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Putin suscribió la incorporación de Crimea a Rusia

Kiev denuncia la muerte de uno de sus soldados y dice que el conflicto con Moscú pasó de la fase política a la militar. En un encendido discurso en el Parlamento, el líder del Kremlin defendió la anexión.

Miércoles 19 de Marzo de 2014

El presidente ruso, Vladimir Putin, firmó ayer el tratado que incorpora a Crimea a Rusia, horas antes de que Kiev anunciara que el conflicto con Moscú estaba entrando en una "fase militar", tras la muerte de un soldado ucraniano. Ucrania y las potencias occidentales condenaron con firmeza la firma del tratado, al término de un patriótico discurso en el que Putin afirmó que la península siempre fue considerada parte de la patria rusa. Horas después, tras la muerte de un soldado en Crimea, durante un intento de asalto a una base de Ucrania en la península, el ministerio de Defensa ucraniano anunció que los militares podrán usar sus armas "en defensa propia y para proteger sus vidas". Un portavoz de la policía local indicó que un tiroteo en Simferopol, la capital de Crimea, causó la muerte de un militar ucraniano y de un miembro de las "fuerzas de autodefensa" rusas.

El presidente ruso firmó ayer con los líderes de Crimea y Sebastopol los tratados de anexión de ambos territorios a la Federación Rusa, pero aseguró que no quiere la división ni planeaba tomar otra región de Ucrania. "Habrá dos nuevos integrantes de Rusia, la república de Crimea y la ciudad portuaria de Sebastopol", donde tiene su base la flota del mar Negro rusa, dijo Putin durante un aplaudido discurso en el Kremlin. La gran mayoría de los rusos y los habitantes de Crimea están a favor de que así sea y "sólo el pueblo es fuente de todo poder", afirmó.

La Plaza Roja, colmada. Alrededor de 600.000 personas festejaron en toda Rusia la anexión de Crimea anunciada por Putin. Unas 120.000 rusos se reunieron sólo en la Plaza Roja de Moscú para asistir a un concierto de celebración. También en otras ciudades rusas la gente salió a las calles en apoyo del Kremlin.

En tanto, el premier ucraniano, Arseni Yatseniuk, advirtió que la crisis está pasando "de ser política a un nivel militar". Además, el Ministerio de Defensa de Ucrania autorizó el uso de la fuerza por parte de sus fuerzas militares en Crimea tras la muerte del soldado ucraniano en la base de Simferopol.

Se da por descontado que el Parlamento ruso aprobará también la anexión de Crimea y Sebastopol. "No queremos una división de Ucrania, no necesitamos eso", dijo por otro lado el líder del Kremlin. Sin embargo, Crimea fue siempre parte de Rusia, justificó Putin, para quien la península tiene una enorme importancia estratégica para la región. En su encendido discurso de casi una hora, el mandatario ruso arremetió contra la comunidad internacional y las sanciones impuestas el lunes por Estados Unidos y la Unión Europea (UE), un comportamiento que consideró "irresponsable y claramente agresivo" y al que Rusia reaccionará de forma adecuada. Desde el final de la Guerra Fría no hubo seguridad en el mundo, lamentó. "Nuestro vecino Estados Unidos actúa sólo según la ley del más fuerte", acusó. Putin recordó lo ocurrido en 1999 en Yugoslavia y cómo se lanzaron bombas sobre una capital europea, Belgrado. También se bombardeó Libia sin que hubiera un acuerdo internacional para ello, dijo.

El jefe del Kremlin volvió a rechazar que actúa en contra de la legalidad internacional, algo de lo que le acusa Occidente. Rusia ni siquiera puso en marcha una intervención militar en Ucrania, afirmó, aunque por primera vez admitió haber aumentado el número de efectivos en Crimea. "Sí, reforzamos nuestros efectivos", explicó, aunque siempre en el marco de la cifra permitida para la flota del mar Negro estacionada en Crimea, y por lo tanto dentro de la legalidad. Además, agradeció a los soldados ucranianos estacionados en Crimea que "no mancharan sus manos de sangre".

Error histórico. En su revisionismo, Putin calificó de error histórico la entrega de Crimea a Ucrania en 1954 por parte del entonces líder soviético, Nikita Krushchov. La decisión fue tomada entonces "en los pasillos" y ni siquiera de acuerdo con la Constitución soviética vigente en aquel momento, afirmó. El presidente ruso ha comparado la unión de la península de Crimea a Rusia con la reunificación alemana de 1990. Al contrario que otros países, Rusia apoyó entonces de forma manifiesta los deseos de unidad del pueblo alemán, recordó. Ahora, Occidente debe aceptar el "restablecimiento de la unidad en Rusia", señaló Putin. La UE, Estados Unidos y Ucrania condenaron la anexión del territorio ucraniano. Washington incluso amenazó a Rusia con más sanciones. "Se tomarán más medidas" si Putin no cambia el rumbo, dijo el vocero de la Casa Blanca, Jay Carney. "Las sanciones aumentarán", advirtió. El presidente estadounidense, Barack Obama, y la canciller alemana, Angela Merkel, calificaron la declaración unilateral de independencia de Crimea y el tratado de anexión del gobierno ruso de "inaceptables". También el vicepresidente de EEUU, Joe Biden, y el premier de Polonia, Donald Tusk, condenaron ayer la anexión desde Varsovia.

El presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, y el titular de la Comisión Europea, Jose Manuel Durao Barroso, afirmaron en Bruselas que la UE no reconoce el referendo de Crimea ni la anexión por parte de Rusia. Añadieron que los jefes de gobierno y de Estado de la UE decidirán "una respuesta europea común" en su cumbre del jueves y el viernes en la capital europea. La parte política del acuerdo de asociación con Ucrania será firmada al cierre de la cumbre.

El Reino Unido anunció la prohibición inmediata de la exportación de material militar a Rusia y suspendió la cooperación militar. El ministro de Exteriores británico, William Hague, instó a otros países europeos a adoptar medidas similares. Obama también propuso convocar para la próxima semana a una reunión de las siete naciones más industrializadas del mundo (G-7) sin Rusia, informó ayer la vocero del Consejo Nacional de Seguridad de Estados Unidos, Caitlin Hayden.

30 días para optar por la nacionalidad

Los ciudadanos ucranianos que residen en Crimea recibirán de forma automática la ciudadanía rusa a menos que en el plazo de un mes expresen formalmente su deseo de mantener su actual nacionalidad y la de sus hijos menores, según se desprende del acuerdo suscrito ayer en el Kremlin por el que la península del mar Negro y la ciudad autónoma de Sebastopol pasan a formar parte de la Federación Rusa.

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