El Mundo

Rodríguez Zapatero, reelecto para gobernar España otros cuatro años

El PSOE volvió a ganar. Derrotó al Partido Popular 43,7 a 40,1 por ciento. Alta participación. Ambas fuerzas crecieron y afianzaron el bipartidismo. Caída de los nacionalismos.

Lunes 10 de Marzo de 2008

"Los españoles han hablado con claridad y han decidido abrir una nueva etapa sin crispación, que excluya la confrontación, que busque el acuerdo en los asuntos de Estado".

  Así habló anoche el presidente de España José Luis Rodríguez Zapatero cuando los resultados le daban una victoria en las elecciones de ese país.

  El mandatario logró ayer su segundo triunfo en cuatro años contra el mismo rival, el candidato del Partido Popular, Mariano Rajoy.

  El PSOE ganó las elecciones generales con una ventaja en porcentaje de sufragios un poco menor a la que obtuvo sobre el PP en 2004, de tres puntos y medio esta vez. Cuatro años atrás la distancia había sido de casi cinco puntos.

  Con el 98 por ciento escrutado, los socialistas obtenían el 43,70 por ciento de los votos y 169 diputados, cinco más que en las anteriores legislativas. El PP por su parte lograba el 40,10 % ganando seis escaños y pasando de 148 a 154. La participación de los ciudadanos (el voto en España es optativo) trepó al 75,5 por ciento, casi igual que en 2004.

  De esta manera el oficialismo no llegó a la mayoría absoluta de legisladores, queda obligado a negociar en el Congreso para la sanción de las leyes, pero resulta innegable que contará así y todo con un bloque sólido y mayoritario que lo ayude en la tarea de gobernar.

  "Gracias de corazón a los ciudadanos que con su voto han dado una victoria clara al PSOE", manifestó Zapatero ante la multitud exultante. Desde el frente de la sede de su partido en Madrid, el presidente español recordó al ex concejal asesinado por ETA Isaías Carrasco, la semana pasada: "Isaías debería estar hoy viviendo este momento junto a su familia. El vive en nuestro recuerdo", dijo.

  Unos minutos después hizo lo propio el candidato opositor Rajoy frente a los simpatizantes del PP: "Hemos sacado más votos que nunca -apuntó-. Somos el partido que más hemos crecido en votos, en escaños y en porcentaje de votos. Todo el mundo sabe que somos previsibles y lo que defendemos; lo que yo pienso, lo que son mis valores y mis principios. Estaremos a la altura de las circunstancias".

  "Desde lo más profundo de mi corazón, muchísimas gracias. Hemos llegado hasta aquí gracias a vosotros", afirmó el presidente del PP ante una multitud exultante.

  "He llamado al candidato del PSOE", prosiguió Rajoy, interrumpido al instante por los silbidos de sus seguidores. "¡Zapatero, dimisión!", gritaron al unísono.

  El nuevo reparto de fuerzas en el Congreso consolida el bipartidismo en España, tal y como vaticinaban los sondeos, a costa de los pequeños partidos. En conjunto, las dos grandes formaciones coparán el 92% del Parlamento, una cota inédita desde la restauración de la democracia. España castigó a los nacionalismos radicales.

  Entre las pequeñas formaciones la más perjudicada resultó ser Izquierda Unida (IU), que sumó el tres por ciento de los votos y tres escaños. Con dicho porcentaje pierde dos bancas de los cinco que tenía.

  Zapatero prometió anoche: "Profundizaré en lo que hemos hecho bien y corregiremos lo que hemos hecho mal". Luego pasó a enumerar algunas promesas para los próximos cuatro años como gobernar buscando el "diálogo social", "para todos, pero pensando antes que nadie en los que no tienen de todo", y para "hacer realidad las esperanzas de las mujeres y los jóvenes".

  El presidente del gobierno afirmó su intención de reforzar la posición de España en Europa y trabajar para la paz, la cooperación y de defender los valores constitucionales. "Quiero alcanzar ese futuro al frente de todos y en compañía de todos", ha concluido Zapatero entre vítores de los militantes.

 

Artistas. Víctor Manuel, Ana Belén, Fran Perea, Rosa León y Alvaro de Luna, artistas que durante la campaña sumaron su apoyo al PSOE, acompañaron a Zapatero en el balcón de Ferraz. Ellos han sido algunos de los 1.500 invitados a la sede socialista, en la que también ha pasado la noche electoral unos 700 periodistas y técnicos de más de 200 medios de comunicación (unos 70 internacionales).

  Zapatero hizo un alegato por la libertad y la convivencia. "Hoy más que nunca creo en una España unida y diversa", ha afirmado, tras comprometerse a "defender con energía los valores constitucionales y de la convivencia".

  Informó que Rajoy lo había llamado telefónicamente para felicitarle, un gesto que le ha querido "agradecer públicamente", al tiempo que ha expresado su "respeto" por el líder del PP y por el resto de candidatos.

Los temas. La campaña electoral estuvo dominada por la desaceleración de la economía, que tras más de una década de expansión encabezada por el sector de la construcción residencial, causó un aumento notable del desempleo y la inflación.

  Tanto los socialistas como el opositor PP se enfrentaron además en el tema de la inmigración ilegal. Los conservadores acusan a Rodríguez Zapatero de haber fomentado el "efecto llamada" de los indocumentados con una amnistía masiva que otorgó su gobierno poco tiempo después de asumir el poder, lo que animó a otros a seguir el ejemplo de sus predecesores con el convencimiento de que tarde o temprano el gobierno volvería a regularizar su situación.

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