El Mundo

Siria y Rusia postergan la inspección de la ciudad que sufrió el ataque químico

Los expertos están en Damasco desde el sábado y la zona está tranquila, pero no los dejan investigar. Creen que se eliminaron pruebas.

Martes 17 de Abril de 2018

Los investigadores de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ), que están en Siria desde el sábado, ayer aún no habían podido acceder a la ciudad de Duma, donde se cometió el ataque químico el pasado 7 de abril. La excusa que les pusieron fue "problemas de seguridad". "Rusia y Siria aún no han autorizado el ingreso a Duma", denunció Gran Bretaña.

La OPAQ, una organización internacional intergubernamental, tiene mandato de investigar. Recién mañana podrían acceder a Duma, dijo la embajada rusa. Rusia niega de manera tajante que haya existido el ataque químico a Duma. Lo hace desde pocas horas después de perpetrado el bombardeo. Tropas sirias y rusas dominan el lugar, que al momento del ataque aún estaba en poder de los rebeldes pero que pocas horas después quedó en manos del ejército sirio. El 7 de abril al menos 40 civiles murieron asfixiados y 500 sufrieron las consecuencias típicas de los gases sarín y cloro, señaló la Organización Mundial de la Salud la semana pasada. Todos los indicios apuntan al régimen del presidente sirio Bashar Assad. El ataque de Duma motivó el bombardeo de EEUU y sus aliados del viernes a la noche contra instalaciones de producción y almacenamiento de armas químicas sirias.

"El miércoles esperamos la llegada de los expertos de la OPAQ", declaró un funcionario ruso en una conferencia de prensa en la embajada en La Haya, al argumentar que las rutas que conducen a Duma tenían que "ser desminadas". La explicación pareció algo extraña, dado que ayer se publicaron fotos y videos de Duma en las que se ven civiles y autos circulando por las calles de esa ciudad, por lo demás reducida a ruinas. El director de la OPAQ, el turco Ahmet Uzumcu, declaró en una reunión de urgencia de los Estados miembros del organismo que "el equipo no ha sido desplegado todavía en Duma", porque Siria y Rusia alegan presuntos "problemas de seguridad".

Estados Unidos sospecha que Rusia pudo haber visitado Duma y falsificado pruebas, declaró el embajador estadounidense ante la OPAQ. "Los rusos podrían haber visitado el sitio del ataque. Tememos que lo hayan manipulado para obstaculizar los esfuerzos de la misión de la OPAQ para llevar una investigación eficaz", declaró el embajador Ken Ward durante la reunión de la OPAQ. De hecho, militares y químicos rusos han estado en Duma, según información periodística que circula desde los días siguientes al ataque.

"El régimen sirio había ofrecido 22 testigos a los investigadores de la OPAQ en Damasco", agregó el embajador británico en la OPAQ, Peter Wilson.

Moscú, gran aliado diplomático y militar del régimen sirio, se comprometió a "no interferir" en el trabajo de la misión, oficialmente invitada por las autoridades de Damasco, que niegan toda responsabilidad en el drama de Duma. Pero en 2017 la OPAQ ya concluyó que el régimen sirio era el autor de otro ataque químico en abril de ese año, el que causó un centenar de civiles muertos por gas sarín, también en la zona de Damasco. Entonces el presidente Donald Trump lanzó un primer bombardeo.

Más allá de cualquier duda, resulta bastante obvio que entre Damasco y Moscú están intentando retrasar o directamente impedir el trabajo de los técnicos. El domingo, los técnicos no pudieron salir de su hotel en Damasco, donde se reunieron durante tres horas a puertas cerradas con el vice canciller sirio.

El Kremlin calificó de "sin fundamento" las acusaciones de que obstaculiza el acceso de la OPAQ a la zona atacada . El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, recalcó que Rusia quiso desde el principio "una investigación imparcial". Claro que también desde el principio Moscú descartó que hubiese habido un ataque químico en Duma, algo que parece contradictorio con esa "imparcialidad".

El Reino Unido instó a la OPAQ a "pedir cuentas a los autores del ataque", de lo contrario el mundo correría el riesgo "de otros usos bárbaros de armas químicas, en Siria y otros lugares".

"El régimen sirio tiene la odiosa reputación de emplear armas químicas contra su propia gente", declaró el embajador británico Peter Wilson, apelando a los Estados miembros de la OPAQ a asumir sus "responsabilidades". Se estima que desde el inicio de la guerra civil el régimen de Assad ha empleado una decena de veces sus armas químicas.

En la capital siria, feudo del régimen, miles de personas inundaron la plaza de los Omeyas, cerrada al tráfico para la ocasión, enarbolando banderas sirias y retratos del presidente Assad para denunciar los ataques occidentales.

El trabajo, en cualquier caso, se plantea complicado para los investigadores, que llegaron a Damasco más de una semana después de los hechos y ayer, a nueve días, aún no podía dejar su hotel. Mientras, Duma está bajo control del ejército sirio y de la policía militar rusa, donde están en marcha las citadas operaciones de "desminado".

A partir de ahora la prioridad es el desmantelamiento total del programa químico sirio, dijo el embajador francés en La Haya. "Los hechos están ahí y son obstinados. Resisten las mentiras más groseras y las negativas más absurdas", dijo Philippe Lalliot, añadiendo que no había más dudas: "Siria conservó un programa químico clandestino desde 2013". Ese año, tras el ataque con gas sarín en Guta, que había provocado varios cientos de muertos, el régimen sirio había terminado uniéndose a la OPAQ por la presión internacional, y se comprometió formalmente a declarar todas sus existencias y no usar nunca armas químicas. Rusia actuó de "garante" y recibió los cargamentos de gases de Siria. Resulta evidente que Assad y sus socios se guardaron una importante reserva de esas armas.

Duma fue bombardeada con gas el 7 de abril. Murieron más de 40 civiles y otros 500 quedaron afectados, según la OMS

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