El Mundo

Tras las tensiones con Trump, Merkel asoma como la nueva "líder del mundo libre"

Un Reino Unido aislado tras el Brexit y un EEUU impredecible dirigen las esperanzas internacionales hacia la canciller germana

Jueves 21 de Septiembre de 2017

En medio de las tensiones con el nuevo inquilino de la Casa Blanca y en un momento en el que Reino Unido negocia su salida de la Unión Europea (UE) y otras crisis se recrudecen, cada vez más ojos miran a la canciller alemana, Angela Merkel, en busca de liderazgo. Si la gestión de la mandataria conservadora en el estallido de la crisis financiera en 2008 convirtió "de facto" a Berlín en la nueva capital europea, dejando en un segundo plano a Bruselas, la política del republicano Donald Trump, presidente de EEUU desde principios de año, parece haberla catapultado a una nueva liga. La frase con la que resumió la situación hace tiempo el ex presidente de la Comisión Europea Romano Prodi «"En Europa manda la señora Merkel»", podría extrapolarse ahora al plano mundial más allá de las fronteras europeas.

La presidenta de la Unión Cristianodemócrata (CDU), que el domingo luchará y casi seguro ganará un cuarto mandato consecutivo, se enfrenta a una mayor responsabilidad en la defensa de los valores democráticos en momentos de gran incertidumbre internacional, lo que llevó al diario británico The Independent a calificarla como la nueva "líder del mundo libre". Mientras, The New York Times le otorgó el título de "última defensora de los valores liberales de Occidente". No es una tarea fácil, pero parece no haber alternativa. "Merkel, tanto si le gusta como si no, es ahora la mayor defensora de las normas, valores e instituciones que forman el orden mundial de los últimos 70 años", escribió la revista Foreign Policy. La expresión "líder del mundo libre" suele aplicarse al presidente de EEUU, a menudo con ironía.

Pragmatismo

Ser el ancla en tiempos revueltos conlleva una gran responsabilidad. De momento, Merkel ya demostró que es una mujer capaz de verbalizar sin miedos los cambios en el panorama internacional guiada por su famoso pragmatismo. Las discusiones con el presidente de EEUU, Donald Trump, en las recientes cumbres de la Otán, del G-7 y del G-20 sobre el gasto militar, la protección del clima o la política de refugiados parece que acabaron por dinamitar la poca paciencia que le quedaba ya a la mandataria alemana, que no dudó en decir alto y claro que Europa camina sola. "Los tiempos en los que nos podíamos fiar completamente de los otros en parte terminaron. Así lo experimenté los últimos días", declaró a fines de mayo tras la cumbre del G-7 en Italia. "Y por ello solo puedo decir: nosotros los europeos debemos realmente tener nuestro destino en nuestras propias manos", afirmó.

Estas declaraciones fueron vistas como un claro cambio. Pero, ¿estamos realmente ante el principio del fin de las relaciones transatlánticas como las conocíamos hasta ahora? Junto con Alemania, las principales potencias internacionales ven cómo el liderazgo estadounidense que muchos dieron por sentado podría tener sus horas contadas. al comprobar cómo Trump decidió retirar a EEUU del Acuerdo de París contra el cambio climático, rechaza acuerdos comerciales e intenta quitar importancia a instituciones y acuerdos multinacionales, siempre guiado por su máxima "America first" (Estados Unidos, primero). "Un Reino Unido aislado y un EEUU impredecible dirigen las esperanzas internacionales de estabilidad y liderazgo a Berlín", escribió la publicación británica Economist. La cuestión es si Alemania podrá cumplir con estas expectativas. La política precavida de Merkel contrasta con los arrebatos de Trump. Cuanto más esfuerzo pone EEUU en cambiar su rumbo, más claro habla Merkel. "Quien crea que los problemas de este mundo se resuelven mediante aislamiento y proteccionismo comete un tremendo error", insiste Merkel. La canciller apela a la cohesión europea como camino a seguir frente a las políticas nacionalistas y aislacionistas defendidas en los últimos tiempos por países como EEUU o Reino Unido. Y al mismo tiempo busca reforzar lazos con otros socios estratégicos como India o China. Pero una cosa no quita la otra y dentro del gobierno alemán no olvidan que EEUU sigue siendo un socio fundamental para Alemania en ámbitos como la lucha contra el terrorismo y sigue siendo el segundo socio comercial de Alemania después de la UE. La alianza transatlática es un vínculo ineludiblemente ligado al libre comercio. "Merkel quiere menos influencia de EEUU. Los europeos no deben infravalorarse, pero tampoco sobreestimar las propias posibilidades. Se trata de un equilibrio de intereses pragmático", dijo el diario Frankfurter Allgemeine Zeitung. Merkel es consciente de ello. "Las relaciones transatlánticas son sumamente importantes", recordó tras su infructuoso viaje a EEUU guiada por su lema "mejor hablar con los socios, que hablar sobre ellos".

Imbatible. Merkel luchará el domingo por un cuarto mandato consecutivo. Todos los sondeos le dan ganadora.

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