Miércoles 30 de Marzo de 2016
A la espera de que la situación se estabilice tras la reconquista siria de Palmira, ciudad patrimonio Mundial de la Humanidad y joya cultural con más de 2.000 años de antigüedad, Lina Kutiefan, directora de Sitios históricos y Cooperación Internacional en Damasco, aseguró que "la situación es mejor de lo que pensaba" y que las obras comenzarán "de inmediato" y tardarán "cinco años". "Si los fondos están disponibles, comenzaremos a trabajar en Palmira de inmediato, en cuanto que la situación de seguridad nos permita ir allí como ya hicimos en el castillo Crac de los Caballeros, en la ciudad vieja de Homs y en Maaloula", subrayó Kutiefan desde la Dirección General de Museos y Antigüedades en Damasco.
Inspección. "Creo que tomará cinco años terminar la reconstrucción de los monumentos dañados. En los próximos días, vamos a visitar el sitio para descubrir cuál es realmente la situación en el terreno", agregó. Su colega, el director de Antigüedades y Museos de Siria, Maamoun Abdulkarim, adelantó ayer que los plazos que manejan se remiten a "junio o julio", pero antes deben asegurar que "no haya explosivos o minas en la zona".
Bajo el yugo de las milicias radicales del Estado Islámico (EI), la histórica Palmira y sus tesoros patrimoniales únicos fueron destruidos en tan sólo diez meses ante el estupor mundial y la condena calificada como "crimen de guerra" que le confirió la Unesco, salvaguarda de la ciudadela desde 1980.
Con más de 2.000 años de historia que encierra joyas del mundo antiguo, Palmira, citada en la Biblia, surgió como un asentamiento en el medio del desierto que supo ser oasis de comerciantes, se convirtió en una próspera escala de la Ruta de la Seda y, con fuerte prosapia romana desde el Siglo I con la llegada del emperador Marco Antonio, continuó su desarrollo.
Los templos de Baalshamin —una deidad cananea— y de Bel, consagrado al dios semita, fueron los primeros objetivos que volaron con los explosivos de los yihadistas, quienes creen que los santuarios y las estatuas son símbolos de idolatría. Le siguieron en este triste derrotero las tumbas-torre como la de Elahbel, construida en 103 A.C. y el Arco de Triunfo. El teatro romano de la vieja ciudadela, además, fue el macabro escenario de ejecuciones masivas, torturas y vejaciones que dieron la vuelta al mundo a través de los videos de propaganda que publica EI en las redes sociales.
Arrasada, desolada, Palmira volvió a control sirio el domingo pasado. Pocas horas después de la toma por los soldados del gobierno de Bashar Assad, los expertos en patrimonio salieron al cruce para constatar los daños y pensar planes a futuro de reconstrucción. El primero fue el propio Abdulkarim, quien dijo que "el 80 por ciento de la zona antigua se conserva".