Miércoles 03 de Septiembre de 2008
La Paz.— El gobierno de Bolivia rechazó ayer una decisión de la máxima autoridad electoral del país de bloquear un referendo constitucional convocado para diciembre, agregando una disputa jurídica al largo conflicto político que golpea al empobrecido país.
El presidente Evo Morales reprochó duramente la decisión de la Corte Nacional Electoral (CNE) de frenar la consulta prevista para el 7 de diciembre, y acusó al organismo de haberse sometido a presiones de la derecha, que se ha lanzado a una campaña abierta contra la nueva Carta Magna.
El referendo sobre la nueva Constitución "plurinacional" fue convocado la semana pasada mediante decreto por Morales, pero la CNE dijo el lunes que no dirigirá ese proceso porque existen "impedimentos legales", planteando en cambio que la consulta sea convocada por ley.
"Es una decisión que (la CNE) tomó subordinándose a la derecha neoliberal, a pedido de los prefectos (gobernadores) que obedecen a intereses de grupos y no del pueblo boliviano", dijo Morales. Sostuvo que la decisión de la autoridad electoral era "política y sin ninguna base legal". l