El Mundo

Renuncia el gabinete y estalla la crisis del socialismo en Francia por el ajuste fiscal

La eterna "eurocrisis". Luego de las críticas del ministro de Economía a la politica del gobierno, Hollande ordenó la dimisión de todos y formar nuevo Ejecutivo.  

Martes 26 de Agosto de 2014

El gobierno de Francia, encabezado por el primer ministro Manuel Valls, renunció en pleno tras las fuertes críticas vertidas por el ministro de Economía, Arnaud Montebourg, a la política de recortes del actual Ejecutivo. El presidente François Hollande encargó simultáneamente a Valls formar un nuevo Ejecutivo, que será presentado hoy, informó el Palacio del Elíseo en París. Montebourg no pertenecerá al nuevo Ejecutivo, según dijo él mismo. El fuerte programa de Valls contra la crisis económica se cobra así una cabeza, y provoca una crisis de gabinete, que refleja las fuertes tensiones dentro del socialismo ante el plan de ajustes en curso.

Según el palacio del Elíseo, la decisión de la renuncia y nueva formación del Ejecutivo se tomó de común acuerdo entre Hollande y Valls, y parece un gesto para demostrar que no se tolerarán las disidencias de los ministros. Hollande pidió a Valls "formar un equipo que sea coherente con las posiciones que él ha definido para el país", anunció la Presidencia.

La noticia, que sorprendió a los analistas, llegó tras las críticas por parte de Montebourg, del ala izquierda de los socialistas, al programa de recortes del fuerte déficit fiscal durante declaraciones hechas este fin de semana. El ministro había llamado en la edición dominical del diario Le Monde a un cambio de rumbo del gobierno. "Siempre hay una alternativa", dijo Montebourg, de 51 años, asegurando que las decisones políticas no son algo rígido.

Desde su punto de vista, Alemania y Europa deberían dar más paso a la "política de crecimiento". Montebourg exigió a Hollande una postura más enérgica frente al gobierno alemán, portaestandarse del ajuste fiscal en Europa. "Francia no tiene vocación de alinearse con los axiomas ideológicos de la derecha alemana", señaló. "Ello significaría que incluso aunque los franceses hayan votado por la izquierda francesa en realidad están votando por el programa de la derecha alemana", añadió. "No podemos aceptarlo".

Rebelión ratificada. Montebourg se reafirmó ayer en sus ideas y consideró "absurda" la política de ahorro fiscal del gobierno francés, al indicar que sin crecimiento el déficit no puede reducirse. El entorno de Valls criticó al ministro y lo acusó de haber cruzado una línea roja con sus declaraciones, mientras que Hollande habría reaccionado "muy enojado", según informaciones surgidas del Elíseo. Sin embargo, Montebourg recibió apoyo de miembros del ala izquierda del Partido Socialista, entre ellos el ministro de Educación, Benoit Hamon. Pero ni Hamon ni la ministra de Cultura, Aurélie Filippetti, formarán parte del nuevo gabinete. Filippetti anunció ayer su renuncia en un escrito enviado a Hollande y Valls, mientras Montegbourg anunció la de Hamon. La crisis en el PS está así abierta, luego de estar larvada durante meses.

Tanto Montebourg como Hamon son considerados posibles candidatos de los socialistas para las próximas elecciones presidenciales de 2017, para las que un Hollande debilitado en las encuestas no ha desvelado aún si se presentará. En las anteriores primarias de los socialistas, para las presidenciales de 2012, Montebourg fue uno de los candidatos superados por Hollande.

Los choques dentro del gobierno reflejan la división en las filas socialistas entre un campo pragmático liderado por Valls y Hollande, que creen en la disciplina fiscal y la reducción del costo del trabajo, y un ala izquierda que considera ambas ideas una profanación del viejo ideario socialista.

Francia planea hasta 2017 ahorro fiscal por 50.000 millones de euros. La segunda economía de la Eurozona lleva dos trimestres sin crecimiento, y además enfrenta un alto desempleo que afecta a 3,4 millones de personas, lo que ha desatado llamamientos entre los disidentes socialistas a una revisión de la política económica de Hollande y Valls.

Los economistas creen que la restructuración de gabinete es un intento de evitar una revuelta interna del partido antes del otoño boreal, cuando se espera que Valls presente otro duro presupuesto. La líder del derechista Frente Nacional, Marine Le Pen, que lleva meses pidiendo la disolución del Parlamento, reiteró su demanda. "Los gobiernos vienen y se van pero las políticas no cambian. Es más necesario que nunca dar voz a los franceses", señaló.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS