Siria: ataques aéreos de Rusia sobre bastión rebelde hacen huir a 30 mil civiles
Los ataques aéreos de Rusia y del régimen sirio de Bashar Assad contra Idlib, el último bastión que queda en manos de los rebeldes en el noroeste de Siria, han desplazado a 30.000 personas, denunció la ONU, que ha lanzado un nuevo esfuerzo negociador para evitar una gran ofensiva del ejército sirio sobre la ciudad.

Los ataques aéreos de Rusia y del régimen sirio de Bashar Assad contra Idlib, el último bastión que queda en manos de los rebeldes en el noroeste de Siria, han desplazado a 30.000 personas, denunció la ONU, que ha lanzado un nuevo esfuerzo negociador para evitar una gran ofensiva del ejército sirio sobre la ciudad.

"Informaciones provisionales" muestran que muchas familias han sido desplazadas desde comienzos de septiembre de los alrededores de la ciudad de Yisr al Shuhur, en el sur de la provincia, que se trasladaron a zonas más al norte, dijo Linda Tom, de la Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA). También muchos han huido de la parte norte de la provincia de Hama, que hace frontera con Idlib.

El ejército sirio y su aliado ruso volvieron a atacar la provincia del noroeste del país. El Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, un organismo con sede en Londres que tiene una red de informantes sobre el terreno, informó de más de 12 bombardeos, sobre todo en la parte sur de Idlib. Por su parte, los Cascos Blancos, una organización civil de rescate, denunciaron fuego de artillería, incluyendo la caída de una granada cerca de una escuela que habría dejado seis heridos. Durante el fin de semana, la aviación de Assad y jets rusos lanzaron bombardeos contra la provincia, después de que el viernes fracasara un encuentro de presidentes de Rusia, Irán y Turquía.

El mediador de la ONU para Siria, Staffan de Mistura, volvió a invitar en Ginebra a representantes de esos tres países para nuevas deliberaciones. Siria y Rusia aseguran que combaten a "terroristas en Idlib", donde es muy fuerte el grupo Haiat Tahrir al Sham (HTS), filial de Al Qaeda y sucesor del Frente al Nusra. Hacia allí fueron evacuados en los últimos tres años miles de rebeldes y sus familias desde distintas partes de Siria, en el marco de acuerdos tras ser derrotados en diversos bastiones. Desde el inicio de la intervención aérea de Rusia en Siria, Assad pasó a ganar sobre el terreno lo que parecía una guerra civil perdida. Pero el saldo han sido decenas de miles de civiles muertos bajo las bombas de la aviación rusa y la artillería siria, alimentada por la logística de Moscú e Irán.

La ONU y numerosas voces internacionales se han alzado en los últimos días para alertar de lo que sería otra gran catástrofe humanitaria, porque en la región viven también unos tres millones de civiles.

Mientras tanto, el grupo rebelde HTS y Turquía vuelven a negociar. Para evitar una gran ofensiva contra Idlib, un posible escenario pasaría por que Turquía utilizara su influencia sobre los insurgentes para que se autodisuelvan. Los extremistas se encuentran, sin embargo, divididos: una parte de la milicia se muestra abierta a un acuerdo, mientras otra aboga por luchar hasta el final. Turquía desea evitar la ofensiva porque desataría una ola de refugiados hacia su frontera.