Miércoles 14 de Octubre de 2009
París. — El nombramiento del hijo del presidente francés, Nicolas Sarkozy, al frente de un importante y poderoso organismo público, provocó una oleada de críticas en su contra, pese a lo cual el mandatario defendió la controvertida y meteórica carrera de Jean y aseguró que la polémica “no tiene fundamento”.
Jean Sarkozy, de 23 años y estudiante de derecho, provocó una protesta clamorosa de los partidos de oposición después que anunciara la semana pasada que planeaba hacerse cargo en diciembre de la agencia Epad, que supervisa el desarrollo del adinerado distrito empresarial de La Defense, en las afueras de París. La Defense limita con el suroeste de París y es uno de los barrios más importantes de Europa, con tres millones de metros cuadrados de oficinas, 2.500 empresas y 150.000 empleados.
“Ustedes buscan polémicas; yo busco reformas y soluciones a los problemas”, respondió el mandatario al rechazar las preguntas sobre un imposible impulso a los progresos políticos de su hijo.
Líderes izquierdistas acusaron al presidente de intentar crear una dinastía política y dicen que La Defense, que busca disputar a Londres el papel del principal centro financiero de Europa, debería recaer en funcionarios de más edad y mayor experiencia. Sin embargo, la mayoría de los integrantes del gobierno también consideraron absurdas las críticas, mientras que el presidente esgrimió que “la polémica no tiene fundamento, esta todo sobredimensionado”. “Este debate es excesivo y amnésico”, declaró el premier François Fillon. “Excesivo porque Jean Sarkozy es legítimo y fue electo mediante el sufragio universal de su partido”, sostuvo. “Y amnésico —agregó— porque nadie lanzó el mismo debate cuando comenzó su carrera Martine Aubry (secretaria general del socialismo), la hija de Jacques Delors (ex ministro de Economía de François Miterrand), sin ninguna experiencia en política”.
Pese a su juventud y a carecer de diplomas Sarkozy hijo, quien cursa segundo año de derecho, es diputado por la región Hauts-de-Seine y concejal de Neully-sur-Seine, el distrito más rico de Francia y del cual su padre fue alcalde durante muchos años. Sin embargo, el nuevo cargo le permitirá al hijo del presidente ejercer el poder en un territorio que es símbolo del desarrollo económico de París y la única zona del país donde se permite construir rascacielos.
Plataforma electoral. Según la oposición. la presidencia del Epad le servirá como plataforma para las regionales de marzo, donde la derecha pretende recuperar terreno, puesto que son los socialistas quienes cuentan con mayor poder regional. “Normalmente, para dirigir un lugar de ese tipo hace falta tener experiencia, incluso conocimientos inmobiliarios. El clan Sarkozy pretende retomar el poder en el departamento mas rico de nuestro país”, denuncio el presidente del consejo regional de París, el socialista Jean-Paul Huchon.
A su vez, Segolene Royal, ex candidata socialista a la presidencia, reclamó a Sarkozy que “se preocupe de los problemas generales de los franceses y deje de ocuparse de colocar a su hijo”.
El propio Sarkozy junior, segundo hijo del presidente de su primer matrimonio, negó los cargos, insistiendo en que estaba ascendiendo poco a poco en la escalera política de manera honesta. “Diga lo que diga, haga lo que haga, seré criticado”, dijo Jean Sarkozy. “Desde que entré en la política siempre he sido criticado. Cuando te dedicas a esta profesión, es algo previsible y te preparas para ello”, agregó.