Terminó la rebelión de los mercenarios rusos y se retiran del sur de Moscú
El jefe de los rebeldes firmó un acuerdo para retirarse a Bielorrusia y dar garantías a sus tropas, que ya estaban a las puertas de la capital

Domingo 25 de Junio de 2023

El comandante mercenario Eugeni Prigozhin ordenó a sus tropas detener su marcha sobre Moscú y el retorno a sus bases al sur. Prigozhin se trasladará a la vecina Bielorrusia y no será procesado, anunció el Kremlin. El perdón a Prigozhin es parte de un acuerdo para desactivar una crisis que es por lejos el mayor desafío que tuvo el presidente Vladimir Putin en sus más de dos décadas en el poder.

El comandante mercenario que ordenó a sus tropas marchar sobre Moscú antes de ordenar el alto y el retorno hacia el sur se trasladará a la vecina Bielorrusia y no será procesado, anunció el Kremlin. La imagen de Putin queda dañada, luego de que por más de 24 horas las tropas de Prigozhin y su Grupo Wagner marcharan a gran velocidad hacia Moscú sin ser prácticamente molestadas por el ejército ruso. Las dudas sobre la fidelidad de las tropas rusas a sus jefes se agigantan, en medio de la guerra contra Ucrania. Esta nación aprovechó la debildad que causó la súbita salida de los 25 mil hombres de Wagner del frente para atacar con éxito diversos puntos de las defensas rusas.

Por el acuerdo alcanzado, se retirarán los cargos contra Evgeni Prigozhin por lanzar una rebelión armada. Además, sus tropas tampoco serán procesadas, anunció el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, y los combatientes del grupo Wagner que no participaron en el levantamiento recibirán contratos del Ministerio de Defensa. Las negociaciones fueron conducidas por el presidente de Bielorrusia, Alexander Lukashenko, un aliado de Putin.

Apenas horas antes, Putin había prometido en un mensaje a la nación castigar a quienes estaban al frente del levantamiento armado por “traición”, cargo que implica la pena de muerte. Prigozhin y sus fuerzas tomaron con facilidad el viernes a la noche el centro de mando militar de Rostov, desde donde se dirigen las operaciones y la logística de la guerra en Ucrania, para luego avanzar a toda velocidad por una autopista hacia el norte, hacia Moscú. Al momento de detener su marcha habían cubierto más de mil km por autopista, casi sin ser molestados por el ejército ruso.

Putin pasó de prometer represalias por traición a dar impunidad a Prigozhin y sus miles de soldados en rebeldía Putin pasó de prometer represalias por traición a dar impunidad a Prigozhin y sus miles de soldados en rebeldía

Apenas horas después, al permitir que Prigozhin y sus fuerzas quedaran libres, el vocero de Putin, Peskov, dijo que el “objetivo más alto” del presidente era “evitar el derramamiento de sangre y la confrontación interna con resultados impredecibles”.

Moscú se había preparado durante todo el sábado para la llegada de las fuerzas de Wagner erigiendo puestos de control con vehículos blindados y tropas en el extremo sur de la ciudad. Se cerró la Plaza Roja y el alcalde instó a los automovilistas a mantenerse alejados de algunas carreteras. Resultó evidente para los analistas la falta de fuerzas blindadas pesadas y de tropas de élite, como paracaidistas. Solo se vieron en Moscú blindados livianos, camiones y reclutas de las fuerzas regulares. Muy poco para enfrentar a los fogueados mercenarios de Wagner, que llegaban armados con tanques y blindados de infantería con cañones de tiro rápido. En los pocos choques que registraron en la autopista, los mercenarios derribaron seis helicópteros del ejército ruso y un avión de inteligencia electrónica militar. Todos los pilotos rusos murieron. La columna mercenario solo perdió un camión.

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Prigozhin amenazó a Rusia y se lanzó con sus todas sus tropas hacia Moscú. Luego cerró un acuerdo.

Después de que se cerró el trato, Prigozhin anunció que mientras sus hombres estaban a solo 200 kilómetros al sur de Moscú, había decidido retirarse para evitar “derramar sangre rusa”. Ordenó a sus tropas que regresaran a sus campamentos en Ucrania, donde han estado luchando junto a los soldados regulares rusos.

