El Mundo

Reapareció Bolsonaro y desde el hospital denunció un posible fraude electoral

Por primera vez desde que fue acuchillado el 6 de septiembre, el candidato ultraderechista envió un mensaje a través de las redes sociales.

Lunes 17 de Septiembre de 2018

A sólo tres semanas de la primera ronda electoral, la campaña presidencial en Brasil toma temperatura. El candidato de ultraderecha y líder en los sondeos Jair Bolsonaro lloró y denunció un posible fraude en las elecciones, en su primera declaración luego de sufrir un atentado el 6 de septiembre por el que aún continúa hospitalizado.

En un video que transmitió por las redes sociales, acostado en la cama del hospital de San Pablo en el que se encuentra internado y con una sonda en la nariz, el capitán retirado lloró al recordar las circunstancias del ataque y mientras hablaba de su familia.

Además, de cara a las elecciones del 7 de octubre, manifestó: "La posibilidad de fraude en la segunda vuelta, incluso en la primera, es concreta". Bolsonaro se refirió a la posibilidad de que, en el caso de que Fernando Haddad, del Partido de los Trabajadores (PT), se convierta en el nuevo presidente de Brasil, intente liberar a Lula da Silva, quien se encuentra en la cárcel desde abril condenado a 12 años por corrupción. "Si no ha intentado huir (hablando de Lula) es porque tiene un plan B. No puedo pensar en otra cosa que no sea que ese plan B se materialice en un fraude", consideró. Poco antes uno de sus hijos había informado que su estado era tan delicado que no podría participar ni siquiera a través de las redes sociales,.

Apuñalado en el abdomen hace diez días, Bolsonaro dejó ayer la unidad de cuidados intensivos del Hospital Israelita Albert Einstein, en San Pablo. Bolsonaro sufrió dos intervenciones quirúrgicas desde el atentado, cometido el pasado 6 de septiembre durante un acto de campaña por un atacante que fue detenido.

El candidato, quien por ahora se impondría en la primera ronda de del 7 de octubre pero sólo con 26 por ciento de votos, se encuentra en una unidad de "cuidados semiintensivos", luego de haber sido operado de urgencia la noche del miércoles. Además, Bolsonaro mostraba "una buena evolución clínica, sin fiebre", pero todavía está siendo alimentado "exclusivamente por vía intravenosa", consignaron los médicos que lo tratan.

El candidato fue apuñalado el 6 de septiembre en un acto de campaña en Juiz de Fora, Minas Gerais. El corte en el abdomen, hecho con un cuchillo de cocina, le provocó tres heridas internas y una pérdida de más de dos litros de sangre. Las heridas internas obligaron a operarlo de urgencia en Juiz de Fora. Luego fue trasladado a San Pablo. El martes pasado, Bolsonaro salió de la unidad de cuidados intensivos. Pero al día siguiente regresó, tras una nueva operación de emergencia debido a una obstrucción.

A tres semanas de la primera vuelta de las elecciones, se desconoce cuánto tiempo puede permanecer hospitalizado. Después del atentado, se había estimado que Bolsonaro estaría diez días en el hospital, pero las últimas complicaciones han extendido su estadía.

"Guerra" en Facebook

La campaña para las elecciones presidenciales en Brasil no deja de sumar incidentes que la enrarecen, dentro de una marcada polarización. Un grupo de Facebook "Mujeres unidas contra Jair Bolsonaro" fue hackeado y su nombre cambiado a "Mujeres con Bolsonaro". Este candidato de ultraderecha es conocido por sus declaraciones homófobas y machistas. Pese a esto, lidera las encuestas. En rechazo a su figura, unos dos millones de mujeres decidieron agruparse en Facebook.

Facebook avisó ayer que suspendió el acceso al grupo atacado, por haber detectado "actividad sospechosa" y comunicó que "está trabajando para esclarecer lo que sucedió y restaurarlo a sus administradoras". El grupo "Mujeres unidas contra Bolsonaro" se creó el 30 de agosto con el objetivo de expresar el rechazo femenino al candidato de ultraderecha y desde entonces creció en forma exponencial, alcanzando más de dos millones de seguidores en pocos días.

El último jueves, sus administradoras ya habían denunciado que estaban sufriendo amenazas y un hacker había cambiado el nombre del grupo a "Mujeres con Bolsonaro #17". Maira Motta, profesora de 40 años y una de las administradoras del grupo, contó al diario O Globo: "En el fin de semana mi teléfono quedó sin señal. Entraron a mi Whatsapp y comenzaron a insultar a personas con las que trabajo. Están invadiendo nuestros celulares". Bolsonaro, un capitán del ejército retirado muy conocido por sus proclamas homofóbicas, trató de forma despectiva a las mujeres en varias ocasiones. En 2014, le dijo a una diputada que "ni siquiera merecía ser violada". Según una encuesta de la consultora Datafolha de la última semana, el 49 por ciento de las mujeres brasileñas rechaza a Bolsonaro, pero este detenta el primer lugar en las preferencias generales, con 26 por ciento de apoyos.

Una de las integrantes del grupo pidió a los usuarios reaccionar contra del ataque cibernético que calificó de "fascista", a través del hashtag #EleNo. Pero el hackeo ha conseguido, de momento, desarmar al numeroso grupo, ya que sus integrantes están migrando a otro dentro de Facebook. Las mujeres afirmaron que este tuvo que suspenderse temporalmente al grupo original. Agregaron que el hacker y una colaboradora ("su enamorada") fueron identificados y denunciados.

Jair Bolsonaro no está participando en la campaña luego de haber sido herido gravemente durante un mitin el pasado 6 de septiembre.

Haddad en campaña

En tanto, el candidato presidencial del PT, Fernando Haddad, hace campaña con intensidad. Desde la famosa favela Rocinha, de Río de Janeiro, prometió retomar obras de integración urbana, como respuesta al desempleo y la violencia que azotan a esos asentamientos. "En Brasil hay muchas obras paradas. La reanudación de esas obras mejora la calidad de vida porque genera empleo inmediato para la juventud que está sin opciones", dijo Haddad. El candidato del PT propuso retomar el Programa de Aceleración del Crecimiento (PAC) lanzado en 2007 por el presidente Lula da Silva. Haddad también lamentó la paralización de obras luego de terminados los Juegos Olímpicos de 2016. Desde prisión, el martes pasado Lula aceptó que su candidatura ya no era viable y designó a Haddad en su lugar. Ahora este trata de ganar el tiempo perdido con una intensa agenda.


¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario