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Trump se enfureció con Dinamarca porque no le vende la isla de Groenlandia

El mandatario canceló una visita oficial y descargó toda su bronca a través de Twitter luego de que Copenhague se negase a abordar la venta.

Jueves 22 de Agosto de 2019

El intento del presidente Donald Trump de reflotar el proyecto estadounidense de comprar el territorio autónomo de Groenlandia, que pertenece a Dinamarca, devino en un áspero cruce diplomático entre Washington y Copenhague, tras el rechazo rotundo de daneses y groenlandeses y la suspensión de una visita oficial del magnate republicano al país nórdico.

Trump anunció ayer que suspendió su visita oficial a Dinamarca del 2 y 3 de septiembre por la negativa de Copenhague a abordar la venta, un pedido que fue considerado una "ofensa" por la clase política del país nórdico.

"Considerando que la primera ministra Mette Frederiksen no tiene interés en discutir la compra de Groenlandia pospondré la reunión para otro momento", expresó anoche Trump vía Twitter, su canal favorito de comunicación pública.

Más tarde, habló con la prensa en la Casa Blanca y agregó: "Me pareció que la calificación que hizo la premier, decir que era una idea absurda, fue algo desagradable. Me pareció que fue una declaración inapropiada. Todo lo que tenía que decir era que no, que no estaba interesada. Ella no me está hablando a mí. Le está hablando a Estados Unidos. No se le habla así a Estados Unidos, al menos con mi gobierno", aseguró el mandatario, citado por la cadena CNN.

Estas críticas no fueron suficientes y, poco después, Trump volvió a arremeter contra el gobierno danés, esta vez por sus aportes a la OTAN.

"Dinamarca solo aporta el 1,35 por ciento de su PBI para la OTAN. Son un país rico y deberían aportar el 2 por ciento. Nosotros protegemos a Europa y, sin embargo, solo 8 de los 28 países de la OTAN cumplen la meta del 2 por ciento", escribió el mandatario en su Twitter.

Inicio

Los hechos se desencadenaron después de que, la semana pasada, The Wall Street Journal adelantó que Trump había mostrado interés en adquirir el territorio autónomo perteneciente al reino de Dinamarca.

La isla más grande del mundo, enclavada entre los océanos Atlántico y Artico, mayormente cubierta de hielo y con 56.000 habitantes, es rica en recursos naturales y posee un importante valor estratégico para Estados Unidos.

Frederiksen afirmó que Groenlandia no está en venta y que "no es danesa, sino groenlandesa".

"Espero de verdad que no sea nada que se haya dicho en serio", dijo en declaraciones recogidas por la televisión pública danesa durante una visita a esa isla atlántica, según la agencia de noticias EFE.

"Es una discusión absurda, y Kim Kielsen (presidente groenlandés) dejó claro que no está en venta. Y ahí termina la discusión. En cambio hay muchas otras cosas de las que queremos hablar con un presidente estadounidense", afirmó Frederiksen.

Políticos de los principales partidos respondieron al anuncio criticando duramente a Trump por lo que consideran "una falta de respeto y un insulto al país y, sobre todo, a la reina Margarita II" quien lo había invitado formalmente.

Relieve

Groenlandia —"Tierra Verde" en danés— sólo tiene de vegetal el nombre, puesto que el 85 por ciento de la superficie de la isla de dos millones de km2 (equivalente a la superficie de México) está cubierta de hielo.

Fue una colonia danesa hasta 1953, año en que se unió al Reino de Dinamarca, que consta de tres comunidades. En 1979, Groenlandia accedió al estatuto de "territorio autónomo".

Los 55.000 habitantes, de los cuales 17.000 viven en Nuuk, la capital, son en su mayoría inuits (esquimales), originalmente provenientes de Asia central.

Por su parte, la Comisión Europea mostró su respaldo al gobierno danés.

"La Comisión Europea suscribe y apoya la posición expresada por la primera ministra de Dinamarca y el Gobierno de Groenlandia", dijo una portavoz comunitaria.

La Casa Real danesa se ha limitado a responder a través de su portavoz que la noticia es una "sorpresa". "Trump vive en otro planeta. Autosuficiente e irrespetuoso", escribió en Twitter Pernille Skipper, portavoz de la rojiverde Lista nica, una de las fuerzas que apoyan al Ejecutivo de Frederiksen.

La oposición se mostró también muy crítica con el anuncio de Trump, y el vicepresidente del Partido Liberal, y ex ministro de Exteriores, Kristian Jensen, habló incluso de "crisis diplomática" y de la necesidad de reconducir la relación entre los dos países.

La visita a Copenhague era la última parada del viaje oficial de Trump a Europa, que empezará con su participación en la cumbre del grupo de los siete países más desarrollados (G7) en Biarritz, Francia del 24 al 26 de agosto y seguirá en Polonia del 31 de agosto al 2 de septiembre.

Trump había confirmado un día antes los rumores sobre sus planes para adquirir la isla, admitiendo que "surgió el concepto" y que consideró que "estratégicamente es interesante".

En un breve comunicado, el gobierno de Groenlandia aseguró que su territorio "no está en venta".

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