El Mundo

Tras 37 años, el régimen de Mugabe parece llegar a su fin

Los militares aseguran que asumieron de forma temporal el control de Zimbabue para "superar la cada vez peor crisis política y económica"

Jueves 16 de Noviembre de 2017

Las fuerzas armadas de Zimbabue tomaron ayer el control de la capital y de la televisora estatal y retenían al presidente Robert Mugabe, en lo que parecía ser un golpe de Estado. Los militares, sin embargo, se esforzaban por convencer al público de que no tomaron el poder y de que sólo deseaban iniciar un proceso para el restablecimiento de la democracia y superar la grave crisis del país. Aun así, todo indicaba hacia que había llegado el fin de los 37 años de gobierno de Mugabe quien, a sus 93 años de edad, es el jefe de Estado más longevo del mundo. El ejército calificó la movilización de "correctivo incruento". Sudáfrica y otros países vecinos enviaron emisarios para dialogar con Mugabe y con los generales y tratar de asegurar de que la transición sea pacífica. Vehículos blindados se apostaron en puntos clave de la capital, Harare, mientras los zimbabuenses formaban largas filas en los bancos para retirar el límite de efectivo disponible, una tarea rutinaria ante la crisis financiera que atraviesa la nación africana.

La ambiciosa primera dama

Entre los motivos de la intervención del ejército en Zimbabue para actuar contra "criminales" del entorno de Mugabe podría estar el temor por el creciente poder de una mujer. La tensión en el país comenzó a escalar la semana pasada, después de la destitución del vicepresidente Emmerson Mnangagwa, un respetado veterano de la guerra de independencia. Ese fue el último acto de una serie de purgas para reprimir las disputas internas sobre la sucesión de Mugabe, quien controla las riendas del poder desde la independencia del país en 1980.

Varios analistas indicaron que en Zimbabue muchos vieron la destitución de Mnangagwa, durante mucho tiempo considerado su posible sucesor y quien huyó del país, como una manera de allanar el camino de la primera dama, Grace Mugabe, considerada la principal rival de Mnangagwa para suceder al dictador a la presidencia.

Pero la primera dama de 52 años es sumamente impopular entre la población por sus extravagantes gastos en mansiones, vehículos y joyas. El mes pasado entabló una demanda contra un traficante de diamantes porque, según ella, le cobró por uno de 100 quilates y no se lo dio. Nacida en Sudáfrica, se casó con Mugabe, 41 años mayor que ella, en 1996.

Grace Mugabe fue apodada la dirigente del G-40, un grupo de funcionarios del gobierno de entre 40 y 50 años de edad que son demasiado jóvenes como para haber participado en la lucha contra el dominio de la minoría blanca en ex Rhodesia. Cuando el vicepresidente Emmerson Mnangagwa fue destituido, los generales y veteranos de guerra se sintieron ignorados y tomaron medidas para detenerlo, dicen analistas. Se desconoce el paradero de Mnangagwa. El veterano político huyó del país la semana pasada, denunciando que había recibido amenazas contra su vida y la de su familia.

Numerosos opositores hicieron llamados para que Mugabe abandone el poder pacíficamente. "Mejor que el viejo descanse", dijo el ex ministro de Finanzas Tendai Biti. El lunes, el comandante del ejército formuló una inédita crítica pública a Mugabe por hacer a un lado a los veteranos de la guerra de liberación. El día siguiente, el partido gobernante condenó al comandante por "conducta traidora" y esa misma noche vehículos blindados entraron en Harare y ocuparon la televisora estatal y otras instalaciones estratégicas, incluso la vivienda de Mugabe.

En un discurso a la nación tras tomar el control de la Zimbabwe Broadcasting Corporation, el mayor general Sibusiso Moyo dijo ayer que el ejército "garantiza" la seguridad e integridad del presidente, pero agregó que el ejército irá tras los "delincuentes" que rodean al presidente, aparentemente en alusión al G-40 de la primera dama que ya habría huido del país. El presidente de Sudáfrica, Jacob Zuma, habló por teléfono con Mugabe. El mandatario sudafricano, que hizo un llamado a la calma al vecino país , indicó que envió a sus ministros de Defensa y Seguridad Estatal a Zimbabue para reunirse con Mugabe y los militares zimbabuenses.

La caída. Mugabe, de 93 años, junto a su esposa Grace, de 52.

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