El Mundo

Pese a la prohibición, resiste en España la multitudinaria protesta por la crisis

Miles de ciudadanos “indignados” hicieron caso omiso a la prohibición de la Junta Electoral Provincial de Madrid de reunirse en la Puerta del Sol, donde llevan tres días acampando en demanda de un cambio político y en defensa de los derechos sociales de cara a las elecciones del domingo.

Miércoles 18 de Mayo de 2011

Madrid.- Miles de ciudadanos “indignados” desafiaron hoy una prohibición de la Junta Electoral Provincial de Madrid de reunirse en la céntrica Puerta del Sol donde llevan tres días acampando en demanda de un cambio político y en defensa de los derechos sociales de cara a las elecciones municipales y autonómicas del próximo domingo.

El veto a las manifestaciones se extendió también a otras ciudades donde se habían convocado protestas similares, entre ellas, Servilla, Granada, Oviedo y Gijón, según indicaron medios locales. No ocurrió lo mismo en Barcelona ni en Valencia.

La resolución de la Junta Electoral de Madrid responde a una demanda de autorización realizada por varias personas para dar cobertura legal a la convocatoria de asamblea prevista para esta noche.

“No se considera que concurran causas extraordinarias y graves que justifiquen la urgencia de la convocatoria en un espacio de 24 horas”, dijo el organismo.

Además, señalan que “la petición del voto responsable”, a la que hicieron referencia algunos de los convocantes, “puede afectar a la campaña electoral y a la libertad del derecho de los ciudadanos al ejercicio del voto”.

Tras conocerse la resolución, la consigna más escuchada entre los manifestantes concentrados en el Kilómetro cero de la capital era “No nos movemos”, en una clara actitud de resistencia.

Jóvenes con altavoces en mano llamaban a los manifestantes a “seguir adelante, para no perder la calle para hacer de la democracia un sistema más justo”.

Según una portavoz de los manifestantes, Carlota Jover, la decisión de la Junta electoral madrileña “es un dictamen y no tiene efectos vinculantes”.

Otro portavoz, Pablo Gómez, aseguró que tienen intención de quedarse allí, porque “este es un espacio de participación ciudadana”. “Esto no puede parar”, sostuvo, al tiempo que subrayó que los ciudadanos están amparados por el artículo 21 de la Constitución.

Ya son miles los manifestantes que se volcaron a la protesta inicialmente convocada por la plataforma “Democracia real ya”, pero que ahora cuenta con participación de diferentes organizaciones sociales y personas independientes -jóvenes, desempleados, jubilados, trabajadores precarios- enfadadas porque son víctimas de una crisis que ellos no provocaron.

Por tercer día consecutivo, las principales plazas del España, con la madrileña Puerta del Sol como símbolo de la protesta, amanecieron “tomadas” por estos ciudadanos, en su mayoría jóvenes afectados especialmente por el elevado desempleo y que decidieron levantarse y alzar la voz para quejarse.

“Si no nos dejáis soñar, no os dejaremos dormir”, reza una pancarta colgada en la boca de entrada de la estación de Renfe del corazón de la capital.

La noche del lunes, una acampada menos multitudinaria en la misma Puerta del Sol fue desalojada por la fuerza por la policía. El arresto de un veintenar de personas, provocó una mayor reacción de los ciudadanos, que se volcaron al día siguiente a las calles en una muestra de solidaridad con estos jóvenes. Al día siguiente, igual suerte corrió una acampada en Granada. Pero los ciudadanos siguen respondiendo con más participación.

Durante la jornada de hoy la policía mantuvo vigilado el perímetro de la Puerta del Sol, donde los manifestantes montaron un campamento y se organizaron en grupos para realizar distintas tareas, como el suministro de alimentos, limpieza e informar al resto de los ciudadanos el motivo de la protesta así como invitarlos a que se sumen.

“Pedimos un cambio de sistema político y de la ley electoral, queremos una democracia participativa y que se de marcha atrás a los recortes sociales”, aseguró una de las voceras del movimiento.

“Estamos artos de que se nos considere como mercancía de gobiernos, de políticos y banqueros. Somos ciudadanos, que tenemos derecho a una vivienda digna, salarios dignos, educación y que no se nos rebajen las pensiones favoreciendo a los dictámenes de los mercados y a los que no hemos votado”, remarcó.

Según esta joven, “los costos de la crisis se están repartiendo muy mal, estamos pagando los ciudadanos, que no hemos sido los que hemos hecho quebrar este sistema. No es culpan nuestra, sino de los políticos, que se dejaron manejar por los sistemas financiero, y no hemos visto que ellos se rebajaran el sueldo”.

Por su parte, Marta, otra manifestante, explicó que los allí reunidos piden “democracia real porque queremos que la democracia se haga por y para el pueblo”. “No queremos que se limite a meter el voto en la urna cada cuatro años, eso no es democracia”, subrayó.

“Todos los ciudadanos estamos indignados, somos gente con ideas diferentes, pero unidos contra las políticas de recortes sociales. Es imposible para nosotros acceder a una vivienda, sufrimos la precariedad laboral, y por eso hacemos uso de nuestros derechos para decir que estamos hartos de que la política responda a los intereses mercantilizados”, indicó.

En cuanto a la situación de los jóvenes, esta activista destacó que los salarios son muy bajos, ni siquiera se llega ya a los 1.000 euros, y con trabajos precarios que hacen que sea “imposible” acceder a una vivienda. “La situación se resume en una juventud perdida, sin futuro, y queremos recuperar ese futuro, demostrar que se puede cambiar”, afirmó.

La intención del bautizado como “Movimiento de los indignados” o “Movimiento del 15-M”, en referencia a la fecha en que comenzó la movilización, es permanecer en la Puerta del Sol hasta el domingo, cuando se celebran elecciones municipales en todo el país y autonómicas en la mayoría de las comunidades, a excepción de Galicia, País Vasco, Andalucía y Cataluña.

También pretenden realizar una “gran movilización” el sábado, día de vigilia y reflexión.

El presidente del gobierno español, el socialista José Luis Rodríguez Zapatero, cuyo partido va camino a una debacle electoral en las elecciones del domingo, se refirió a las protesta como “una expresión democrática que hay que escuchar”.

En tanto, el conservador Partido Popular (PP) no se siente aludido por los manifestantes, a pesar de que éstos también se dirigen a ellos, pero tampoco quiere quedarse al margen. “Entendemos perfectamente que en un país con un 45% de desempleo juvenil, la gente se indigne”, dijo hoy la vocera del PP en el Parlamento, Soraya Sáenz de Santamaría.

A pesar de que el PP parece inquietarse muy poco por los manifestantes, lo cierto es que el “Movimiento 15-M” se comió la campaña electoral de España. Por ahora, los más perjudicados parecen ser los socialistas, que han perdido parte de sus votantes en estos manifestantes que son mayoritariamente de izquierda y que se sienten claramente defraudados. (Télam)

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario