Viernes 16 de Diciembre de 2022
La crisis política y social que estalló en Perú tras el golpe fallido del ex presidente Pedro Castillo tuvo este viernes su jornada más sangrienta con ocho muertos que redondearon ya 20 víctimas fatales desde el inicio de las protestas hace dos semanas, centradas especialmente en el interior del país.
Los principales choques entre partidarios del mandatario destituido y bajo arresto, sucedieron en Ayacucho, 560 kilómetros al sur del país. También hubo incidentes con otro muerto en Junín, a 230 kilómetros de esta capital.
La ministra de Salud, Rosa Gutiérrez, dijo que son 18 los muertos, pero el sitio del diario La República y la agencia AFP dan cuenta de otras seis víctimas fatales en accidentes relacionados con cortes de rutas.
Al no haber un registro centralizado, los números difieren por las informaciones de provincias y departamentos y por las fuentes que los consignan: policías locales, Defensoría del Pueblo y carteras de salud, entre otras.
Hasta acá parece claro que las situaciones más graves se dieron en Ayacucho, donde ayer hubo ocho muertos en el intento de toma del aeropuerto, y en Apurímac, donde se llevan contabilizados 6 fallecidos.
Los números varían luego en La Libertad, Arequipa y Huancavelica.
Las Fuerzas Armadas intervienen en el intento de controlar la seguridad interna.
“Al verse rodeados y que la masa se iba acercando, lo que señalan (los reportes) es que habrían dado la orden de 'alto' (antes de disparar); primero disparos al aire, pero después han sido disparos al cuerpo“, explicó a la agencia AFP la Defensora del Pueblo, Eliana Revollar.
Detalló que los manifestantes portaban hondas y piedras. “Esto amerita una investigación penal; estás personas han fallecido por impacto de bala”, consideró.
En tanto, la presidenta Dina Boluarte trasladó su más sentido pésame a las familias de los fallecidos: “Lloramos el llanto de las madres en Ayacucho y sufrimos el dolor de las familias en todo el país. Hoy, en una triste jornada de violencia, nuevamente lamentamos la muerte de peruanos”.
Las manifestaciones piden, en algunos casos, la libertad del expresidente Pedro Castillo, la renuncia de Boluarte, el cierre del Parlamento y elecciones generales ya.
Las protestas más fuertes, con miles de personas marchando en las calles, ocurren en el sur, donde se mantienen cerrados cinco aeropuertos (Andahuaylas, Arequipa, Puno, Cuzco y Ayacucho).
El destituido presidente Castillo fue trasladado durante la madrugada del viernes al penal de Barbadillo, en la periferia de Lima, donde también se encuentra recluido el exmandatario Alberto Fujimori, para cumplir la prisión preventiva por 18 meses dictada en su contra por el Poder Judicial.
En una audiencia virtual que comenzó por la mañana, fue interrumpida y continuó por la tarde, el juez Juan Carlos Checkley anunció ayer que dictaba la medida contra el exmandatario, mientras es investigado por los delitos de rebelión y conspiración después de que intentara disolver el Congreso y gobernar por decreto, informó la cadena de radios RPP.
Desde el 7 de diciembre, cuando fue destituido, Castillo se encontraba detenido de manera preliminar en las instalaciones de la Dirección de Operaciones Especiales (Diroes), donde se encuentra el penal de Barbadillo, ubicado en el distrito limeño de Ate.
El penal, conocido como “la cárcel presidencial”, es donde Fujimori se encuentra cumpliendo una condena a 25 años de prisión.
La Fiscalía General ordenó la apertura de una investigación en contra de Castillo por “presuntos delitos contra los poderes del Estado y el orden constitucional” en forma de “rebelión” en perjuicio del Estado.
El expresidente también será investigado por el “presunto delito de concierto para delinquir”.
El Ministerio Público ya abrió un sumario en su contra por los cargos mencionados y la intención de la Fiscalía es que el expresidente afronte todo el proceso penal en prisión.