Capitolio, demostrando su férrea lealtad partidista al expresidente Donald Trump y su determinación de alejar el foco político de la violenta revuelta protagonizada ese día por sus partidarios, luego de una arenga pública del entonces presidente de los EEUU.
El viernes, el Senado votó por 54-35, seis menos de los 60 necesarios para aceptar un proyecto de ley aprobado por la Cámara de Representantes que hubiera formado una comisión independiente de 10 miembros dividida equitativamente entre los dos partidos. La votación se produjo un día después de los emotivos llamamientos a favor de crear la comisión por parte de la policía que luchó contra la turba, la familia de un agente que murió y los legisladores de ambos partidos que huyeron del Capitolio en el peor ataque contra el recinto en dos siglos.
La mayoría de los republicanos se mostraron unidos, pero no totalmente: seis votaron junto con los demócratas a favor del proyecto y 11 senadores faltaron a la sesión, algunos con el argumento de que tenían problemas de horario. Los 11 senadores faltantes —nueve republicanos y dos demócratas— representaron un número inusualmente alto de ausentes para una de las votaciones de perfil más alto del año. Al menos uno de los republicanos faltantes habría votado a favor de considerar la comisión, según su despacho.
La votación significa que las preguntas acerca de la responsabilidad del asalto seguirán siendo filtradas a través de los lentes partidarios, en comisiones del Congreso, en lugar de tener las respuestas de un panel independiente según el modelo de la comisión que investigó los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001.
“Las investigaciones se llevarán a cabo con o sin los republicanos’’, declaró el senador de Luisiana Bill Cassidy, uno de los pocos republicanos que votó a favor de la iniciativa. “Para garantizar que las investigaciones sean justas, imparciales y centradas en los hechos, los republicanos deben participar’’, agregó.
La votación fue en parte un intento republicano de tranquilizar a Trump o evitar sus represalias. El exmandatario mantiene un control firme sobre el partido desde su derrota ante el demócrata Joe Biden. Minutos antes del asalto al Capitolio, el expresidente les dijo a sus partidarios desde un palco: “luchen como demonios’’ para revertir su derrota en las urnas. Trump continúa sosteniendo que ganó las elecciones, afirmaciones que corearon sus partidarios cuando irrumpieron en el Congreso. La votación es el primer uso exitoso de “filibusterismo’’, una maniobra obstruccionista en el Senado, durante la presidencia de Joe Biden.