Sábado 07 de Agosto de 2010
Colombia tendrá hoy un cambio de mando presidencial muy esperado por toda la región. El presidente Alvaro Uribe da fin a ocho años ininterrumpidos al frente del país y entrega el poder a su ex ministro de Defensa, Juan Manuel Santos. El traspaso se efectúa en medio de un grave conflicto con la vecina Venezuela de Hugo Chávez, que rompió relaciones ante una denuncia de Uribe sobre su presunta complicidad con las guerrillas colombianas. De hecho, ayer la buena noticia fue que el canciller venezolano estará hoy en Bogotá para la ceremonia de asunción de Santos.
"Sí va, sí va", le dijo Hugo Chávez a Lula, al recibir al presidente de Brasil en Caracas, detalló el diario colombiano El Tiempo, en referencia a la presencia en Bogotá de su canciller, Nicolás Maduro. Según la agencia argentina DYN, Néstor Kirchner, secretario general de la Unasur y mediador oficial entre Venezuela y Colombia, tuvo que ver en ese gesto de Chávez. Kichner estuvo en Caracas este jueves, en desempeño de su rol de mediador como titular de la Unasur, la Unión de Naciones de Suramericanas, un órgano multinacional que impulsan Brasil, Venezuela y Argentina, entre otros países, y que compite de hecho con la OEA.
Generales a retiro. En tanto, ayer Santos y Uribe presidieron una ceremonia militar en la que se realizó el cambio de turno de los altos mandos de las fuerzas militares. Los nuevos altos jefes fueron designados por Santos. El mando más sobresaliente entre los que se retiraron, el general Freddy Padilla, jefe conjunto de las Fuerzas Militares en los últimos años, fue designado embajador en Austria. Tanto Santos, cuando fue ministro de Defensa de Uribe, como Padilla tienen a sus espaldas resonantes victorias sobre las Farc. Santos, un economista educado en Estados Unidos e Inglaterra, ganó la presidencia al vencer al postulante del Partido Verde, Antanas Mockus en segunda vuelta con más de 9 millones de votos, la mayor cantidad en la historia del país.
Debate nacional.El debate en Colombia sobre Santos es si seguirá fielmente las huellas de Uribe o si elegirá abrir una nueva etapa, ya no tan centrada en la lucha armada contra los grupos ilegales, y que busque apaciguar la confrontación con Venezuela. Claro que esto no dependerá sólo de Santos, sino también de Chávez y de las mismas guerrillas. Ayer, Santos declaró que “el gobierno no va a ver el espejo retrovisor. El gobierno va a resolver los problemas y mirar hacia el futuro”.
Santos jurará como presidente de Colombia en un acto en pleno centro de Bogotá, ante unos 5.000 invitados. La seguridad en la capital ha sido reforzada con al menos 4.000 policías, que se suman a los 18.500 que normalmente custodian Bogotá. En total, han confirmado su asistencia 17 jefes de Estado y representantes oficiales. Por Estados Unidos estará el general James Jones, asesor de seguridad nacional del presidente Obama. Ayer se sucedían los arribos de los presidentes y cancilleres de la región. En cuanto a la presidenta Cristina Kirchner, viajó anoche hacia Bogotá. Quien al parecer no estará presente es el boliviano Evo Morales, uniéndose en la ausencia al bloque bolivariano que lidera Chávez. Por ello tampoco estará el nicaragüense Daniel Ortega, pero sí llegará en cambio el ecuatoriano Rafael Correa.