Rusia despliega misiles antiaéreos en Siria tras el derribo de su avión caza
El piloto sobreviviente desmintió haber violado el espacio aéreo de Turquía. Los avanzados sistemas de defensa S-400 serán enviados a la base Hemeimeem, en la provincia siria de Latakia.

Jueves 26 de Noviembre de 2015

El presidente ruso, Vladimir Putin ordenó ayer el despliegue de los avanzados sistemas de defensa antiaérea S-400 a una de sus bases en Siria, en respuesta al derribo de uno de sus bombarderos por parte de Turquía. Las autoridades rusas aseguraron que el incidente no modificará de ninguna manera sus operaciones militares en la zona y amenazaron con consecuencias en la relación económica con Turquía. Sin embargo, el Kremlin aclaró que no contempla represalias militares, en un claro síntoma de que no quiere una escalada de violencia.

Los sistemas de misiles S-400 serán enviados a la base aérea Hemeimeem en la provincia costera siria de Latakia, a unos 50 kilómetros al sur de la frontera con Turquía. Los sistemas tienen un alcance de 400 kilómetros y son capaces de impactar a un jet con precisión mortal.

Turquía, país miembro de la Otán, derribó el avión caza ruso Sukhoi S-24 el martes, alegando que ignoró las repetidas advertencias de que había entrado a su espacio aéreo desde Siria. Uno de los pilotos murió y otro fue rescatado por comandos del ejército sirio y entregado ayer en una base militar rusa, donde negó que el SU-24 violara espacio aéreo turco "ni un sólo segundo". El ministro de Defensa ruso, Sergei Shoigu, dijo ayer que el crucero portamisiles Moskva se acerca a la costa para proteger a las aeronaves rusas en misión cerca de la frontera de Siria con Turquía con su sistema de defensa aéreo Fort de largo alcance. "Estará listo para destruir cualquier objetivo aéreo que represente una amenaza a nuestros aviones", dijo Shoigu. A su vez, el canciller Sergey Lavrov, quien canceló su viaje planeado a Turquía tras el incidente, describió el derribamiento del avión ruso como una "provocación planeada". Agregó que la acción turca siguió a ataques aéreos rusos en la infraestructura petrolera de grupos extremistas en Siria cerca de la frontera con Turquía.

El gobierno turco, por su parte, trató ayer de apaciguar la situación. El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, pactó en una conversación telefónica con su homólogo estadounidense, Barack Obama, rebajar la tensión con Rusia y tratar de buscar un arreglo para que este tipo de incidentes no se vuelva a repetir. "Por supuesto, no tenemos ninguna intención de incrementar la tensión por este incidente. Lo único que hacemos es defender el derecho a nuestra seguridad y la de nuestros hermanos", dijo ayer Erdogan. El premier turco, Ahmet Davutoglu, aseguró que su país no quiere "tensar las relaciones" con Moscú: "Rusia es un país amigo".

Represalias. Ankara estudia ahora el impacto que puedan tener las medidas adoptadas por Rusia en represalia, ya que Moscú congeló las relaciones militares, se plantea suspender los proyectos de cooperación —lo que podría afectar a la construcción de una central nuclear en suelo turco y a un gasoducto ruso en el mar Negro— y llamó a sus ciudadanos a que no viajen a Turquía, cuyo sector turístico tiene a los rusos entre sus mejores clientes.

Si bien Putin justificó la presencia de sus cazas rusos en el lugar del incidente por la lucha contra el EI, este grupo no está presente en esta zona de Siria, aunque sí lo están otros grupos yihadistas. El experto sirio Aymenn Jawad al Tamimi explicó que en el norte de la provincia de Latakia "luchan juntos varios grupos rebeldes, yihadistas e islamistas".