Presionado, el presidente Nicolás Maduro autoriza unas elecciones regionales
Debían hacerse en 2016 pero fueron suspendidas. El cambio de criterio llega luego de una semana de protestas masivas contra el gobierno chavista

Lunes 10 de Abril de 2017

Después de una semana de movilizaciones masivas de la oposición y de presiones internacionales como nunca antes experimentó su gobierno, el presidente de Venezuela Nicolás Maduro autorizó unos postergados comicios regionales y municipales y aseguró que "está preparado" para competir. Es un viraje muy significativo del régimen chavista, que había suspendido estas elecciones en 2016, cuando debían realizarse según el calendario electoral que indica la Constitución. Entonces, el organismo electoral suspendió las elecciones de gobernadores y alcaldes, un año después de que el chavismo sufriera una derrota contundente en las elecciones parlamentarias nacionales. A la vez, el chavismo suspendió los derechos electorales del gobernador y líder opositor Henrique Capriles.

Durante su programa de televisión "Los domingos con Maduro", el presidente chavista aseguró que esperaba que próximamente fuesen convocadas las elecciones regionales, que debieron celebrarse en 2016 pero fueron suspendidas por orden del CNE, el organismo que regula los procesos electorales. Violó así la propia Constitución, que norma elecciones regionales y locales cada cuatro años. "Estoy ansioso que se convoquen elecciones de alcaldes y gobernadores bien pronto para darle una pela (una derrota contundente) a esta gente", dijo Maduro. El coordinador político del partido opositor Voluntad Popular, Carlos Vecchio, reaccionó al planteo de Maduro asegurando que el mandatario ordenó al Consejo Nacional Electoral (CNE) cambiar sus decisiones para tapar el golpe de Estado contra la Asamblea Nacional. "Así como Nicolás Maduro ordena al Tribunal Supremo cambiar decisiones, ahora lo hace con CNE. Quiere tapar golpe de Estado con elecciones regionales", escribió en Twitter. Aseguró que el Ejecutivo busca apagar "la calle" y el masivo descontento popular. "Los golpistas quieren elecciones con presos políticos e inhabilitados para apagar la calle y el descontento popular", afirmó. Más allá de esto también es cierto que ha debido ceder luego de tres jornadas de protestas masivas en las calles de las ciudades venezolanas. Las elecciones regionales debieron celebrarse en diciembre de 2016, pero fueron suspendidas mucho antes por el CNE. Luego, el Tribunal Supremo de Justicia ratificó la suspensión con el argumento de que la oposición debe realizar un proceso de "relegitimación" de sus partidos.

Las declaraciones de Maduro y la jugada de convocar inesperadamente a elecciones regionales llegan un día después de que la oposición realizara una masiva marcha en Caracas, reprimida por la policía y los grupos parapoliciales chavistas. Fue la tercera demostración masiva en sólo una semana. Maduro también disparó contra Primero Justicia, el partido de Henrique Capriles, quien este viernes recibió una inhabilitación de 15 años. En 2013 Capriles compitió por la presidencia con Maduro. Perdió por escaso margen y según denuncias opositoras sufrió un grosero fraude.

Reacción internacional

Varios gobiernos de América latina, así como el de España y la OEA manifestaron su preocupación por la prohibición contra Capriles. Este, además, vio cómo sus oficinas fueron atacadas el sábado e incendiadas. México expresó "su rechazo a los hechos de violencia registrados en los últimos días" en Venezuela. Paraguay exhortó al gobierno de Venezuela a "garantizar el respeto y el derecho a las libertades públicas y políticas de todos sus ciudadanos". España opinó que la inhabilitación de Capriles es "un motivo más de preocupación por la situación en Venezuela y dificulta aun más que pueda desarrollarse un diálogo sincero". Luis Almagro , secretario general de la OEA, señaló que "este sábado, miles y miles de venezolanos salieron a manifestarse frente al autoritarismo y la represión se hizo una vez más presente, se incendió el local de Capriles, y los soldados del régimen tuvieron que obedecer órdenes dictatoriales y represivas para enfrentar a sus hermanos".

choques. El sábado Caracas se llenó de decenas de miles de manifestantes.