El Mundo

Socialistas ganaron en Andalucía y Podemos quedó como tercera fuerza

El conservador Partido Popular se derrumbó pasando de 50 a 33 escaños y se confirma un Parlamento regional más fragmentado.

Lunes 23 de Marzo de 2015

El Partido Socialista (PSOE) se impuso ayer en las elecciones regionales de Andalucía, donde la fuerza anti neoliberal Podemos se estrenó logrando un valioso tercer puesto que presiona de cara a un intenso año electoral que culminará con la elección del próximo presidente del gobierno de España, en diciembre. La actual presidenta regional, la socialista Susana Díaz, consiguió la victoria con el 35,45 por ciento de los votos, y 47 diputados, pero se quedó lejos de la mayoría absoluta de 55 escaños, escrutados un 99 por ciento de los sufragios.

Díaz, de 40 años y embarazada de cinco meses, adelantó en enero los comicios previstos para 2016 en la región. En medio de una crisis sin precedentes en el PSOE a nivel nacional, su victoria confirma su liderazgo, dos años después de tomar las riendas del gobierno regional tras la dimisión de su antecesor, José Antonio Griñán. "Es una victoria histórica e indiscutible que me llena de satisfacción y también de responsabilidad", dijo hoy desde Sevilla, arropada por los gritos de "presidenta, presidenta". Los socialistas resisten así en su histórico bastión, puesto que no pierden escaños respecto a 2012, aunque Díaz probablemente tendrá que gobernar en minoría debido a su negativa a pactar con Podemos y a que no le dan las matemáticas para volver con sus antiguos socios de Izquierda Unida (IU), que quedaron últimos.

Como auguraban las encuestas, el derechista Partido Popular (PP) del presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, que llevó a Juan Manuel Moreno como candidato, obtuvo el segundo puesto con un 26,74 por ciento de los votos y 33 diputados, 17 menos que en 2012, y el peor resultado electoral en 25 años).

No obstante, el gran cambio lo confirma la irrupción de Podemos, que de la mano de su candidata,Teresa Rodríguez, no sólo entra en el Parlamento regional sino que lo hace como tercera fuerza, tras cosechar un 14,84 por ciento de los apoyos y 15 diputados,

 

Lejos del objetivo. La fuerza liderada a nivel nacional por el politólogo Pablo Iglesias cumplió medianamente con las expectativas generadas durante meses por las encuestas, porque se quedó un poco por debajo del 19 por ciento pronosticado y lejos del objetivo que planteaban sus líderes, que confiaban en vencerlas. Rodríguez se mostró orgullosa de lo conseguido y aseguró que con sus 15 diputados "serán las piedras" en el zapato de "quienes quieran seguir recortado la vida y los derechos sociales" de los andaluces. Con este resultado, "Andalucía y España han cambiado", proclamó la candidata de Podemos. "No se una foto fija sino un fotograma de la película del cambio", subrayó entre gritos de "¡Sí se puede!" de parte de sus simpatizantes reunidos en el teatro tavora de Sevilla, ubicado en un polígono industrial. "Queremos que la bancada de Podemos sea la de la gente corriente, del pueblo, la que traslade el sentido común al Parlamento. Que no ser recorte en educación y sanidad mientras se rescata a los bancos", añadió.

El otro partido emergente que se ponía a prueba y debutaba en Andalucía, Ciudadanos, también consiguió representación con un 9,27 por ciento de los votos y 9 diputados. A diferencia de Podemos, Ciudadanos supera los sondeos, que le daban un empate con la gran perjudicada, Izquierda Unida (IU), que cae de 12 a 5 escaños, con un 6,89 por ciento de los votos.

Ensayo electoral. Las elecciones de Andalucía se presentaban como un test para medir el empuje de las nuevas fuerzas como Podemos y Ciudadanos, frente a los partidos tradicionales como PSOE y PP. El resultado ha sido un éxito para las dos primeras. "El bipartidismo ha muerto", aseguró Albert Rivera, máximo dirigente de Ciudadanos, una fuerza que nació en Cataluña y que ahora decidió dar el salto para pelear en toda España. "Hay que saber gestionar los cambios. La diferencia entre Ciudadanos y otros cambios es que no consideramos enemigo a nadie, a PP, ni a PSOE, ni a Podemos", agregó.

En el caso de los dos partidos tradicionales que hegemonizaron la política española durante más de tres décadas, salen de los comicios de forma diferente. Los socialistas apenas pierden apoyo —unos 150.000 votos— con lo que logran resistir bastante bien en su granero de votos y donde gobiernan desde hace 33 años. En cambio, el PP se desploma respecto de los 50 diputados que obtuvo en las últimas elecciones de 2012, en las que venció, aunque no pudo gobernar debido a un pacto de gobierno entre PSOE e IU.

Pese a las inclemencias meteorológicas, la participación ciudadana superó en tres puntos la afluencia respecto a los comicios de 2012. Contabilizado casi el ciento por ciento de las papeletas, votaron un 63,94 por ciento de los 6,5 millones de andaluces del padrón electoral.

Sarkozy frenó el avance de la extrema derecha en Francia

El conservador partido UMP del ex presidente Nicolas Sarkozy y sus aliados ganaron ayer la primera ronda de elecciones departamentales en Francia, dejando sin triunfo a la extrema derecha del Frente Nacional que lidera Marie Le Pen. El resultado es un inusual revés para Le Pen, quien tenía esperanzas de que su partido antieuropeísta y anti inmigración, podría surgir al frente de la votación en primera ronda, reforzando su objetivo de ser una seria candidata en la elección presidencial de 2017.

De acuerdo a resultados oficiales parciales que concordaban con sondeos a boca de urna, el UMP y sus aliados obtuvieron en conjunto alrededor del 30 por ciento de los votos nacionales, por delante del 26 por ciento del Frente Nacional de Le Pen. Los sondeos preelectorales mostraban a la derecha y a la extrema derecha cabeza a cabeza.

Como se proyectaba, el Partido Socialista del presidente Francois Hollande quedó en tercer lugar, con un 20 por ciento de las preferencias, lo que manifiesta su impopularidad tras no cumplir con sus promesas de reducir el desempleo, que actualmente bordea el 10 por ciento. Sarkozy descartó de inmediato cualquier alianza entre UMP y los candidatos de FN en la segunda ronda, que se llevará a cabo el domingo próximo y en la que se decidirá quién controla los "departamentos" de Francia, uno de los niveles del complejo sistema de gobiernos locales del país.

Sarkozy salió de su retiro político el año pasado y quiere asegurarse un lugar en las primarias que realizará su partido el año próximo para la elección presidencial de 2017.

Si bien los resultados de ayer significan que ya no puede sostener que el Frente Nacional es el partido más popular de Francia, Le Pen declaró que el resultado igual era una victoria para un partido casi totalmente ausente en los departamentos en la actualidad y una cachetada para el primer ministro de Hollande, Manuel Valls. "Manuel Valls debe escuchar ahora el mensaje de los votantes y tener la decencia de entregar su renuncia al presidente", dijo a sus simpatizantes.

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