Putin pone fin a la movilización de reservistas a tres semanas de ordenarla
La enorme impopularidad de la medida llevó a cientos de miles de rusos a huir a países limítrofes para no ser enviados a la guerra

Viernes 14 de Octubre de 2022

El presidente ruso Vladimir Putin archivó sus planes de una movilización masiva de reservistas del ejército, ante la impopularidad de la medida que ordenó hace apenas tres semanas. Putin aseguró en conferencia de prensa que la movilización de reservistas que ordenó el mes pasado para reforzar las tropas en Ucrania se completará en dos semanas, un hito que le permitiría poner fin a la convocatoria. De esta manera, una enorme cantidad de rusos recibió el mensaje de boca del presidente ruso de que no será convocado a filas, en medio de la debacle militar que sufre Rusia en Ucrania.

La muerte de decenas de miles de soldados rusos desde que Putin ordenó la invasión de Ucrania el 24 de febrero, se filtró a la población rusa pese a la férrea censura en los medios que impone el Kremlin. El temor a ser enviado al frente es tal que varios cientos de miles de rusos huyeron del país antes que presentarse a filas, cuando el pasado 21 de septiembre anunció la movilización de hasta 300 mil hombres.

En declaraciones a la prensa rusa después de asistir a una cumbre en Kazajistán, Putin aseguró que 220.000 de los 300.000 reservistas convocados por el Ministerio de Defensa ya han sido movilizados. Unos 33.000 ya fueron incorporados a unidades militares y 16.000 ya se encuentran en Ucrania, agregó.

La convocatoria anunciada por Putin en septiembre fue sumamente impopular en Rusia, donde casi todos los hombres de hasta 65 años están registrados como reservistas y sigue rigiendo el sistema de conscripción militar, descartado en casi todo el mundo. A pesar de que Putin y altos funcionarios declararon que la movilización afectaría a unas 300.000 personas, el decreto que el presidente firmó para poner en marcha el reclutamiento no mencionaba un número concreto. Los medios de comunicación rusos indican que el número real podría ascender a 1,2 millones de reservistas. El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, ha dado a entender que una cláusula confidencial del decreto contenía el número de personas que las autoridades pretendían movilizar.

Putin describió en septiembre la movilización como “parcial’’, y agregó que solo se incorporaría a los hombres con experiencia en combate o en el servicio militar. Sin embargo, numerosos informes de la prensa rusa y en redes sociales citaron miles de intentos de incorporar hombres sin experiencia y otros que claramente no eran aptos por razones de salud o de edad avanzada.

Tras la orden de movilización de Putin, varios cientos de miles de hombres abandonaron Rusia hacia países como Finlandia, Polonia, e incluso Kasajistán. Y muchos de los reclutas que han sido desplegados en Ucrania no tienen entrenamiento ni equipos adecuados. Inevitablemente, reservistas movilizados por Putin ya murieron en combate en Ucrania apenas días después de que fueran reclutados. La casi total ausencia de instrucción posterior a la incorporación es inconcebible en los ejércitos occidentales, donde hasta para misiones de paz y con tropas ya en servicio se somete a los hombres a hasta seis meses de instrucción extra antes de enviarlos al exterior.

Putin debió admitir los gruesos errorres y dijo que todos los reclutas activados “deberían recibir una capacitación adecuada” y que asignaría al Consejo de Seguridad de Rusia “para realizar una inspección de cómo se capacita a los ciudadanos movilizados’’.

Por otra parte, Putin aseguró que “ya no serían necesarios los ataques generalizados en Ucrania” como los del lunes, cuando cientos de misiles fueron lanzados contra las principales ciudades de Ucrania. Al parecer, en represalia por la explosión de un camión bomba el 8 de octubre en el puente que hizo construir Putin para unir a Rusia con la ocupada península de Crimea. Esta vía de comunicación es vital para las tropas rusas que ocupan el sur de Ucrania y que están actualmente en apuros, retrocediendo hacia el río Dnieper.

