El Mundo

Tiembla el poder de Netanyahu por casos de corrupción

Un ex asesor y confidente del primer ministro de Israel declarará en su contra para zafar de la cárcel. Analistas creen que el gobernante puede caer.

Jueves 22 de Febrero de 2018

Uno de los mayores confidentes del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, declarará en su contra en uno de los casos de corrupción por los que se lo investiga, informaron ayer medios de Israel, que ya especulan no solo con una inminente renuncia del gobernante sino con que además podría ir preso.

El acuerdo alcanzado por Shlomo Filber, un estrecho colaborador de Netanyahu, para ser testigo del Estado, marca, según la prensa israelí, un punto de inflexión en las acusaciones de corrupción que pesan sobre el primer ministro, que gobierna desde 2009 y es uno de los jefes de gobierno más poderosos de la historia de Israel, y su familia.

La policía no confirmó que Filber vaya a testificar contra Netanyahu, pero todos los grandes medios de Israel, incluidos algunos estatales, dijeron que llegó a un acuerdo con los investigadores para hacerlo a cambio de no ser sentenciado a prisión ni a servicio social ni a pagar multas.

"Estos son los días finales del gobierno de Benjamin Netanyahu", escribió ayer el jefe de redacción del diario israelí Haaretz en un artículo.

"Si Shlomo Filber es un testigo del Estado, Netanyahu podría pronto abandonar no solo la residencia (oficial del primer ministro) de la calle Balfour, sino también su villa en Cesarea por una cama mucho menos cómoda", señaló por su parte el periodista Ben Caspit en el diario Maariv, en aparente alusión a que el premier podría ir preso.

Filber, el ex director general del Ministerio de Comunicaciones, cargo en el que fue designado por Netanyahu, está en prisión preventiva desde el domingo sospechado de haber promovido regulaciones a la gigantesca compañía de telecomunicaciones israelí Bezeq.

A cambio, el popular portal de noticias de Bezeq, llamado Walla, habría hecho una cobertura favorable de Netanyahu y de su familia.

La noticia de Filber llegó luego de la explosión de otra bomba: la policía dijo el martes que otro confidente de Netanyahu, Nir Hefetz, trató de sobornar a una jueza para que archive una causa contra la mujer del jefe de Gobierno, Sara. Hefetz está en prisión preventiva.

El primer ministro, que hasta el año pasado era también ministro de Comunicaciones, no fue mencionado como sospechoso, aunque pronto podría ser interrogado.

Netanyahu negó todos los cargos, a los que describió como parte de una campaña orquestada por la prensa y una "caza de brujas" en las que están involucrados también la policía y fiscales, y prometió continuar en su cargo.

Sin embargo, las acusaciones parecen estar haciendo mella.

Ministros del gabinete que lo habían apoyado firmemente hasta la semana pasada guardaron ayer silencio.

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