El Mundo

Refuerzan medidas de seguridad en Copacabana por la ola de violencia

El turístico barrio de Río fue escenario de choques entre residentes de una favela y la policía por la confusa muerte de un joven.

Jueves 24 de Abril de 2014

La seguridad fue reforzada ayer en Copacabana, uno de los barrios más turísticos de Río de Janeiro, al día siguiente de los violentos enfrentamientos y escenas de destrucción que dejaron al menos dos muertos a 50 días del Mundial de Fútbol en Brasil. La violencia en una de las zonas más ricas y turísticas de Río despertó dudas sobre la capacidad de las autoridades de garantizar la seguridad de cientos de miles de personas que visitarán la ciudad durante la Copa del Mundo, entre el 12 de junio y el 13 de julio, pero también sobre el éxito de la estrategia de "pacificación" de favelas impulsada por el gobierno. Decenas de policías militares, entre ellos integrantes del Batallón de Operaciones Especiales (Bope), patrullaban ayer los accesos y la favela Pavao-Pavaozinho, ubicada entre los barrios Copacabana e Ipanema.

El martes por la noche, la muerte violenta del bailarín de TV Globo, Douglas Rafael da Silva Pereira, de 25 años, presuntamente en manos de la policía en la favela de Pavao-Pavaozinho desató la ira de decenas de jóvenes que descendieron la colina hasta Copacabana e Ipanema y fueron confrontados con armas de fuego, bombas lacrimógenas y gas pimienta por las fuerzas del orden. "La policía disparaba balas de verdad y la gente se protegía como podía tirando piedras y botellas, con cajones de madera", contó un testigo de las protestas de Copacabana que sólo se identificó como Flavio y que no descartó más muertos.

En la mira. La policía negó cualquier responsabilidad en la muerte de Silva Pereira. Pero la madre del joven, la enfermera Maria de Fátima Silva, sostuvo ayer que su hijo fue "torturado hasta la muerte por la policía de pacificación", en una referencia a los agentes que ocupan la comunidad en el marco del programa de Unidad de Policía Pacificadora (UPP). "La UPP es una farsa, una mentira", sostuvo la mujer, al aludir al programa creado en 2007 por la gobernación de Río para expulsar a narcotraficantes que controlan las favelas de la ciudad que el 13 de julio recibirá la final del Mundial en su mítico estadio Maracaná.

La policía carioca dijo que Silva Pereira habría muerto tras caerse cuando intentaba saltar un muro de una guardería, donde buscaba refugiarse de un tiroteo entre agentes y narcotraficantes. Esta versión, sin embargo, fue desmentida por forenses, que apuntaron que la muerte del bailarín se debió a una perforación del tórax —probablemente causada por un disparo— que provocó hemorragia y edema agudo de pulmón.

Temores. Durante las protestas que siguieron al hallazgo del cuerpo del bailarín, un hombre resultó herido de un balazo en la cabeza, y falleció cuando era transportado al hospital. La violencia en una de las áreas más ricas y turísticas de Río reavivó el temor de los brasileños a la repercusión internacional del caso en el exterior y sus efectos sobre la imagen del país anfitrión del Mundial de Fútbol.

La policía comenzó un ambicioso programa de seguridad en 2007 para expulsar a las bandas de algunos de más de 1.000 barrios marginales de la ciudad y por primera vez estableció puestos permanentes. Las llamadas UPP son parte de los esfuerzos para hacer segura esta ciudad notoriamente violenta antes del Mundial de Fútbol de junio y las Olimpiadas de 2016. Las UPP también han sido objeto de críticas por su uso de tácticas de mano dura.

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