El viernes por la noche, Prigozhin pidió a los rusos que se unieran a la campaña golpista de Wagner, después de afirmar que un campamento de sus tropas en Ucrania había sido atacado “por la retaguardia” por el ejército ruso. También dijo que marcharía sobre Moscú para arrasar a sus enemigos del Ministerio de Defensa de Rusia. El Ministerio de Defensa negó las acusaciones, y los medios estatales rusos sugirieron que se había montado el video del ataque contra Wagner.

  

Putin, muy golpeado

Al rebelarse, Prigozhin había exigido la destitución del ministro de Defensa, Sergei Shoigu, y del titular de las FFAA, Valery Gerasimov. Ambos eran desde hace tiempo el blanco de sus críticas por su conducción de la guerra en Ucrania. El viernes, acusó a las fuerzas de Shoigu de atacar los campamentos de Wagner y matar a “una gran cantidad de nuestros camaradas”. Prigozhin no dijo si el Kremlin había respondido a su demanda. Peskov dijo que el tema no pudo ser discutido durante las negociaciones, porque es “prerrogativa exclusiva del comandante en jefe”. Si Putin destituyera ahora a Shoigu, sería políticamente muy perjudicial para él, después de que calificó a Prigozhin de “traidor”.

Salida de Rostov

Vehículos blindados y soldados de Wagner abandonaron ayer por la noche el distrito militar meridional de Rostov, que habían ocupado pocas horas antes.

Horas antes el ejército privado de Prigozhin controlaba el cuartel general en Rostov, una ciudad a más de 1.000 kilómetros al sur de Moscú, desde donde se dirigen las operaciones rusas en Ucrania. Un video nocturno de la ciudad mostraba a vecinos de Rostov animando a las tropas de Wagner cuando salían de la ciudad luego del acuerdo.

Se vio a Prigozhin en uno de los vehículos, la gente lo saludó y algunos corrieron a estrecharle la mano mientras bajaba la ventanilla. Las tropas de Wagner también ocuparon la provincia de Lipetsk, a unos 360 kilómetros al sur de Moscú. Ante este fulminante avance de Wagner, las autoridades de Moscú declararon un “régimen antiterrorista” y la región circundante, aumentando la seguridad y restringiendo movimientos. En las afueras del sur de Moscú, tropas erigieron puestos de control y colocaron ametralladoras. Cuadrillas excavaron secciones de carreteras para frenar la marcha de los mercenarios. El alcalde de Moscú, Sergei Sobyanin, declaró que el lunes sería día no laborable como parte de las medidas de seguridad reforzadas.

En su veloz avance por autopista desde Rostov hacia Voronezh, primero, y luego directo hacia Moscú, las tropas de Wagner casi no tuvieron resistencia. El ejército ruso sólo mostró resistencia con sus helicópteros artillados Ka-52, pero los mercenarios derribaron a seis unidades. Doce pilotos rusos murieron en estas acciones.

Los dramáticos acontecimientos se produjeron exactamente 16 meses después de que Rusia lanzara su invasión a gran escala de Ucrania, el conflicto más grande de Europa desde la Segunda Guerra Mundial, que ha matado a decenas de miles, desplazado a millones y reducido docenas de ciudades ucranianas a escombros. Los ucranianos esperaban que las luchas internas rusas crearan oportunidades para que su ejército recuperara el territorio tomado por las fuerzas rusas. Y ayer hubo una evidente escalada de las operaciones ofensivas de Ucrania contra las líneas rusas, tratando de aprovechar el caos que generó Wagner en la retaguardia. Ben Barry, del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos, dijo que incluso con un acuerdo, la posición de Putin se ha debilitado y “estos eventos habrán sido de gran consuelo para el gobierno y el ejército ucranianos”. El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, dijo poco antes de que Prigozhin anunciara su retirada, que la rebelión de los mercenarios expuso la debilidad del Kremlin y “mostró a todos los bandidos, mercenarios y oligarcas rusos” que es muy fácil capturar ciudades rusas “y, probablemente, arsenales”. Hablando en ruso, Zelenski dijo que “el hombre del Kremlin estaba muy asustado”. Y repitió sus llamados a Occidente para que suministre a Ucrania aviones de combate F-16 y misiles balísticos ATACMS.