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Tras los atentados en Bruselas, Europa intensifica las redadas y captura de yihadistas

Ofensiva contra el terrorismo. La policía llevó a cabo arrestos en Bélgica, Alemania y Francia. John Kerry expresó su solidaridad con las víctimas de los ataques en Bruselas.  

Sábado 26 de Marzo de 2016

Al menos once sospechosos fueron detenidos en las últimas horas en Bélgica, Francia y Alemania en relación con los atentados terroristas perpetrados esta semana en Bruselas y en noviembre en París. La policía belga había arrestado hasta la tarde de ayer a ocho personas. En París fue detenido un hombre que, según el gobierno francés, había planeado un atentado terrorista. También en Alemania, la policía detuvo a dos hombres sospechosos de formar parte del entorno de los terroristas que mataron a al menos 31 personas en el aeropuerto Zaventum y en una estación del metro de la capital belga.

De visita en Bruselas, el secretario de Estado, John Kerry, anunció que dos estadounidenses murieron en los ataques. Mostró además su respaldo a las autoridades belgas y sus aliados europeos, que se encuentran bajo el fuego de las críticas, acusadas de laxismo en la lucha antiterrorista. "Este gobierno está en el poder desde hace un año y actuó de manera fuerte contra el terrorismo", dijo Kerry calificando las críticas como "frenéticas e inapropiadas".

Bajo presión. La policía belga, bajo presión al igual que el gobierno por las críticas sobre laxismo o ineficiencia, viene multiplicando sus operaciones . En el distrito bruselense de Shaerbeek fue detenido un sospechoso previamente herido por la policía. El alcalde del distrito, Bernard Clerfayt, dijo a la emisora pública RTBF que el detenido está vinculado con los atentados perpetrados en Bruselas. Según RTBF, el presunto terrorista llevaba consigo una mochila o una maleta con explosivos. La emisora dijo que se habían producido tres explosiones durante la redada policial para arrestar al sospechoso.

En la noche del jueves al viernes, seis sospechosos fueron detenidos durante redadas en Schaerbeek y otros barrios de Bruselas, informó la fiscalía de Bruselas. Otro sospechoso fue arrestado en la mañana de hoy en el barrio de Forest, según la emisora RTBF. La fiscalía de la capital belga también confirmó que Najim Laachraoui, de 24 años, fue uno de los terroristas suicidas que actuó en el aeropuerto de Bruselas. En las imágenes captadas por una cámara de vigilancia del aeropuerto, Laachraoui aparece a la izquierda. Un segundo terrorista suicida que murió en el aeropuerto ya había sido identificado como Ibrahim el Bakraoui, mientras que la policía sigue buscando a un tercer terrorista que huyó del aeropuerto tras los atentados. Según las autoridades policiales, los terroristas de Bruselas estaban vinculados con los autores intelectuales de los atentados perpetrados el 13 de noviembre en París, que dejaron 130 muertos.

En tanto, el Ministerio de Interior francés informó que frustró un plan para un atentado que ya estaba en una "fase avanzada". Según medios galos, en un suburbio de París fue arrestado un sospechoso que presuntamente estaba relacionado con quienes habían planificado los atentados en la capital francesa. El hombre habría sido condenado el año pasado en Bruselas junto con el "cerebro" de los atentados, el islamista Abdelhamid Abaaoud.

En Argenteuil, al noroeste de París, la policía halló pequeñas cantidades de explosivos, según medios franceses. De acuerdo con la emisora belga RTBF, la redada llevada a cabo ayer en Schaerbeck estaba relacionada con la acción policial en Argenteuil.

En Alemania, la policía interceptó en la madrugada del jueves en Giessen, cerca de Fráncfort, a un marroquí de 28 años. Durante un control de rutina, los agentes detectaron que el hombre había entrado en Alemania con distintas identidades falsas y había solicitado asilo. Según señala en su edición digital el semanario Der Spiegel, los agentes descubrieron en el celular del marroquí dos mensajes cortos sospechosos emitidos el mismo día de los atentados.

Mensajes de texto. Uno de los SMS contenía el nombre del atacante suicida del metro de Bruselas, Jalid el Bakraoui. El otro mensaje corto llevaba la palabra "fin" en francés y fue enviado el martes a las 09:08 hora local. De acuerdo con la reconstrucción de los atentados de Bruselas, El Brakraoui se hizo estallar en un vagón del metro a las 09:11 horas. También el jueves fue detenido en un barrio de Düsseldorf un islamista alemán que al parecer fue capturado en la frontera entre Turquía y Siria junto con uno de los atacantes suicidas de Bruselas y deportado con éste a Amsterdam. La fiscalía de Düsseldorf confirmó ayer que Samir E., de 28 años y nacionalidad alemana, fue arrestado el jueves en Düsseldorf y es investigado por "preparar un acto grave de violencia contra el Estado", agregó el vocero.

Un rosarino en la capital belga: "Ya no estamos tranquilos aquí"

"Con mi esposa decidimos venir a vivir a Bruselas para escapar de la inseguridad en nuestro país, pero ahora ya no nos sentimos tan seguros aquí y no descartamos volver". Nicolás Nagel responde el teléfono en su casa de Ixelles, un barrio multicultural y de moda de la capital de Bélgica. El y su mujer, Cristina Casas, son ingenieros industriales y viven allí desde hace cuatro años junto con su pequeña hija. Los atentados del martes no los afectaron directamente. No hay nadie lastimado en la familia ni entre sus amigos, pero el temor a que se repitan modificó sus hábitos y también su percepción sobre la conveniencia de permanecer allí. "Estamos preocupados, ya no se puede estar tranquilos aquí", afirma.

Es de noche en Bruselas. Pasaron unas pocas horas después de los feroces ataques del Estado Islámico en el aeropuerto de Zaventem y la estación del subte de Maalbeek. En el hogar de Nagel y Casas los teléfonos suenan con insistencia. Son familiares y amigos que llaman o envían mensajes de WhatsApp desde Rosario. Todos quieren si están bien después de los atentados. "Gracias a Dios no nos pasó nada", explica Nagel, quien la mañana de los ataques estaba en su casa, trabajando y cuidando a su hija, y no escuchó las detonaciones pese a que Ixelles está a sólo tres estaciones de metro de Maalbeek. "Me había quedado en casa esa mañana, pero Cristina fue a trabajar y no pudo regresar hasta muchas horas después", cuenta.

La oficina de ella queda a un poco más de un kilómetro del aeropuerto de Zaventem. Cristina llegó allí a las 8.10 de la mañana y enseguida se enteró de los atentados. "Lo primero que le dijeron es que no saliera", recuerda su marido. La situación en la ciudad era bastante caótica y era difícil movilizarse. Cuando finalmente regresó a su hogar eran casi las seis de la tarde.

Cuenta Nagel que en Bruselas están acostumbrados desde hace un tiempo a vivir bajo alerta por las amenazas terroristas. Dice que eso no afecta sensiblemente la vida cotidiana, pero confiesa que al menos él suele sentir un temor muy específico. "Aquí casi no usamos el auto y nos movemos en el transporte público, pero eso es algo a lo que muchas veces le tengo miedo", afirma el joven.

EM_DASH ¿Esperaban un atentado, imaginaban que podía suceder?

— Siempre tenemos temores pero sinceramente no pensábamos que pudieran ocurrir atentados como estos. Hace pocos días habían detenido aquí mismo al supuesto ideólogo de los atentados terroristas en París y pensábamos que eso era algo positivo. No imaginábamos que pudiera pasar lo que pasó.

Nagel y su mujer no sólo utilizan el metro para desplazarse por la ciudad. También pasan con frecuencia por el aeropuerto, cuando viajan por trabajo o cuando vienen a Rosario a visitar a sus familiares. Cuando atiende a La Capital, él no oculta su impresión por el atentado que ocurrió allí. "Fue en la entrada, donde la gente toma café antes de hacer el checking de su vuelo", ilustra. Y añade, con algo de espanto: "Es un aeropuerto muy importante, siempre hay mucha gente allí".

Un dato que aporta desde el lugar de los hechos es el esfuerzo de las autoridades e incluso de los habitantes para seguir adelante a pesar del horror. Hace algunas semanas Bruselas estuvo en alerta máxima ante la posibilidad de que se registraran atentados terroristas, y eso se tradujo en el cierre de las escuelas, el bloqueo del metro y mucha presencia policial y militar en toda la ciudad. "Estos días, a pesar de lo que pasó, todo funciona con la mayor normalidad posible y es como si el gobierno quisiera transmitir el mensaje de no sembrar el terror", reflexiona.

Hace cuatro años, cuando partieron hacia Bruselas, Nagel y Casas buscaban oportunidades laborales y una vida más tranquila que en Rosario. El se vinculó a empresas del área de la medicina, y ella de la indumentaria. Trabajan mucho y cuando pueden vuelven a Argentina. La última vez fue para la Navidad. Entonces no imaginaban que menos de tres meses después, la vida en Bruselas ya no sería la misma. "Vinimos aquí a hacer experiencia en nuestras profesiones y para escaparnos de la inseguridad, pero estos atentados nos hacen repensar la decisión y nos obligan a evaluar la posibilidad de volver", confiesa Nagel, de 31 años. Luego se toma unos segundos para pensar y agrega, apesadumbrado: "Parece que tampoco se podrá vivir tranquilo acá".

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