Jueves 31 de Marzo de 2022
Las tropas rusas comenzaron a abandonar la planta nuclear de Chernobyl después de que los soldados recibieron “dosis significativas’’ de radiación al cavar trincheras en el sitio altamente contaminado, informó la compañía estatal de energía de Ucrania, mientras seguían los intensos combates en las afueras de Kiev y otros frentes.
El operador Energoatom no dio detalles inmediatos sobre el estado de los militares o cuántos se vieron afectados. Pero indicó que los rusos excavaron en el bosque dentro de la zona de exclusión alrededor de la planta donde en 1986 ocurrió el peor desastre nuclear del mundo.
Las tropas “entraron en pánico ante el primer signo de enfermedad’’, que “apareció muy rápidamente’’ y comenzaron a irse, dijo Energoatom.
Los rusos tomaron la planta nuclear prácticamente desde el inicio de la guerra el 24 de febrero, lo que generó temores de que causarían daños o interrupciones que pudieran propagar radiación. La fuerza laboral en el sitio supervisa el almacenamiento seguro de las barras de combustible nuclear usado y las ruinas sepultadas en concreto del reactor que explotó.
La retirada se produjo en medio de continuos combate. “La situación en Chernobyl es catastrófica, los rusos no controlan la situación. Existe el riesgo de que se produzcan efectos de gran alcance. La zona de la planta debe ser desmilitarizada. He escrito mi propia carta al Secretario General de la ONU, Guterres, pidiéndolo. Así lo afirmó la vicepresidenta Iryna Vereshchuk en una videoconferencia en Lviv.
Rusia recluta a 134.500 jóvenes
El presidente Vladimir Putin ordenó que 134.500 reclutas se unan al ejército, mientras las fuerzas rusas siguen luchando sin conseguir avances significativos en Ucrania. Según estima la Otán, en cinco semanas de guerra el ejército ruso ha sufrido la muerte de unos 15 mil soldados. De la fuerza inicial de alrededor de 150 mil hombres, unos 40 mil resultaron heridos o desaparecidos en combate. En Rusia aún existe el sistema de conscripción militar obligatoria.
El presidente ruso firmó un decreto por el que se ordena el ingreso de los nuevos reclutas al ejército, en el marco del reclutamiento anual de primavera de Rusia. A pesar de la guerra en Ucrania, la mayor en Europa desde 1945, el Ministerio de Defensa afirmó que la convocatoria no tiene “nada que ver” con el conflicto, llamado eufemísticamente en Rusia “operación militar especial”.
Este jueves, mientras Putin firmaba el decreto, el ministro de Defensa Serguei Shoigu dijo que “ninguno de los 134.500 reclutas” sería enviado a ningún “punto caliente”. En Rusia, y en especial después de la cruenta guerra de Chechenia, la muerte de conscriptos en guerra es un asunto muy sensible. El 9 de marzo el Ministerio de Defensa reconoció que algunos conscriptos habían sido enviados a Ucrania, después de que Putin lo negara en varias ocasiones, diciendo que sólo se habían enviado soldados y oficiales profesionales. Por ley, no se puede forzar a los conscriptos poco entrenados a salir de Rusia para realizar operaciones bélicas. Pero esto es en el papel, en los hechos a los soldados se los obliga a firmar un “contrato” que los transforma en falsos profesionales. El portavoz de Putin dijo entonces que el presidente había ordenado a los fiscales militares que “investigaran y castigaran a los oficiales responsables de desobedecer sus instrucciones” de excluir a los reclutas. El reclutamiento militar anual de primavera, que va del 1 de abril al 15 de julio, afecta a los hombres rusos de entre 18 y 27 años, según el decreto de Putin. La orden llega a las cinco semanas de la invasión rusa, que se ha topado con una feroz resistencia ucraniana que ha infligido pérdidas devastadoras a los ejércitos de Moscú.
Shoigu dijo que los convocados comenzarían a ser enviados a sus bases asignadas a finales de mayo .”La mayoría de los conscriptos recibirán formación profesional en centros de entrenamiento durante tres a cinco meses. Permítanme subrayar que los reclutas no serán enviados a ningún punto caliente”, dijo en declaraciones publicadas en el sitio web de su ministerio. Sin embargo, Mikhail Benyash, un abogado que representa a miembros de la Guardia Nacional de Rusia que rechazaron la orden de ir a Ucrania, dijo que, según la legislación rusa, los reclutas pueden ser enviados a luchar después de varios meses de entrenamiento. La noticia llega después de que saliera a la luz un vídeo en el que un grupo de jóvenes soldados reclutados para luchar en el frente de Ucrania se quejan de que los han “metido en la mierda”.
En tanto, el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, dijo que las fuerzas rusas en Ucrania no se están retirando del área de Kiev y Jarkov, como prometió Moscú, sino que se están reagrupando. Stoltenberg agregó que la Alianza no está convencida de que Rusia esté negociando de buena fe, porque el objetivo militar de Moscú desde que lanzó su invasión de Ucrania no ha cambiado.