Piratas somalíes secuestraron un barco ucraniano cargado con treinta tanques
Las peligrosas aguas somalíes volvieron ayer a ser escenario de un nuevo secuestro. En esta ocasión, los piratas fuertemente armados interceptaron una embarcación de propiedad ucraniana con 21 tripulantes a bordo y que contenía al menos 30 tanques T-72, un modelo de carro de combate diseñado en Rusia, y partes de vehículos blindados.

Sábado 27 de Septiembre de 2008

Mogadiscio. — Las peligrosas aguas somalíes volvieron ayer a ser escenario de un nuevo secuestro. En esta ocasión, los piratas fuertemente armados interceptaron una embarcación de propiedad ucraniana con 21 tripulantes a bordo y que contenía al menos 30 tanques T-72, un modelo de carro de combate diseñado en Rusia, y partes de vehículos blindados. Los piratas abordaron un buque de nombre "Faina" y que, aunque cuenta con bandera de Belice, tiene propiedad ucraniana. Fue capturada cuando se dirigía con 2.200 toneladas de carga hacia el puerto keniano de Mombasa. El capitán del barco había avisado poco antes del ataque de que estaban siendo rodeados por tres lanchas con hombres armados.

La Cancillería ucraniana aseguró que en la nave secuestrada viajaban 21 personas, 17 ucranianos, tres rusos y un letón. Además, y aunque el gobierno de Kiev rehusó esclarecer este punto, la mercancía constaba de al menos 30 tanques T-72 de fabricación rusa, así como partes sobrantes de vehículos blindados. Este tanque es uno de los pocos carros de combate que se construyen en cinco países mediante licencia y cuenta con múltiples versiones.

Este año, los piratas que operan en el Cuerno de Africa han secuestrado más de 30 naves, lo que ha convertido a estas aguas del Indico en las más peligrosas del mundo. Se calcula que retienen a más de una decena de barcos y más de dos centenares de tripulantes, a la espera en la totalidad de los casos de obtener el pago de un rescate.

Despliegue internacional. El junio, el Consejo de Seguridad de la ONU adoptó una resolución que autoriza a los navíos de guerra extranjeros a perseguir a las embarcaciones piratas durante los seis meses siguientes al secuestro, siempre que antes reciban el consentimiento del gobierno somalí.