El Mundo

Sólo dos heridos tras un atentado a un autobús en Tel Aviv poco antes del cese del fuego

Casi es un milagro que todos los ocupantes del vehículo salieran con vida del ataque perpetrado en este día otoñal y soleado. Dos personas se encuentran heridas de gravedad y otras 19 fueron trasladadas a hospitales, pero con lesiones leves.

Miércoles 21 de Noviembre de 2012

Una columna de humo emergía del autobús de la línea 142 en Tel Aviv. Las ventanillas estaban en parte hechas trizas, las puertas traseras dañadas, el revestimiento plástico se bamboleaba desde el techo.

Casi es un milagro que todos los ocupantes del vehículo salieran con vida del ataque perpetrado en este día otoñal y soleado. Dos personas se encuentran heridas de gravedad y otras 19 fueron trasladadas a hospitales, pero con lesiones leves. Muchos lloraban o temblaban de cuerpo entero.

La conmoción por el primer gran atentado en la viva metrópoli israelí a orillas del Mediterráneo en más de seis años se leía en el rostro de varios transeúntes. Tras los ataques con cohetes desde la Franja de Gaza, ahora además había que enfrentar atentados con bombas.

Por la ciudad volvieron a resonar las sirenas de las ambulancias y de los vehículos de policía. Policías nerviosos gritaban a los automovilistas en los cortes de las calles. Desde el aire aturdía el sonido de los helicópteros. La angustia se hacía presente en numerosos israelíes.

Simultáneamente, la reacción en la Franja de Gaza no pudo ser más opuesta. En el territorio bloqueado desde hace años, bombardeado por octavo día consecutivo por la Fuerza Aérea israelí, estalló el júbilo.
Hombres armados dispararon tiros al aire para celebrar cuando los portavoces dieron a conocer la noticia del atentado por la televisión de Hamas con una gozosa sonrisa en el rostro.

El movimiento radical islámico Hamas elogió el ataque, cuya autoría de momento nadie se adjudicó. “Felicitamos a nuestro pueblo por ese acto heroico”, señaló un comunicado leído por los altavoces de las mezquitas en la Franja de Gaza. Por la televisión se veía cómo los habitantes celebrababan repartiendo dulces a las personas que pasaban.

Y es que la ofensiva aérea israelí que llevaba ocho días y ha dejado unos 150 palestinos muertos y más de 1.000 heridos, también ha dejado sus huellas.

Por su parte, el jefe de policía de Tel Aviv se refirió con expresión grave a un “atentado terrorista” y advirtió de nuevas calamidades. “Más allá de la amenaza de los cohetes, vemos multiplicarse los intentos de perpetrar atentados”, declaró en ese momento por televisión.

Sin embargo, esta advertencia era prácticamente innecesaria para numerosos israelíes que ya han vivido varias oleadas de atentados suicidas palestinos. “Ahora vuelvo a viajar en taxi”, apuntó con determinación una empleada.

Horas después, llegó desde El Cairo el mensaje que trajo alivio: tregua. Esta vez parece que el liderazgo israelí también acompaña. El primer ministro Benjamin Netanyahu hizo saber esta noche que le daría una oportunidad a la propuesta de paz.

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