El Mundo

Trump mete a Hong Kong en la negociación comercial con China

El estadounidense lo hizo mediante una serie de tuits. Pidió a su par chino que se reúna con los manifestantes de la ciudad rebelde.

Viernes 16 de Agosto de 2019

Donald Trump condicionó un acuerdo con China para resolver su guerra comercial a que Beijing se abstenga de enviar fuerzas militares a Hong Kong para aplastar las masivas protestas prodemocráticas que sacuden la ciudad, en medio de indicios de que esa acción represiva está cerca. Como ya es tradicional, Trump hizo esta jugada de política exterior en Twitter. Nadie sabe si se trata de una línea firme de negociación o simplemente de una ocurrencia del presidente de Estados Unidos. En tanto, China ayer publicó un duro comunicado en el que advierte que las inminentes subas de aranceles de Estados Unidos sobre sus importaciones recibirán una fuerte respuesta (ver aparte).

La Casa Blanca se alarmó ante imágenes difundidas esta semana que muestran un despliegue de fuerzas de seguridad chinas cerca de la frontera con Hong Kong, en momentos en que las protestas prodemocráticas no muestran señales de remisión tras diez semanas y Beijing sube el tono de sus amenazas. En Hong Kong, en tanto, tres oficiales de la policía local dijeron que no estaban al tanto de ningún plan de llegada de fuerzas chinas, aunque admitieron no estar seguros de que China vaya a informarlos antes de un despliegue. Hong Kong es una región con estatus especial de semiautonomía.

Las protestas comenzaron a principios de junio, en medio de un retroceso de los derechos y las libertades de que gozan los hongkoneses, inexistentes en el resto de China. La línea dura del presidente Xi Xingping está detrás de ese sistemático recorte de las libertades. La crisis ha paralizado el aeropuerto y derivado en más de 700 detenciones.

Las marchas en Hong Kong han reunido a hasta dos millones de personas y han sido mayormente pacíficas, pero las más recientes han degenerado en enfrentamientos, con manifestantes arrojando bombas molotov a la policía y ésta respondiendo con gases lacrimógenos y balas de goma.

Aunque el movimiento comenzó como reacción a una ya suspendida ley de extradición a China, el foco ha virado hacia reivindicaciones democráticas.

Sobre la intervención armada directa, el embajador de China en el Reino Unido declaró ayer que Beijing no se quedará "de brazos cruzados" si la situación en Hong Kong sigue empeorando tras más de dos meses de protestas. En conferencia de prensa, el embajador Liu Xiaoming dijo que "extremistas disfrazados" de activistas prodemocráticos han arrastrado a Hong Kong "a un camino peligroso" y que si la crisis se vuelve "incontrolable, el gobierno central no se quedará de brazos cruzados". Las imágenes de satélite que muestran a decenas de vehículos militares estacionados en un estadio de fútbol cercano a Hong Kong parecen respaldar la línea intervencionista china.

En este contexto, Trump dijo que la crisis se resolvería si Xi Jinping se reuniera con los manifestantes. "Si el presidente Xi se reuniera directa y personalmente con los manifestantes, habría un final feliz y alentador para el problema de Hong Kong. No tengo dudas!", escribió Trump en Twitter. Antes había escrito: "Conozco muy bien al Presidente Xi de China. Es un gran líder que cuenta con el respeto de su pueblo. También es un buen hombre en un ‘negocio duro'. Tengo cero dudas de que si el Presidente Xi quiere resolver rápida y humanamente el problema de Hong Kong, puede hacerlo. ¿Reunión personal?" Trump aprovechó para vincular la situación con la guerra arancelaria con China."Millones de trabajos se están perdiendo en China en favor de otros países no arancelados (por EEUU). Miles de compañías se están yendo" de China, escribió Trump. "Por supuesto que China quiere alcanzar un acuerdo. Que lidien humanamente con Hong Kong primero!", escribió, en una insinuación clara de que el acuerdo comercial podría verse amenazado si Beijing reprime a los manifestantes.

China ha respondido que "los asuntos de Hong Kong son asuntos puramente internos de China. Trump ha dicho con anterioridad que ‘Hong Kong es parte de China y tienen que solucionarlo por ellos mismos, sin recomendaciones (externas)". La vinculación del caso de Hong Kong con las arduas negociaciones comerciales ni siquiera puede plantearse para Beijing. Como sea, los dos conflictos, el de la ciudad rebelde, y el del comercio entre las dos potencias mundiales, siguen abiertos.

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