El Mundo

Tres días de conmoción que terminaron con balas, explosiones y muerte

París vivió desde el miércoles a la mañana, cuando fue atacado Charlie Hebdo, más de 48 horas de una verdadera pesadilla

Sábado 10 de Enero de 2015

Tras una larga y agónica espera seguida de una tormenta de explosiones y balas, las dos tomas de rehenes convirtieron el corazón de Francia en una zona de combate, mientras cientos de soldados y policías armados en manera impresionante patrullaban la ciudad de París, normalmente la meca favorita de millones de turistas.

Pero desde que comenzó el episodio terrorista con el ataque al semanario Charlie Hebdo y la consiguiente cacería humana contra sus autores, los parisinos y los franceses en general han vivido en el miedo. El confuso episodio en una joyería asaltada en la ciudad meridional de Montepellier, en la que hubo una pasajera toma de rehenes, hizo temer que la pesadilla terrorista no hubiera terminado.

Los parisinos corrían aterrorizados en medio del tiroteo en la tienda kosher, en un barrio de la capital francesa, mientras en un pequeño pueblo cercano, los dos autores de la masacre en la revista se atrincheraban antes de ser muertos por el fuego preciso de los comandos franceses.

Todo había comenzado a las 11 de la mañana del miércoles, cuando los hermanos Said y Cherif Kouachi, apoyados por un tercer terrorista, masacraron a 12 personas en la redacción de Charlie Hebdo y luego se fugaron.

Escenas nunca vistas. Ayer, en el este de París, en el mercado kosher, las explosiones se sucedieron FORCED_LINE_BREAKEM_DASH una de ellas, iluminó la tienda como una bola de fuegoEM_DASH cuando los comandos especiales irrumpieron dentro del establecimiento. "¡Es la guerra!", gritaba una madre, mientras arrastraba a su hija lejos de la escena. El terrorista, Amédy Coulibaly, fue abatido, pero cuatro rehenes murieron. Muchos otros fueron rescatados en evidente estado de shock. Las ambulancias se precipitaron hacia la escena, uniéndose a los numerosos vehículos oficiales que abarrotaban la zona, vigilados desde el aire por los helicópteros. Un escenario apocalíptico, que los franceses miraban en directo por la televisión.

Momentos antes, las fuerzas de la gendarmería asaltaron una pequeña imprenta en Dammartin-en-Goele, al norte de París, en la que se atrincheraron los dos hermanos Kouachi.Numerosas detonaciones pudieron oírse mientras una columna de humo salía del techo del edificio. Los hermanos estaban cercados por miles de policías, en una caza al hombre que duró más de 48 horas.

El desenlace había llegado a su fin, tras dos días en cacería humana. Desde el jueves, un inmenso dispositivo de fuerzas de élite tomó la localidad de Dammartin-en-Goele y más tarde, la zona de Porte de Vincennes, en la capital, preparándose para la inevitable batalla.

"Pasó todo muy muy rápido. Vimos helicópteros y de repente, los CRS (la policía antidisturbios), estaba por todas partes. Entramos en pánico por un momento", dijo Stéphane, de 45 años, que se vio obligado a evacuar su casa, en este pueblo por lo general muy tranquilo a 40 kilómetros al noreste de París. "Solo nos dieron tiempo para ponernos algo de abrigo encima y salir. Ahora estamos esperando", explicaba.

En París, los francotiradores estaban situados en los tejados, y los furgones policiales iban llegando uno tras otro. También se desplegaron policías encapuchados, con cascos y armas automáticas, mientras un helicóptero policial cruzaba el cielo encapotado.

Hotel.PUNCTUATION_SPACEEn el Hotel Ruisseau, ubicado frente al mercado kosher, el shock era intenso. Los huéspedes comían cuando comenzó un tiroteo al otro lado de la calle: era el momento en el que el secuestrador tomaba la tienda. Casi inmediatamente, la policía se desplegó por la zona y cerró las calles y el tráfico de la principal arteria de circunvalación de la capital, pegada a Porte de Vincennes. "Oímos un tiroteo, todo pasó muy rápido. La policía vino muy rápido", explicó Pascal, el encargado del hotel. "Nos ordenaron que nos escondiéramos dentro y cerráramos las cortinas".

Tampoco ellos esperaron demasiado. Una explosión, una ráfaga de disparos y el drama se había acabado.

agresiones antisemitas

La comunidad judía francesa, de nuevo blanco del terrorismo

La comunidad judía de Francia, golpeada ayer por la matanza de cuatro personas en la toma de una tienda de comida kósher en París, sufre con frecuencia ataques y agresiones, algunos de ellos mortales. Una tendencia que se agrava año tras año, lo que ha llevado a la otrora numerosa comunidad judía francesa a emigrar en forma creciente a Israel. Asimismo, los ataques han cambiado de origen: antes, los judíos galos eran blanco de agresiones de neonazis, ahora lo son de integristas islámicos surgidos de la comunidad islámica francesa, que cuenta con seis millones de personas.

Casos anteriores. El anterior episodio de extrema gravedad se produjo el 19 de marzo de 2012, cuando tres niños y un profesor fueron asesinados en una escuela judía de Toulouse por el islamista radical Mohamed Merah, abatido tres días después por la policía. En otro suceso trágico, en 2006, un joven judío de 23 años, Ilan Halimi, fue secuestrado por una banda organizada y torturado durante tres semanas en un suburbio al sur de París. Encontrado agonizante, murió de camino al hospital. El jefe de la banda, el árabe Youssouf Fofana, fue condenado a cadena perpetua en 2009. El 2014 vio una constante agresión contra la colectividad judía, exacerbada a partir del conflicto de Gaza a mediados de año. El año se cerró con un grave episodio. Jóvenes de origen árabe entraron por la fuerza en un departamento en el suburbio parisino de Creteil, ataron a un hombre y una mujer jóvenes, exigieron dinero y violaron a la mujer. La pareja es judía ylos agresores los insultaron invocando ese origen. Antes, durante el conflucto de Gaza, numerosos negocios y domicilios judíos en los suburbios de París habían sufrido agresiones de diversa gravedad.

Ante esta oleada, el presidente de la Comunidad Judía Francesa , Roger Cukerman, declaró ayer: "No vamos a aceptar ser pisoteados por fanáticos". Cukerman lo aseguró a la Agencia Judía de Noticias (AJN) argentina. El dirigente es asimismo vicepresidente del Congreso Judío Mundial y presidente del Consejo de Representantes de Instituciones Judías de Francia (CRIF). Sobre la toma de rehenes en la que terroristas islámicos asesinaron a cuatro personas en un supermercado kosher en París, comentó: "Estamos en un profundo estado de depresión aquí". En un fuerte llamado a las comunidades del mundo, el dirigente aseguró: "Los judíos de todo el mundo estamos sumidos en la hostilidad y debemos pelear contra ella desde donde quiera que estemos. Hoy nos toca desde Francia y eso es lo que les pedimos y decimos que no vamos a aceptar ser pisoteados por fanáticos". Asimismo, manifestó que la mortal toma de rehenes en el supermercado kosher parisino "claramente fue un acto de guerra contra nosotros, los judíos, contra la democracia y la libertad de expresión". Estas expresiones se suman a las que manifestó horas atrás el presidente francés François Hollande, quien aseguró que se trató de "un horrible acto antisemita". También reclamó "ser implacables con el racismo y el antisemitismo".

Francia tiene la comunidad judía más numerosa de Europa, de entre 500.000 y 600.000 miembros, pero el aumento del extremismo islámico han forzado al exilio en Israel de un número creciente de ellos.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS