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Puigdemont insiste en una "lista única" independentista ante el riesgo de ir preso

Esta medianoche vence el plazo para inscribir coaliciones electorales y, pese a que Puigdemont se ofreció a liderar la candidatura unitaria, un acuerdo de último momento parece improbable.

Martes 07 de Noviembre de 2017

El expresidente catalán Carles Puigdemont imploró hoy a sus exsocios de gobierno y aliados independentistas que acuerden una "lista única de país" para las elecciones del 21 de diciembre, a pocas horas de que cierre el plazo para inscribir coaliciones y consciente de que puede terminar preso.
"No tenemos otra alternativa que ir todos juntos, hay gente en la cárcel. ¿Qué más tiene que hacer falta para darnos cuenta de que ahora es el momento?", dijo Puigdemont desde Bruselas.
El líder secesionista sostuvo, asimismo, que está "preparado" en caso de que la justicia belga decida entregarlo a España, pero también se mostró determinado a llevar el caso catalán a los "tribunales internacionales" donde "el gobierno español pasará vergüenza".

"Todos sabemos que podemos acabar en la cárcel", admitió Puidemont, quien brindó una entrevista a Catalunya Radio junto con los cuatro exconsejeros de su gobierno depuesto que lo acompañan en Bélgica.
La posibilidad de que él mismo termine convirtiéndose en "un presidente preso", necesitará una respuesta contundente que difícilmente se podrá abordar desde la división de las fuerzas independentistas.
Esta medianoche vence el plazo para inscribir coaliciones electorales y, pese a que Puigdemont se ofreció a liderar la candidatura unitaria, un acuerdo de último momento parece improbable.
Los independentistas podrían registrar una "marca blanca" para ganar tiempo para negociar diez días más, hasta el 17 de noviembre, la fecha límite para presentar las candidaturas.
"Ante esta emergencia nacional es urgente hacer un núcleo democrático que desenmascare al bloque del 155. Si no, no podemos avanzar", insistió Puigdemont, quien hoy recibió en Bruselas la visita y apoyo de unos 200 alcaldes independentistas.
Sin embargo, su partido PDeCAT (Partido Demócrata Europeo Catalán), ni siquiera logró convencer a Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), la fuerza del exvicepresidente Oriol Junqueras, para reeditar la coalición Junts pel Sí, que ganó los últimos comicios de 2015 y dio inicio al proceso de secesión.
ERC no quiere ir en coalición sólo con el PDeCAT pero está a favor de un frente amplio "independentista y democrático", del que participen también los anticapitalistas de la Candidatura de Unidad Popular (CUP) y los izquierdistas de Catalunya en Comú, el partido de la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau.
Pero la CUP todavía no decidió si participará de los comicios, por lo que mucho menos podrá acordar si lo hará en solitario o en coalición, mientras Catalunya en Comú descartó presentarse con los independentistas.
A pesar de ello, el diputado Xavier Domenènech, quien liberará la candidatura en coalición con Podem (Podemos Cataluña) defiende que los partidos lleven el reclamo común de amnistía para los presos y el rechazo de la intervención en Cataluña del gobierno español de Mariano Rajoy al amparo del artículo 155 de la Constitución.
Las bases secesionistas también reclaman la unidad de los partidos que defienden la independencia de Cataluña.
"No podemos hacer otra cosa que exigir a los partidos políticos catalanes que presenten hoy una coalición que sirva para dar apoyo a una candidatura única independentista, candidatura que contenga al 'president' y todos los presos políticos, incluso los 'Jordis', sacrificando su interés inmediato", dice un mensaje de la Asamblea Nacional Catalana (ANC) a sus militantes.
El ex presidente y otros cuatro ex miembros de su gobierno depuesto se encuentran en Bélgica en libertad provisional a la espera de declarar la próxima semana ante el juez que decidirá sobre su extradición a España por delitos de rebelión, sedición y malversación que le atribuye la jueza de la Audiencia Nacional Carmen Lamela por su intento de llevar a Cataluña a la secesión.
Mientras Junqueras y otros siete de sus ex consejeros están en prisión en Madrid, Puigdemont reiteró desde el corazón de la Unión Europea (UE) que el reclamo secesionista es una "causa de derechos humanos".
"No podemos hacer otra cosa que exigir a los partidos políticos catalanes que presenten hoy una coalición que sirva para dar apoyo a una candidatura única independentista, candidatura que contenga al 'president' y todos los presos políticos, incluso los 'Jordis', sacrificando su interés inmediato".
"Por encima de si se cree en la independencia o no, se están violando los derechos humanos con los compañeros que están encarcelados. Es una verdadera anomalía democrática en Europa", sostuvo, y subrayó que la disolución del parlamento catalán y la destitución de su gobierno por parte del Ejecutivo español son ilegales.
Tras la declaración de independencia del 27 de octubre en el parlamento catalán, el gobierno español de Mariano Rajoy aplicó el artículo 155 de la Constitución con el aval del Senado e intervino Cataluña con dos medidas claves: la destitución del gobierno de Puigdemont y la convocatoria de elecciones para el 21 de diciembre.
El siguiente paso lo tomó la justicia, que presentó querellas contra el gobierno independentista destituido y las autoridades del parlamento regional por delitos de rebelión, sedición y malversación, que conllevan penas graves de prisión de hasta 25 años en el primer caso.
"El Estado español ha enloquecido. Es evidente que todos iremos a la cárcel. Pero esto no solo no acaba nada, sino que complica mucho las cosas y revela que la única manera que los catalanes podemos mantenernos en el estado español es por obligación, no por convencimiento ni simpatía ni respeto", advirtió Puigdemont.

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