Rusia creó una red para "reeducar" niños secuestrados en regiones ocupadas de Ucrania
Un observatorio de la Universidad de Yale detectó 43 campamentos que reciben a los chicos separados de sus padres. Allí son adoctrinados y adoptados por familias rusas. Algunos reciben instrucción militar

Martes 14 de Febrero de 2023

Rusia opera una red de docenas de campamentos donde alberga a miles de niños ucranianos separados de sus familias. Esta práctica se inició con la invasión de Ucrania en febrero de 2022 y se multiplicó desde entonces en las regiones de Ucrania que Rusia logró ocupar. Miles de niños fueron separados de sus padres en "campos de filtración" y enviados a remotos lugares en el interior de Rusia. Esta práctica es un delito de guerra contemplado en el Convenio de Ginebra.

Si bien esta práctica ya es conocida y fue denunciada, su alcance se definió mejor este martes con un informe que contiene nuevos detalles inquietantes sobre el alcance de los esfuerzos de Moscú para "reeducar" y, a veces, entrenar militarmente y adoptar por la fuerza a niños ucranianos. Son todas acciones que, en tanto crímenes de guerra, producirán más evidencia de que las acciones de Rusia equivalen a genocidio, dice el trabajo del Observatorio de Conflictos del Laboratorio de Investigación Humanitaria de la Universidad de Yale. El Observatorio se estableció el año pasado para recopilar pruebas de los crímenes de guerra rusos en Ucrania y recibe apoyo del Departamento de Estado.

“Todos los niveles del gobierno de Rusia están involucrados”, dijo Nathaniel Raymond, del Laboratorio de Investigación Humanitaria de Yale. “Consideren este informe como una gigantesca alerta que estamos emitiendo sobre los niños de Ucrania”, dijo.

El informe encontró que más de 6.000 niños, con edades que van desde los meses de edad hasta los 17 años, han estado bajo arresto o custodia rusa en algún momento durante el curso de la guerra de casi un año, aunque el "número total de niños no se conoce y es probablemente significativamente más alto que 6.000". Es que nada se sabe de ciudades como Mariupol, el puerto que fue tomado por Rusia luego de meses de asedio y bombardeos. De 230 mil habitantes originales, solo quedaron unos 80 mil en la ciudad. El destino de decenas miles de niños de Mariupol se desconoce por completo.

La institución de Yale identificó 43 instalaciones que forman parte de la red, que "se extiende de un extremo a otro de Rusia", incluida Crimea -ocupada por Rusia-, la "costa del Pacífico oriental, más cerca de Alaska que de Moscú" y Siberia. "El objetivo principal de los campamentos parece ser la reeducación política", dijo, y señaló que al menos 32 de las instalaciones identificadas en el informe "parecen estar comprometidas con esfuerzos sistemáticos de reeducación que exponen a los niños de Ucrania a programas educativos centrados en Rusia, de tono patriótico y, en dos casos, específicamente militar”. O sea que los niños ucranianos son "rusificados" en ausencia de sus padres, a miles de km de Ucrania y luego a algunos se les da instrucción militar.

El 13 de abril de 2022, a pocas semanas de iniciada la invasión rusa de Ucrania, la UNICEF daba un informe inquietante sobre los niños ucranianos. Para esa fecha casi dos tercios de los 7,5 millones de niños de Ucrania habían huido de sus hogares. Manuel Fontaine, director de programas de emergencia de UNICEF, quien por entonces acaba de regresar de Ucrania, dijo que rara vez había visto "tanto daño causado en tan poco tiempo" durante sus 31 años de trabajo humanitario. “En solo seis semanas, casi dos tercios de todos los niños ucranianos han sido desplazados. Se han visto obligados a dejar todo atrás: sus hogares, sus escuelas y, a menudo, sus familiares”, dijo Fontaine al Consejo de Seguridad de la ONU.