El Mundo

Se profundiza la crisis institucional en Cataluña

Carme Focadell, la ex titular del Parlamento, no retomará el cargo. En cambio, Carles Puigdemont apuesta a reasumir "a distancia"

Viernes 12 de Enero de 2018

La ex presidente del Parlamento catalán, Carme Forcadell, renunció a ocupar nuevamente ese cargo por consejo de sus abogados. Ya estuvo detenida y podría regresar a prisión, dado que está imputada. Otros tres dirigentes catalanes, aún en prisión, aceptaron a su vez acatar la Constitución española como única forma de lograr la libertad condicional. En Cataluña hubo elecciones adelantadas el pasado 21 de diciembre, luego de que el Ejecutivo nacional interviniera la región y disolviera el gobierno y el Parlamento.

"Un nuevo momento político requiere una figura libre de procesos judiciales", dijo Forcadell, imputada de rebelión, malversación, sedición y de haber facilitado en la Cámara la votación de la declaración de independencia de Cataluña. Integrante de ERC (Izquierda Republicana de Cataluña) presidía el cuerpo legislativo desde octubre de 2015 y fue clave en el proceso de declaración ilegal de la independencia. Forcadell pasó solo unas horas en prisión el pasado 10 de noviembre, antes de lograr la libertad condicional bajo fianza. El ex presidente de la región, Carles Puigdemont, está exiliado en Bruselas para evitar su arresto y pretende ser investido "a la distancia" para liderar por segunda vez el gobierno catalán.

Por su parte, el que fuera vicepresidente, Oriol Junqueras, está detenido y a la espera de que la Justicia lo autorice a asistir a la primera sesión legislativa del nuevo Parlamento, el 17 de enero. Sobre Forcadell ella pesa una advertencia de la Justicia de que si comete alguna ilegalidad puede regresar a la cárcel.

"En el Parlamento se tiene que poder hablar de todo, porque no podemos saber qué iniciativas parlamentarias se presentarán en la nueva legislatura", aseveró Forcadell, en referencia a la incógnita sobre el futuro gobierno regional, que aún no se ha formado. Con esas palabras, Forcadell emplazó a sus compañeros a garantizar que "los debates de la calle puedan entrar en la Cámara, ya sean sobre la independencia, la pobreza energética o la igualdad entre hombres y mujeres". Es decir, pidió que los que estén con causas penales, no aspiren a cargos de alta responsabilidad para no quedar condicionados. Puigdemont y Junqueras fueron "notificados". Claramente, "ha preferido abandonar el barco para no verse obligada a torcer el reglamento de la Cámara para investir a distancia a Carles Puigdemont", como pretende la coalición Junts per Catalunya, según el diario El Mundo.

Los comicios regionales de diciembre, convocados por España tras la declaración unilateral de independencia, fueron ganados por el partido unionista Ciudadanos (36 escaños de 135), pero la mayoría absoluta la obtuvieron los tres partidos independentistas (JxCat, ERC y CUP), que aliados conforman un grupo de 70 diputados. JxCat y ERC pactaron ahora el control de la Mesa (el órgano de dirección) del Parlamento y acordaron impulsar la investidura de Puigdemont "a la distancia", por vía telemática (Skype) o por delegación (que otro diputado lea su discurso). Pero las disidencias sobre este punto son claras.

Expertos jurídicos del Parlamento catalán coinciden en que la investidura del nuevo presidente desde ser presencial. El gobierno español remarcó que el reglamento del Parlamento catalán no contempla la investidura a distancia. El mismo argumento utilizó Junqueras para que el Tribunal Supremo lo autorice a asistir a la constitución del Parlamento a asumir su banca.

En tanto, el ex consejero de Interior catalán, Joaquim Forn, el ex presidente de la ONG Asamblea Nacional Catalana, Jordi Sánchez, y el líder de otra ONG nacionalista, Omnium Cultural, Jordi Cuixart, se han desmarcado del unilateralismo independentista y han aceptado actuar a partir de ahora siguiendo las vías constitucionales. Así lo declararon ante el juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena, que instruye la causa de la secesión catalana. En el expediente hay 28 imputados, pero Forn, Sánchez y Cuixart son, junto con el ex vicepresidente Oriol Junqueras, los únicos que aún continuán en prisión.

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