Moscú prometió “alojamiento gratuito” a los residentes de la región de Jersón —que está parcialmente ocupada por Rusia— que quieran irse a Rusia, en un indicio de que los continuados y sostenidos avances militares ucranianos en el frente sur del país preocupan al Kremlin. Los ucranianos avanzan hacia la ciudad de Jersón desde la ribera occidental del Dnieper. Rusia ha calificado el desplazamiento de ucranianos a Rusia o territorio controlado por ella de “voluntario”, pero en muchos casos esas son las únicas rutas de evacuación que los habitantes de las zonas ocupadas pueden tomar o se les permite usar.

Miles de ucranianos fueron deportados por la fuerza a “campos de filtración’’, un procedimiento que condenan las leyes internacionales. Una investigación de The Associated Press halló que las autoridades rusas deportaron a miles de niños ucranianos —huérfanos o que vivían con familias de acogida— para criarlos como rusos.

A medida que las fuerzas ucranianas mantienen contraofensivas en el este y sur para liberar zonas ocupadas, las tropas rusas se han retirado de regiones que ocuparon al inicio de la invasión a fines de febrero. El anuncio de la evacuación coincidió con el avance de las fuerzas ucranianas en la región de Jersón. Ucrania recuperó 75 poblaciones en la región en el último mes.

"Vendetta" de Elon Musk

El Departamento de Defensa de Estados Unidos recibió un pedido del fundador de SpaceX y Tesla, Elon Musk, para que se haga cargo del financiamiento de su red satelital Star Link en Ucrania, la cual ha proporcionado comunicaciones cruciales para las fuerzas armadas ucranianas desde que comenzó la guerra con Rusia.

Una portavoz del Pentágono, Sabrina Singh, dijo: “Podemos confirmar que el Departamento de Defensa recibió correspondencia de SpaceX sobre el financiamiento de Starlink, su producto de comunicaciones por satélite en Ucrania. Seguimos en comunicación con SpaceX sobre este y otros asuntos’’.

Musk comenzó a enviar las antenas parabólicas Starlink a Ucrania apenas unos días después de la invasión rusa el 27 de febrero. El 28 de ese mes, el viceprimer ministro ucraniano, Mykhailo Fedorov, tuiteó una foto de los primeros kits Starlink que arribaban. “No hay de qué, con todo gusto’’, respondió Musk en Twitter. Entonces la generosidad de Musk fue aclamada por los ucranianos y considerada un punto de inflexión en las tácticas de guerra: los rusos podían intentar cortar las comunicaciones terrestres ucranianas, pero no podían controlar el espacio.

El sistema Starlink, con más de 2.200 satélites en órbita baja, provee internet de banda ancha a más de 150.000 estaciones terrestres en Ucrania. Hoy viernes, Musk tuiteó que a SpaceX le estaba costando 20 millones de dólares al mes su apoyo a las necesidades de comunicaciones de Ucrania. Aparte de las terminales, Musk tuiteó que la compañía tiene que crear, lanzar, mantener y reabastecer satélites y estaciones terrestres.

El papel vital que desempeña la red de satélites de Starlink para la defensa de Ucrania no puede ser subestimado. Asiste a los operadores de drones, por ejemplo. La petición de Musk para que el Pentágono se haga cargo de los millones de dólares que dice cuesta operar el sistema llega tras una propuesta de Musk para que Ucrania cediera territorios a Rusia a cambio de la paz. Este planteo, hecho por Musk sin consultar previamente a Kiev ni a ningún otro país, enfureció al presidente ucraniano Volodimir Zelensky. En diversos tuits Musk se refirió a la fricción, dejando entrever que podría afectar su decisión de poner fin a la generosidad de su empresa en la financiación de Star Link. En suma, otra muestra del carácter sanguíneo y vengativo del magnate sudafricano.