El Mundo

Renuncias en el gobierno griego ante el ajuste que le exige Europa

Dimitieron un ministro y varios viceministros y se retiró un partido minoritario. Si Atenas no aprueba los recortes no recibirá fondos europeos y en marzo caerá en default.

Sábado 11 de Febrero de 2012

Atenas. - El futuro de Grecia en la eurozona se hizo aún más incierto ayer, en medio de brotes de violencia callejera durante una huelga general y de la renuncia de cinco integrantes del gobierno de diversos niveles y la retirada de un pequeño partido de la coalición de gobierno en repudio del ajuste que exige Europa. Los ministros europeos de Finanzas dieron el jueves a Grecia un ultimátum para que apruebe nuevas medidas de ahorro fiscal, lo que llevó a la renuncia de un ministro y cuatro viceministros. El gobierno del premier Lucas Papademos y los partidos mayores que lo respaldan esperan lograr que el Parlamento apruebe mañana el plan de ajuste. Sin él, Grecia no tendrá acceso a un segundo plan de rescate por 130.000 millones de euros y caerá en cesación de pagos.

Si el gobierno griego no satisface las demandas de Europa, no podrá pagar el 20 de marzo 14.500 millones de euros en vencimiento de bonos, entrando de inmediato en default o cesación de pagos. El primer ministro Lucas Papademos prometió hacer "todo lo necesario" para garantizar que el Parlamento apruebe las nuevas medidas de austeridad, entre ellas, un recorte del salario mínimo. Allí cuenta con el apoyo de los dos partidos mayores, el socialismo y el conservador. Papademos es apartidario, un banquero que proviene del Banco Central Europeo. "Es absolutamente necesario completar el esfuerzo que comenzó hace casi dos años para consolidar las finanzas públicas, restablecer la competitividad y lograr la recuperación económica", dijo Papademos durante una reunión de emergencia del gabinete. El Ejecutivo aprobó un borrador del proyecto que se someterá a votación del Parlamento. Papademos agregó que el nuevo rescate y un acuerdo para reducir la deuda con los acreedores privados permitirían que Grecia volviera a crecer el año próximo y tuviera un superávit de 4,5 por ciento. En cambio, "una moratoria desordenada pondría a nuestro país en una aventura catastrófica. Esto crearía condiciones de caos económico y estallido social", alertó. "El nivel de vida de los griegos se derrumbaría, y el país sería arrastrado a un vórtice profundo de recesión, inestabilidad, desempleo y penurias".

Los ministros de Hacienda de la Eurozona exigieron a Grecia este jueves otros 325 millones de euros extra en recortes, y sostienen que el Parlamento de Atenas debe aprobar todas las medidas de austeridad. Temerosos de que los líderes griegos renieguen luego de sus promesas de austeridad, pidieron garantías por escrito. "No habrá pagos sin adopción" de las medidas de austeridad, advirtió el primer ministro de Luxemburgo Jean-Claude Juncker, que preside además el consejo de ministros de Hacienda de la Eurozona.

Rechazo social. Pero la sociedad griega no parece en condiciones de seguir la receta europea. Ayer, miles de personas desfilaron por las calles en protesta por las reducciones, que incluyen una rebaja del 22 por ciento del salario mínimo cuando el índice del desempleo supera el 20 por ciento. Surgieron enfrentamientos con la fuerza pública, que respondió con gases lacrimógenos a las bombas molotov y pedradas de los manifestantes.

El jueves había renunciado el secretario de Estado de Trabajo. Ayer se sumaron un ministro y cuatro viceministros, tanto del ultraderechista LAOS como del socialista PASOK. "Intentan imponer medidas que empeorarán la recesión y conducirán al país a la desesperación", dijo la viceministra de Exteriores Mariliza Xenogiannakopoulou, que prometió votar contra las reducciones en el Parlamento. Aún sin los 16 diputados de LAOS, en el Parlamento de 300 la coalición contaría con 252 legisladores, por lo que no correrían peligro las medidas de austeridad, que serán sometidas a votación el domingo por la noche.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS