El Mundo

Sin resultados, Cuba y EEUU volverán a reunirse para seguir negociando

Ambas delegaciones, reunidas en La Habana, no lograron un acuerdo que permitiría reabrir las respectivas embajadas. Derechos humanos y libertad de asociación bloquean conversaciones.

Viernes 23 de Enero de 2015

Estados Unidos y Cuba no lograron fijar ayer una fecha para normalizar sus relaciones y reabrir sus embajadas, en las primeras conversaciones de alto nivel en 35 años en La Habana. Persisten "diferencias profundas", por lo que volverán a dialogar próximamente. Fue la segunda jornada de negociaciones al más alto nivel en La Habana entre ambas delegaciones, pero no se logró llegar a un acuerdo y entonces se decidió volver a reunirse en el futuro. El contratiempo revela las hondas diferencias entre ambas naciones.

"No puedo decirles cuándo exactamente ocurrirá" (la reapertura de embajadas), admitió la jefa de la delegación estadounidense, Roberta Jacobson, al término de una reunión de cuatro horas con la delegación cubana encabezada por Josefina Vidal. Esta segunda reunión tuvo lugar a cinco semanas después de la histórica reconciliación anunciada por los presidentes Barack Obama y Raúl Castro.

Rapidez. "Lo haremos tan rápidamente como podamos resolver todos los asuntos funcionales que necesitamos tratar", expresó Jacobson, quien reconoció que todavía existen "diferencias profundas" en diversos temas. Jacobson es subsecretaria de Estado para Latinoamérica, es decir, la diplomática de más alto rango de EEUU para la región. "El establecimiento de relaciones diplomáticas y la apertura de embajadas son solo una parte de una normalización de relaciones más amplia", añadió la subsecretaria, quien destacó sin embargo que esta "primera ronda de conversaciones ha sido un diálogo positivo y constructivo". Jacobson indicó que también habló sobre derechos humanos en la reunión, lo que empero fue negado por la jefa de la delegación cubana."Tenemos diferencias en esta materia (de derechos humanos), profundas diferencias con el gobierno cubano y eso fue parte hoy de nuestra discusión", indicó Jacobson, pero Vidal afirmó que "este tema todavía no ha sido abordado durante la discusiones". Es este uno de los asuntos más espinosos para el régimen cubano, acusado por EEUU y numerosos organismos de DDHH, como Amnistía Internacional y Humans Right Watch, de violar sistemáticamente esos derechos.

La funcionaria cubana explicó que ambas partes volverán a conversar sobre la reapertura de embajadas. "Acordamos continuar estas discusiones en una fecha próxima", declaró Vidal, señalando que "quedó abierta la definición de la fecha, porque ambas partes tienen que revisar sus agendas". "No le puedo decir desde ahora si después de esa reunión van a ser necesarias otras, vamos a tener que esperar esa ocasión para tener esa definición", añadió Vidal, quien afirmó que "a pesar de las diferencias profundas que existen entre nuestros gobiernos, debemos aprender a convivir pacífica y civilizadamente con éstas".

Jacobson, primer funcionario estadounidense de alto nivel que visita la isla comunista desde 1980, y Vidal conversaron frente a frente, pero a buena distancia, rodeadas de asesores, en un salón del Palacio de Convenciones de La Habana, en el segundo día de una histórica reunión bilateral. La primera jornada fue dedicada a temas migratorios.

El jefe de la diplomacia estadounidense, John Kerry, había anticipado en la víspera que los dos países tenían mucho que negociar todavía antes de normalizar sus relaciones, rotas en 1961. "Cuando sea el momento y sea apropiado, tendré mucho interés en viajar a Cuba para abrir formalmente una embajada y avanzar" en nuestros vínculos, dijo Kerry en Washington. Según Kerry, algunos puntos a negociar son el levantamiento de las restricciones a los diplomáticos estadounidenses para viajar por la isla, "permitir envíos sin obstáculos a nuestro equipo en orden de poder funcionar de forma correcta", así como permitir libre acceso a los cubanos a la Sección de Intereses de Estados Unidos en La Habana, lo que Washington también garantizaría a la representación cubana en Estados Unidos. A la parte cubana le interesa el levantamiento del embargo estadounidense vigente desde 1962 y que la isla sea retirada de la lista norteamericana de naciones que patrocinan el terrorismo, pero también quiere cambios en las normas migratorias estadounidenses, pues afirma que estimulan la emigración ilegal desde Cuba. Otros temas pendientes, que aparentemente no fueron tratados, son la base de Guantánamo y las propiedades norteamericanas expropiadas sin indemnización en los años 60 por Fidel Castro.

Las partes, muy lejos todavía

Los diplomáticos de Estados Unidos y Cuba se sentaron a discutir cómo serán sus futuras relaciones, el papel que jugarán sus embajadas y qué principios los regirán, pero también afirmaron que será complicado superar las diferencias que los mantuvieron enfrentados en las últimas cinco décadas.

"Nadie puede pretender que para mejorar las relaciones, Cuba renunciará a sus principios, ni que negociará aspectos de una política que ha sido reconocida como fracasada ni elementos del bloqueo, por cambios internos en nuestro país'', dijo Josefina Vidal, directora general para Estados Unidos de la cancillería isleña, tras salir de una de las dos rondas de conversaciones de ayer. La secretaria adjunta de Estado para el Hemisferio Occidental y contraparte de este encuentro, Roberta Jacobson reconoció los obstáculos que se oponen a una normalización de las relaciones. "Tenemos que superar más de 50 años de una relación que no se basa en la confianza'', remarcó Jacobson en una rueda de prensa por separado.

Las conversaciones de ayer se realizaron en dos segmentos. Por la mañana se abordó la reinstalación de las relaciones diplomáticas :y la apertura de embajadas en ambas capitales—, asuntos clave en los que no se llegó a un acuerdo preliminar; por la tarde se debatieron temas de una agenda de interés común, que contempla desde el combate a las drogas hasta el enfrentamiento a los desastres naturales.

"El establecimiento de las relaciones diplomáticas y la apertura de embajadas es solamente parte de la normalización de las relaciones'', expresó Jacobson, tratando de quitar dramatismo al fracaso de ayer. Indicó que no hay un "modelo'' para la apertura de embajadas, pero reconoció que la normalización significará abordar las diferencias, como la situación de los derechos humanos en Cuba y la libertad de asociación. Según la cubana Vidal, la normalización será "un proceso largo, que va a requerir trabajo de ambas partes''. Manifestó que sería difícil de explicar que Estados Unidos abriera una embajada en la isla sin sacar a la nación caribeña de la lista de "Estados terroristas" en la que la incluye cada año.

Las dos rondas de conversaciones del jueves estuvieron precedidas la víspera por una revisión semestral sobre el tema de migración, que hasta ahora ha sido el único punto de contacto formal entre la partes por años, que se realizó el miércoles y en el cual las partes monitorearon los acuerdos que tienen en la materia, los únicos firmados entre las dos naciones. El subdirector de la Dirección General de Estados Unidos de la cancillería, Gustavo Machín, indicó que las partes hablaron de temas como telecomunicaciones y derechos humanos. "La delegación cubana expresó que tenemos distintas concepciones sobre el ejercicio de la seguridad nacional, derechos humanos, democracia, modelos políticos, relaciones internacionales'', explicó Machín.

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