El Mundo

Pierde fuerza la huelga del transporte en Francia contra la reforma jubilatoria

El sindicato que domina el sistema de trenes de cercanías de París se retiró de la medida de fuerza. Un alivio para millones de franceses.

Domingo 19 de Enero de 2020

La huelga general por tiempo indeterminado del transporte público en Francia contra la reforma previsional del presidente Emmanuel Macron sufrió ayer una derrota significativa. El sindicato con mayor respaldo en la red de trenes de cercanías de París, la Unión Nacional de Sindicatos Autónomos (UNSA), anunció que se aleja de la huelga indefinida lanzada por varias organizaciones sindicales el 5 de diciembre pasado. El sistema de comunicaciones de la región metropolitana de París es el corazón del sistema de transporte público de Francia por el enorme volumen de pasajeros diarios que lleva.

La sección de la UNSA en el sistema parisino de cercanías emplazó a "redirigir a partir del lunes la acción indefinida para implicarse en otro tipo de acción", dijo un comunicado del sindicato, lo que repercutirá en una considerable mejora del servicio parisino. "Muchos trabajadores necesitan tomarse un descanso y recargar las pilas", admitió el secretario de la UNSA, Laurent Djebali, en declaraciones al diario Le Parisien, que explica que la medida se aprobó en asambleas. Los trabajadores no reciben ningún salario por cada día de huelga. Además, la huelga es cada día más impopular entre los franceses que trabajan en el sector privado y que padecen el traslado, dado que de alguna forma deben llegar a sus puestos de trabajo.

El sindicato reitera su rechazo a la reforma de las jubilaciones y pensiones impulsada por el Gobierno, que considera "injusta" y pide a los sindicatos que no actúen de forma "dispersa", según Djebali, que está convencido de que la huelga se retomará con más fuerza "en unos días". En las últimas elecciones sindicales, celebradas en 2018, la UNSA obtuvo un 30,19 por ciento de votos, por encima de la Confederación General de Trabajadores (CGT), la principal impulsora de las protestas, que logró un 30,11 por ciento de votos. Los demás sindicatos no superaron el 11 por ciento. Los trabajadores del transporte público están muy interesados en bloquear la reforma jubilatoria de Macron: ellos tienen un régimen especial de privilegio que la iniciativa abolirá. Macron quiere un sistema único y no 43 como hay actualmente en Francia.

En tanto, ayer se han producido nuevas manifestaciones lideradas por los "chalecos amarillos", que se han sumado a las movilizaciones laborales contra la reforma. Al menos 32 personas fueron detenidas, según la Prefectura de París.

"La calle es nuestra", "Macron, vamos a buscarte a tu casa", "Demasiado sufrimiento para la subFrancia", "Macron, Philippe, traidores al pueblo" o "Somos los buenos" han sido algunos de los mensajes coreados o inscritos en pancartas que se han podido ver en la plaza de la Bastilla y en otros lugares del centro de París.

Los sindicatos protestan contra la propuesta de reforma laboral de Macron, que prevé la abolición de los regímenes especiales de sectores como el ferroviario y obliga a trabajar más años, hasta los 64 para conseguir una jubilación completa. En respuesta, el 5 de diciembre comenzó una huelga general indefinida que ha paralizado buena parte del transporte público, en particular el ferroviario, que es estatal.Los sindicatos han conseguido que el Gobierno anunciara el 11 de enero su intención de unificar la edad de jubilación y elevarla hasta los 64 años, una victoria considerada insuficiente por el principal sindicato impulsor de las movilizaciones, la Confederación General de Trabajadores (CGT). El gobierno y los economistas señalan simplemente que el sistema jubilatorio así como está no resiste y que es causa de un déficit fiscal crónico. La población francesa envejece, como la de toda Europa. Pero en otros países del continente se ha subido la edad jubilatoria. Los sindicatos franceses resisten, más allá de las razones demográficas y contables esgrimidas.

La Opera a la calle

Decenas de músicos y miembros del coro de la Opera de París organizaron un concierto de protesta en la calle contra la reforma de Macron.

El concierto de media hora con lectura de un comunicado incluido y que concluyó con la interpretación de "La Marsellesa"se desarrolló en las escalinatas de la Opera Garnier, en el corazón de la ciudad, y fue seguido por cientos de personas que aplaudieron a los artistas. En el comunicado, exigieron la retirada de la reforma y reclamaron la conservación de las "especificidades de su estatuto" en nombre de "la defensa de la cultura". Esta es una más de las acciones de protesta entre las que se destacó la representación de una parte de "El Lago de los Cisnes" y otro concierto durante las fiestas pasadas.

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