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Renunció un flamante funcionario de Madrid que había escrito "tuits" racistas

Guillermo Zapata asumió al frente de Cultura del ayuntamiento de Madrid con Manuela Carmena. Se había burlado del Holocausto y de las víctimas de ETA.

Martes 16 de Junio de 2015

Apenas dos días después de constituirse el nuevo gobierno municipal o ayuntamiento de Madrid, liderado por la ex jueza Manuela Carmena, uno de sus concejales se vio obligado a renunciar por la polémica surgida a raíz de tuits de contenido racista y de apología del terrorismo que publicó en 2011. El renunciante estaba a cargo del área de Cultura del nuevo Ejecutivo de izquierda madrileño.

Guillermo Zapata, concejal (cargo equivalente a secretario) de Cultura y Deportes, anunció su decisión en una multitudinaria rueda de prensa en la que pidió perdón por sus comentarios "a las personas que pudieron verse afectadas. No soy antisemita en absoluto, rechazo cualquier tipo de violencia", insistió.

La polémica estalló durante el fin de semana, cuando salieron a la luz tuits del recién estrenado concejal de Ahora Madrid, una plataforma política aliada a Podemos y que gobierna desde el sábado en la capital española. Pero los "chistes" antisemitas de Zapata ahí están, y resultan indefendibles. "¿Cómo meterías a cinco millones de judíos en un (Fiat) 600? En el cenicero", se le ocurrió escribir a Zapata, un cineasta "alternativo". Otro difícil de perdonar bromea con una niña que resultó mutilada por una bomba de ETA. "Han tenido que cerrar el cementerio de las niñas de Alcaser para que no vaya Irene Villa a por repuestos", comentó. Villa perdió uno de sus miembros en el atentado cuando tenía solo 12 años. Su madre resultó gravemente herida. Otro tuit sobre el terrorismo etarra: "Se confirma que ETA además de criminal era idiota, con la cantidad de simpatizantes y aliados que tenía no fue capaz de tomar el poder".

El asunto llegó hasta el embajador de Israel en España, Alon Bar, quien calificó de "antisistema" a Podemos y mostró su "preocupación" por la llegada al poder de militantes como Zapata salidos de los "indignados" en varias de las ciudades más importantes del país, como Barcelona o Zaragoza además de Madrid, tras las elecciones del pasado 24 de mayo.

Zapata renunció a su responsabilidad al frente del área de Cultura y Deportes pero permanecerá en el grupo municipal. Y anunció que dirigirá una serie de cartas a las personas que se hayan visto afectadas por sus comentarios, "en especial una a la comunidad judía", destacó.

Todos los partidos políticos de la oposición habían reclamado la dimisión del concejal, que tiene una larga trayectoria como activista en Madrid. "Son declaraciones miserables, impropias de una persona que aspira a ostentar la concejalía de Cultura de una ciudad abierta y tolerante como es Madrid", dijo Pedro Sánchez, máximo líder del Partido Socialista (PSOE), y que apoyó a la candidatura de Carmena para ponerse al frente de Madrid. Desde el Partido Popular (PP), al que la plataforma de izquierda desbancó de Madrid después de 24 años de gobierno, fueron más allá y pidieron también a Zapata su renuncia a la banca. "En política, el perdón solo se conjuga dimitiendo", dijo el vicesecretario de organización del PP, Carlos Floriano.

También Ciudadanos, partido emergente de centro, exigió la dimisión del concejal, petición a la que se sumaron también diversas asociaciones y "colectivos", entre ellas la Fundación Víctimas del Terrorismo de España.

Defensa. "Me parecía un ejercicio de responsabilidad quitarme de en medio. Desde el principio dijimos que Ahora Madrid era un proyecto colectivo, que el protagonismo de uno no puede ponerse por encima del protagonismo de los demás", destacó Zapata, tras reunirse con Manuela Carmena, la nueva alcaldesa. Desde algunas "plataformas" cercanas a Ahora Madrid, integradas por miembros de Podemos, denunciaron una "caza de brujas". "Todo el mundo se equivoca, incluidos quienes llevan treinta años en política", expresó el nuevo alcalde de Zaragoza, Pedro Santisteve. Pero para muchos españoles el traspié de Zapata revela que en el universo que representan las "plataformas" no solo hay idealistas, sino también personajes que esconden valores antidemocráticos que combinan con su radicalismo político y social. De hecho, la policía analizará los tuits de Zapata para decidir si constituyen delito.

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