Sábado 05 de Agosto de 2023
El exmandatario de Estados Unidos Donald Trump insiste en una narrativa de persecución luego de la última imputación penal que recibió esta semana por intentar revertir el resultado de las elecciones de 2020, pero los analistas desestiman efectos negativos sobre su imagen de cara a las presidenciales de 2024, en línea con las recientes encuestas, que lo muestran como favorito en su partido y empatado con su potencial rival demócrata, Joe Biden.
Trump, que enfrenta a su vez otras causas judiciales, mantiene una ventaja sustancial en los sondeos respecto a su rival más cercano en la interna republicana, el gobernador de Florida, Ron DeSantis, además de contar con la lealtad de un amplio sector de su partido.
Resulta tan fuerte cada gesto del polémico ex presidente republicano que fiscales estadounidenses pidieron a un juez que limite la información que Trump puede invocar públicamente sobre las últimas acusaciones en su contra, y citaron un mensaje amenazante del magnate que su comité de campaña defendió como un “discurso político”.
Jack Smith, el fiscal especial que supervisa los cargos contra Trump, presentó una moción ayer en la que instó a un juez federal a imponer una orden de protección para evitar que el expresidente revele detalles sobre el caso.
La presentación de Smith se produjo horas después de que Trump desafiara a un juez que le había advertido que no hablara del caso con ningún testigo potencial y publicara en su plataforma Truth Social un mensaje en el que advertía: “Si vas tras mí, iré tras ti!”.
El expresidente se declaró inocente de los cuatro cargos de conspiración y obstrucción electoral, el más grave de los que enfrenta.
Motivos
“Hay una combinación de factores, porque hay una negación (de lo que se lo acusa), ya que buena parte de sus seguidores ven la cuestión judicial como una persecución o incluso como una cucarda, dicen: ’es el único que lucha contra el sistema judicial’. Es esta idea de que Trump luchó contra el Deep State (Estado profundo)”, dijo a Télam el doctor en Ciencia Política por la Universidad de Pittsburgh Juan Negri.
El politólogo aseguró además que para los seguidores de Trump “más núcleo”, la variable judicial “es irrelevante” e incluso “es parte del atractivo” del candidato.
Según la acusación formalizada el martes, a cargo del fiscal especial Jack Smith, Trump y otros “coconspiradores” usaron “a sabiendas afirmaciones falsas de fraude electoral para lograr que los legisladores estatales y los funcionarios electorales subvirtieran los resultados electorales legítimos”.
Estos hechos derivaron en el ataque al Capitolio en enero de 2021 por parte de sus seguidores, que buscaban evitar que el Congreso certificara la victoria de Biden.
Para el especialista en política estadounidense Joaquín Harguindey “hay una porción importante del electorado republicano que no acepta la legitimidad de la elección de Joe Biden”, a la vez que “no consideran que todo lo que llevó a cabo el presidente Trump para mantenerse en el poder sea algo ilegítimo”.
Trump, que el jueves se declaró inocente en una comparecencia ante la jueza federal Moxila Upadhyaya en Washington, realizada para aprobar las condiciones de la fianza que le permitirán estar en libertad bajo custodia hasta el juicio, califica desde hace meses las acusaciones en su contra como “falsas” y asegura que Biden busca desplazarlo como rival en 2024.
El republicano, de 77 años, además exalta estas acusaciones como una fortaleza, con afirmaciones como: “Nunca antes había tenido tanto apoyo en algo”.
En la misma línea, la campaña del magnate publicó un comunicado luego de la decisión del tribunal donde asegura que “estas persecuciones” a Trump y sus seguidores “recuerda a la Alemania nazi”.
Aun condenado, existe un consenso de que Trump podría asumir en caso de ganar la elección, ya que según la Constitución, solo es necesario haber nacido en Estados Unidos, tener residencia en el país al menos 14 años, y tener 35 años o más.
De ganar, podría desestimar las condenas con el recurso del “autoperdón”, nunca antes utilizado, pero el escenario de quedar fuera de carrera aún no está descartado por lo novedoso del caso.
Para Negri, si bien se podía imaginar que estas causas afectarán sus chances de ser candidato, descartó esa posibilidad “sobre todo pensando en el sistema electoral, donde la primaria del Partido Republicano no logra consolidar liderazgos alternativos”.
“Es una situación inédita. Si Trump finalmente no puede ser candidato, sería una situación de muchísima tensión para el sistema político estadounidense, generaría agitación e incluso un tipo de acto de violencia”, previó el docente de la Universidad Torcuato Di Tella.
Por su parte, DeSantis insinuó en julio que indultaría a Trump si llega a la presidencia. La posición del gobernador de Florida es para Harguindey “un intento de no ofender al bloque principal de votantes republicanos”.