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Rusia domina Crimea pese a las advertencias de Occidente

La UE se muestra dividida y propone medidas leves, mientras Washington impulsa iniciativas más contundentes. Las tropas rusas dominan la península, que es territorio de Ucrania. EEUU y Europa amenazan con sanciones a Putin.  

Martes 04 de Marzo de 2014

Estados Unidos y Europa advirtieron que podrían imponer sanciones comerciales a Moscú por su invasión de una región de Ucrania, pero a la vez mostraron sus fisuras frente al avance ruso. En cambio, Moscú continuó aumentando su control territorial de la ucraniana península de Crimea. El gobierno ucraniano pidió auxilio a Occidente, única carta que puede jugar frente a un vecino mucho más poderoso militarmente. Las bases ucranianas en Crimea continuaban bajo asedio de tropas rusas sin identificación, si bien se desmintió que se les hubiera dado un ultimátum para rendirse.

Los ministros de Exteriores de la Unión Europea (UE) reunidos en Bruselas amenazaron con sanciones a Rusia si continúa ejerciendo presión militar sobre Ucrania, en una declaración que advierte que la estrategia rusa tendría "consecuencias" para las relaciones bilaterales entre Bruselas y Moscú. Esas consecuencias podrían concretarse en la cumbre extraordinaria de jefes de Estado y de gobierno convocada para este jueves en Bruselas. Las medidas podrían traducirse, por ejemplo, en la suspensión del diálogo con Rusia sobre una exención de visado para los rusos a territorio europeo, así como disposiciones que impliquen prohibiciones de viaje o el congelamiento de cuentas bancarias. Sin embargo, en Europa parece predominar un planteo prudente frente a la audaz jugada rusa de apoderase de la república ucraniana de Crimea. Los países europeos occidentales, más poderosos, como Alemania, Gran Bretaña y Francia, propenden por buscar marcos de diálogo con Moscú, mientras los ex satélites de la desaparecida Unión Soviética, como Polonia, República Checa y Bulgaria, sostienen una línea más dura. Suecia acompaña esta última posición.

Obama. Estados Unidos, por su lado, empuja por una respuesta más dolorosa para Moscú que el mero bloqueo de algunos visados o prohibiciones de viaje para ciertos funcionarios. El presidente Barack Obama declaró que "Rusia está del lado equivocado", y agregó que está "examinando" una serie de medidas económicas y diplomáticas "que aislarán a Rusia" si no retira sus fuerzas militares de Ucrania. Rusia "no puede, con impunidad, poner a sus soldados en el territorio (de Ucrania) y violar principios básicos que son reconocidos en todo el mundo", advirtió el líder norteamericano. "Lo que también estamos indicando a los rusos es que si continúan en el camino actual nosotros estamos entonces examinando una serie de pasos económicos y diplomáticos que aislarán a Rusia y tendrán un impacto negativo en su economía y status en el mundo", advirtió el jefe de Estado. El secretario de Estado norteamericano John Kerry se dirigía a Kiev, en una clara expresión de apoyo a la soberanía de Ucrania.

Pero ayer Rusia hizo caso omiso de estas advertencias y continuó apretando el cerco en Crimea en torno a los militares ucranianos, aislados en sus bases. Según la agencia de noticias AP, Rusia "parecía estar llevando la batuta" con su invasión de Crimea. Esta es parte de Ucrania bajo la forma de una república confederada. Sus habitantes son sin embargo rusos. Fue cedida a Ucrania durante la era soviética y sus habitantes nunca se han sentido ucranianos. Moscú, en respuesta al derrocamiento del presidente prorruso de Ucrania, Viktor Yanukovich, el 22 de febrero pasado, impulsó la secesión de Crimea, iniciada el 1º de marzo último. Sus numerosas tropas estacionadas en Crimea rodearon rápidamente las bases y cuarteles de los ucranianos. Ayer acentuaron su despliegue, e incluso circuló la versión de un ultimátum, luego desmentido.

En la ONU. Anoche, en Nueva York, el Consejo de Seguridad de la ONU fue escenario de un duro cruce verbal entre rusos, estadounidenses y británicos. El embajador ruso, Vitali Churkin, aseguró que Rusia dio inicio a la "intervención militar" en Crimea a pedido del ex presidente ucraniano Yanukovich, justificación que causó estupor en la sala. Churkin aseguró ante el Consejo de Seguridad que Yanukovich solicitó a su par ruso Vladimir Putin y a las fuerzas de seguridad rusas que "restablecieran el derecho y el orden" en Ucrania después de su derrocamiento. Estados Unidos y Reino Unido no demoraron en manifestar su indignación ante estas explicaciones rusas y aseguraron que la invasión rusa de la península de Crimea era una "violación del derecho internacional". Asimismo, en Ginebra, en la apertura del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, el ministro de Exteriores ruso Serguei Lavrov dijo que el nuevo gobierno de Ucrania debía respetar un acuerdo del 21 de febrero firmado por el entonces presidente Yanukovich y las fuerzas de oposición, por el que se proponía un gobierno de unidad nacional y elecciones anticipadas. Lavrov justificó nuevamente el uso de tropas rusas en Ucrania como una protección necesaria a los rusos que viven allí. "Es una cuestión de defender a nuestros ciudadanos y compatriotas, asegurar el respeto a los derechos humanos, en especial el derecho a vivir", afirmó.

Ultimátum ruso. Ucrania alertó ayer acerca de que las tropas rusas habían dado un ultimátum a dos buques de guerra ucranianos, lo que llevó al presidente interino de Ucrania a acusar a Rusia de "piratería". Cuatro barcos de la armada rusa en el puerto de Sevastopol bloquearon el paso a la corbeta Ternopil y al buque Slavutych, ambos de Ucrania, informó el Ministerio de Defensa ucraniano, que más tarde denunció el ingreso de 16.000 soldados rusos en Crimea. En Moscú el Ministerio de Defensa rechazó la versión de un ultimátum ruso y lo desestimó, pero se negó a dar detalles. Lo cierto es que toda Crimea, que es oficialmente territorio de Ucrania, ayer estaba bajo completo control de las tropas rusas. Estas evitan usar insignias y banderas, pero su procedencia resulta obvia.

Un tratado que Moscú "olvidó"

Rusia, Estados Unidos y Gran Bretaña firmaron el 5 de diciembre de 1994 con Ucrania un acuerdo por el cual garantizan la unidad territorial de la ex república soviética a cambio de que renuncie a sus armas nucleares. Los tres se comprometen a no amenazar con la fuerza o utilizarla contra la integridad territorial de Ucrania. Al desaparecer la URSS, Ucrania heredó alrededor de 5.000 armas nucleares. Para 1996, Ucrania había desechado todas sus armas nucleares.

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